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Lo que pudo ser Murcia Río

Un informe de la UMU recomendaba una renaturalización del tramo urbano del Segura y no un simple ajardinamiento

Recreación virtual de la renaturalización del tramo urbano del Segura recomendada por la Universidad de Murcia./ECOPROYECTA
Recreación virtual de la renaturalización del tramo urbano del Segura recomendada por la Universidad de Murcia. / ECOPROYECTA
Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Sigo con Murcia Río. Porque es importante. No hay muchas oportunidades de acometer proyectos de mejora ambiental que sean capaces de transformar una ciudad y de beneficiar tanto a sus habitantes en tan poco tiempo y con un coste tan escaso. La capital de la Región tenía una ocasión excelente, porque había voluntad política y presupuesto, pero lo que pudo ser una actuación modélica (al estilo del Manzanares de Madrid Río) se va a quedar en un simple ajardinamiento que no aporta beneficio alguno al ecosistema fluvial del Segura. Incomprensible, además, porque el Ayuntamiento sabía cómo hacerlo. El manual de instrucciones estaba en un sencillo informe elaborado por la Universidad de Murcia a petición de la Concejalía de Urbanismo, Medio Ambiente y Huerta.

El documento, entregado por el Instituto Universitario del Agua y el Medio Ambiente de la UMU el 30 de noviembre de 2017, recomendaba textualmente:

«La propuesta presentada por el Ayuntamiento de Murcia consiste en un ajardinamiento tipo parterres ligado a unos puestos de pescadores y senda peatonal, con elevado grado de artificialidad y sin potenciar realmente la mejora de la vegetación de ribera.

Sin embargo, el objetivo de la revegetación debe ir encaminado a naturalizar la orilla del río en la medida de lo posible y potenciar las diversas funciones que cumplen las riberas, entre ellas aumentar la biodiversidad (vegetal y animal), mejorar las condiciones microclimáticas y paisajísticas, lo que favorecerá el uso del espacio como zona de paseo. Para ello se deben utilizar diferentes especies vegetales autóctonas arbóreas y arbustivas características del bosque de ribera de los tramos medios y bajos del río Segura, que pueden vivir en las condiciones alteradas por la canalización del río.

Las actuaciones se basarán fundamentalmente en eliminar las especies exóticas (palmeras Washingtonia), revegetar la escollera con especies arbustivas y desarrollar un estrato arbóreo de álamo blanco, acompañado de otras especies arbóreas y arbustivas, evitando la excesiva linealidad y regularidad en las plantaciones y la introducción de elementos o materiales artificiales como iluminación».

Y estas eran las ocho propuestas contenidas en el informe que firman las catedráticas de Ecología María Luisa Suárez y María Rosario Vidal-Abarca, la profesora Josefa Velasco García y el biólogo Jorge Sánchez Balibrea, de la Asociación de Naturalistas del Sureste (Anse):

1. Eliminar las palmeras Washingtonia ubicadas en la margen derecha.

2. No introducir especies exóticas, como la propuesta especie trepadora 'Parthenocissus tricuspidata', nativa del este de Asia (Japón, Corea, y el sur y este de China) y por tanto exótica, ni variedades de jardinería.

3. Intentar reproducir el modelo natural de distribución de la vegetación ribereña con bandas longitudinales al cauce y a manera de mosaico, de la siguiente manera:

Revegetar las escolleras, tanto de la margen derecha como la de la izquierda, alternando 'Nerium oleander' (adelfa) y 'Tamarix canariensis' (taray), no solo en el borde superior de la escollera, sino también en el primer metro, entre las piedras de la escollera. Respetar los brotes de tarays que ya están empezando a crecer.

Plantar 'Populus alba' (álamo blanco) pegados al borde del cauce y formando grupos discontinuos, de manera que no quede la plantación muy regular. Acompañar con alguna especie arbustiva como el mirto ('Myrthus communis') y el sazgatillo ('Vitex agnus-castus') junto con alguna trepadora, como la madreselva ('Lonicera biflora') y la tapizante 'Vinca difformis' (Vinca).

