La parrilla o el tubo de escape: los ocho característicos elementos de los coches que desaparecerán muy pronto

La parrilla o el tubo de escape: los ocho característicos elementos de los coches que desaparecerán muy pronto

La llegada de los modelos a pilas revolucionará el sector del automóvil en los próximos años

LA VERDAD

El sector del automóvil se encuentra inmerso en un proceso de cambio y esto no solo tiene que ver con el carburante. Parece que el diésel y la gasolina tienen los días contados y el modelo eléctrico será el coche del futuro, pero esta no será la única transformación. Hay ocho característicos elementos del vehículo de siempre que desaparecerán o se verán alterados como consecuencia de esto en los próximos años.

Parrilla: se trata de una especie de rejilla que se sitúa en la parte frontal del coche que sirve para refrigerar el motor al dejar pasar el aire. Sin embargo, el coche eléctrico no necesita una parrilla. Teniendo en cuenta que, además, sustituir esta rejilla por otro tipo de revestimiento que no deje ningún orificio libre reduce la resistencia al aire todo indica que la parrilla desaparecerá.

Llantas: aunque seguirán formando parte del coche verán modificada su forma en aras de convertirlas en un elemento más aerodinámico. Lo más probable es que los nuevos diseños estén carenados, al menos en parte.

Ruedas: todo apunta a que serán más finas que las que existen en la actualidad con el objetivo de reducir su peso y su resistencia a la rodadura. No obstante, los deportivos eléctricos y los coches de altas prestaciones podrían no sucumbir al cambio.

Tapa del depósito de combustible: el coche eléctrico no necesitará combustible para circular y, por tanto, la tapa del depósito de este desaparecerá. En su lugar, se incorporará un punto de carga que podría situarse en los pasos de rueda delanteros, tras el logo del frontal o en la parte posterior del vehículo.

Pedales y palanca de cambios manual: aunque los pedales no desaparecerán es posible que se eliminen dos de ellos y el tercero aúne las funciones del acelerador y el freno. En cualquier caso, el embrague desparecerá y los cambios de marchas serán automáticos. En su lugar, encontraremos un selector para indicar si queremos que el coche avance, retroceda o permanezca en punto muerto.

Tubo de escape: al no emplear la combustión de ningún carburante, no se generarán gases que haya que expulsar al aire. Por lo tanto, el tubo de escape perdería su razón de ser.

Maletero: las baterías del coche del futuro inmediato necesitan espacio para ubicarse. Esto implicará la reducción del tamaño del maletero para poder situar estos elementos en el coche.