El Ejército interviene en El Raal para prestar auxilio a un centenar de vecinos

Caras de preocupación entre los desalojados de El Raal. / VICENTE VICÉNS / AGM
Caras de preocupación entre los desalojados de El Raal. / VICENTE VICÉNS / AGM

La mayor parte de los desalojados residen en Casas Nuevas y el Rincón de los Cobos, las zonas más próximas al Segura

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Una de las localidades más afectadas por la gota fría es la pedanía murciana de El Raal. La situación se complicó conforme avanzó la jornada de ayer hasta el punto de que fue necesaria la intervención del Ejército, que se personó en el lugar con dos grupos de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Procedieron al desalojo de un centenar de vecinos. Entre ellos, una mujer embarazada y varias personas mayores. Quienes tienen sus domicilios entre la zona de Casas Nuevas y el Rincón de los Cobos fueron los que se vieron más afectados, por su proximidad con el río. La calle Mayor también estuvo inundada, lo que dejó incomunicada la localidad. El desbordamiento del Segura afectó de forma directa a mil vecinos de la pedanía, que vieron cómo el agua entró en sus casas. En la zona de la iglesia se habilitó un punto de acogida para los desalojados.

A última hora de ayer, José Antonio Fernández, un vecino, declaró a 'La Verdad' que «la preocupación es máxima porque el agua sigue saliendo. No para y la situación todavía puede empeorar». En el Rincón de los Cobos no hay luz en muchas calles y eso «aumenta la preocupación porque no sabemos lo que puede pasar», afirmó Fina García.

Alquerías y Beniel

Otra localidad que vivió momentos difíciles fue Alquerías. Cuarenta vecinos permanecieron fuera de la pedanía. Además, otros sesenta acabaron realojados en otras viviendas de la pedanía de familiares y conocidos. El dispositivo organizado en Santomera para acoger a los desplazados de El Siscar por la situación vivida en el embalse provocó que ni la UME ni la Infantería de Marina de Cartagena fueran a Alquerías. «Estamos a la expectativa porque el río puede volver a crecer. No estamos tranquilos», afirmó Pablo Belmonte, vecino de Casas Nuevas.

Mientras, en Beniel también hubo cientos de desplazados. El Ayuntamiento habilitó el centro social para albergar a los afectados. El desborde de los canales de El Indiano, El Reguerón y El Orcajo provocó que los 2,5 kilómetros del casco urbano se anegaran por completo cerca de mediodía.