Por un empleo sin prejuicios

Los doce participantes en el programa de empleo para jóvenes 'Formatéate con Garantía' de la fundación. / Edu Botella / AGM
Los doce participantes en el programa de empleo para jóvenes 'Formatéate con Garantía' de la fundación. / Edu Botella / AGM

Los programas de inserción de la Fundación Secretariado Gitano generaron más de 300 contrataciones durante 2018. Los profesionales de la entidad reclaman a las empresas de la Región que «no se dejen llevar por los estereotipos»

Marta Semitiel
MARTA SEMITIEL

Ser rechazado como candidato a un trabajo por parecer «demasiado gitano» o por tener ciertos apellidos. Comenzar en una empresa y ser despedido al tiempo, «cuando los jefes se enteraron de que era gitano». Tener que demostrar en la universidad «mucho más que los demás cuánto vales, porque si eres mujer y gitana te dan por perdida, porque creen que lo único que te importa es ser madre joven y quedarte en casa». O enfrentar una charla de concienciación en un instituto público y que, «al finalizar, una profesora te pregunte si hay una ley gitana que diga que nosotros tenemos que trabajar en los mercados».

Son algunas de las anécdotas que cuentan sin asombro Nerea Rodríguez, técnico de empleo del programa Incorpora de 'la Caixa'; Genoveva Cortés, dinamizadora laboral de Acceder Empleo; y Luis Santiago, prospector laboral del mismo programa. Los tres dedican su tiempo, su profesionalidad y su alma a las personas que acuden en busca de ayuda a la Fundación Secretariado Gitano (FSG).

Esas discriminaciones son el pan de cada día para los que, como ellos, forman parte de esta comunidad. Ellos, que detestan las palabras «colectivo, raza, clan, patriarca, y sobre todo trapacero, que dice la RAE que es sinónimo de gitano», porque nada tienen que ver con su realidad. Ellos, que huyen de cualquier generalidad que les encasille y les discrimine. Ellos, que dicen no obedecer a ninguna ley más allá de las desarrolladas en virtud de la Constitución Española y que se toman con un humor amargo «el desconocimiento y la ignorancia» que se tiene sobre el pueblo gitano. Ellos, que son «tan españoles como cualquier otro ciudadano, pero que somos constantemente rechazados por la sociedad a la que pertenecemos».

Genoveva Cortés: «Muchas empresas nos cierran las puertas y se pierden a jóvenes muy preparados»

Luis Santiago: «Pedimos que no nos juzguen por nuestro origen étnico, que nos quiten la etiqueta»

Ellos piden a la sociedad que se aleje de los prejuicios «y que no nos juzguen por nuestro origen étnico». Por eso no pierden la paciencia y luchan, desde sus puestos en la fundación, para que cientos de personas en riesgo de exclusión social puedan acceder a una educación y a un mercado laboral en igualdad de condiciones, «sin una etiqueta». Ellos y sus compañeros son los responsables de que, durante 2018, las empresas de la Región que colaboran con sus programas realizasen un total de 338 contrataciones -el 65% de ellas a personas gitanas y, en concreto, 215 sobre mujeres-.

El dato arroja un alto índice de empleabilidad, pues en las distintas formaciones realizadas por la FSG participaron un total de 409 personas, de las que el 61% pertenecían al pueblo gitano y un 71% eran mujeres. Las cifras son esperanzadoras para la comunidad, pero Genoveva, que además de dinamizadora laboral es licenciada en Psicología, asegura que la concienciación social avanza «a pasos de hormiga». «Es frecuente encontrarnos con empresas a las que no podemos entrar por el mero hecho de ser gitanos. Y eso supone que se les cierren las puertas de un futuro digno a muchos jóvenes muy válidos, muy bien preparados», dice con un halo de pena.

El programa más innovador

Esa alta empleabilidad es un éxito que consiguen «realizando formaciones que se adaptan a las necesidades de cada empresa. Nosotros les preguntamos qué necesitan y, en función de lo que piden, preparamos a los candidatos», explica Santiago.

Una de esas formaciones más recientes ha sido el programa 'Formatéate con Garantía', que ha comenzado en este 2019 con un curso para ser dependiente de comercio y en el que participan doce jóvenes de entre 18 y 29 años, inscritos en el sistema de Garantía Juvenil del SEF y que, por primera vez desde que la FSG comenzó su andadura en la Región -en el año 2001-, realizarán 80 horas de prácticas en el Grupo Tendam (Cortefiel) y El Corte Inglés.