«Todavía recuerdo a todas las víctimas del atentado de 'Josu Ternera' en Zaragoza»

Pedro Vicente Martínez. /Carmen Ortín
Pedro Vicente Martínez. / Carmen Ortín

El jefe de la Policía Local de Yecla relata a 'La Verdad' cómo vivió el ataque de ETA en la casa cuartel de la capital aragonesa en 1987

A. ALONSOYECLA

Tenía apenas 19 años. Era un joven guardia civil recién salido de la academia. Una noche del frío diciembre de Zaragoza se levantó de la cama rodeado de cascotes caídos de la pared en la casa-cuartel. ETA había cometido un atentado. Aquello no era un sueño, sino el momento más trágico que hasta la fecha ha tenido que vivir el actual jefe de la Policía Local de Yecla, Pedro Vicente Martínez. Y no se olvida de nada. Ayer, este agente se mostró satisfecho cuando se enteró del arresto del terrorista 'Josu Ternera'.

Desde aquel 11 de diciembre de 1987 han ido cayendo en manos de la Justicia los autores de la masacre que este hombre vivió en primera persona. La detención del terrorista es algo que celebra, pero sin una sonrisa. «La detención tiene su parte de rabia. Una rabia grande y aguantada durante mucho tiempo por los que fallecieron allí y por los que estuvimos allí», relata el agente.

Su memoria no olvida a las víctimas. «Recuerdo, y me da mucha pena, a José Pino, a su mujer y a su hija, que los mataron allí. A Emilio Capilla y a su hija, que los mataron allí. A José Ballarín, a su mujer y a su hija, que también los mataron allí. Y luego las gemelas, Esther y Miriam, que su madre las perdió allí con tres años. Una mujer que también vio morir a su hermano con 17 años. Esas son las 11 víctimas», cuenta. «Bueno, yo he rehecho mi vida -entrecorta la voz-, y gracias a Dios lo puedo contar. Pero aquella masacre no tiene perdón de Dios».

A las 6.10 de la madrugada la pared cayó encima de Pedro Vicente después de que el coche bomba estallara. «Se escucharon muchos gritos. Tuvimos la suerte de que un agente, Pascual Grasa, paró el coche a la entrada de la casa cuartel», relata. El hecho de detener el vehículo evitó una masacre mayor, ya que el coche bomba llevaba en su interior 250 kilos de explosivos que pretendían hacer estallar contra un depósito de gasóleo que había dentro del cuartel. «Aquello fue... Recuerdo el 'shock' que sentí cuando escuché los gritos de auxilio. Y me acuerdo de cuando sacaron escombros y a Miriam, una de las gemelas. Estaba aplastada por las paredes de la casa», rememora.

Al actual jefe de la Policía Local de Yecla le vuelven a su cabeza aquellos días cuando ocurre algo que lo remueve, como la detención de 'Ternera'. «Este terrorista seguía en libertad y su arresto supone completar un ciclo. Gracias a Dios y al trabajo de la Policía francesa y la Guardia Civil, probablemente estará muchos años en la cárcel y pagará el daño que ha hecho. Con que le caigan los 2.300 años que le impusieron a Francisco Múgica Garmendia 'Pakito', me conformo».