En las zonas de mayor amplitud, entre los grupos de álamos, revegetar de forma dispersa con algunos pies de Celtis australis (almez), Salix atrocinerea y alguna higuera aislada (Ficus carica). Mas pegados al muro se pueden plantar algunos ejemplares de Ulmus minor (olmo común o negrillo), aladierno (Rhamnus alaternus) y 'Pistacea lentisco' (lentisco) como especies acompañantes. Dicha diversidad de especies y estructura de la vegetación (estrato arbóreo y arbustivo) potenciaría la ocurrencia de aves y en general conllevaría un aumento de la biodiversidad y calidad del paisaje.

4. La procedencia del material vegetal autóctono debe estar garantizada por el vivero. A tal efecto, recordar que a través de la colaboración de Anse con el Ayuntamiento de Murcia, se dispone, en los viveros municipales, de plantas autóctonas producida con material local. Dada la mala calidad del suelo (zahorra compactada), se deberán hacer hoyos profundos, rellenarlos de suelo de calidad rico en materia orgánica y riegos asistidos para garantizar la supervivencia de las plantas.

5. La ubicación de los puestos de pescadores debe estar condicionada a la disposición de la vegetación, y no al revés, evitando la regularidad de los puestos que le restaría naturalidad.

6. Eliminar las placas fotoluminiscentes en los puestos de pescadores dado que esta actividad de ocio no suele llevarse a cabo durante la noche y, sin embargo, serviría como reclamo para otras no deseables como el botellón, etc. Además, la luz nocturna suele ser un eficiente atractivo para mosquitos y otros insectos voladores.

7. Con fines educativos, se podrían diseñar algunos carteles situados en las bajadas al rio, con las especies vegetales ribereñas, destacando algunas de las funciones ecológicas que desempeñan en los ríos.

8. Dado que el objetivo es diseñar un espacio para uso recreativo, sería aconsejable colocar algunos asientos volados en el muro, con un diseño que no interrumpiera el caudal del río en caso de avenida, y preferiblemente de piedra o madera natural. Dichos bancos, colocados en puntos estratégicos, además de permitir el descanso, favorecerán la contemplación del paisaje y organismos en el entorno del río.

Recreación virtual de la actuación que está desarrollando el Ayuntamiento de Murcia.
Recreación virtual de la actuación que está desarrollando el Ayuntamiento de Murcia. / LV

Pero en lugar de seguir estas recomendaciones (técnicas y científicas, no caprichosas ni estéticas), que hubieran dado lugar a unas riberas como las que anticipa la recreación gráfica que encabeza este texto, el Ayuntamiento de Murcia guardó en un cajón el informe de la UMU y apostó por una revegetación ajardinada y poco ambiciosa, destinada además a proporcionar poca sombra (o ninguna) por la desacertada colocación de árboles y arbustos.

Y además utilizando especies exóticas, como conté en el blog la semana pasada, coincidiendo (ya es mala suerte) con el III Congreso Ibérico de Restauración Fluvial, que reunió en Murcia a los principales expertos españoles en recuperación de ríos.

También es cierto que los árboles que se plantaron pegados al muro fueron retirados al día siguiente de que se publicase mi artículo, y al parecer el Ayuntamiento está dispuesto a mejorar esta actuación parcial del proyecto Murcia Río, entre la pasarela Miguel Caballero y la Fica.

Quizá aún estemos a tiempo de disfrutar en el centro de la ciudad de un Segura que se parezca más a un río que a un canal con jardines en sus laterales. Lo que es bueno para nutrias y aves también es bueno para las personas.

PD. La imagen que encabeza este artículo pertenece a un proyecto de renaturalización de las orillas del río Segura, en su tramo urbano, que el estudio de arquitectura y urbanismo Ecoproyecta presentó en 2011 tanto al Ayuntamiento de Murcia como a la Confederación Hidrográfica. No les hicieron ni caso. Esa misma recreación virtual fue incluida seis años después por la Universidad de Murcia en el informe que, precisamente a petición del Ayuntamiento, elaboró para Murcia Río porque recogía muy bien sus criterios de actuación. Tampoco puede decirse que sus recomendaciones hayan sido atendidas.