«Cada vez estamos más desencantados de lo digital, volvemos al papel»

Juan Pascual Ramón. / la verdad
Juan Pascual Ramón. / la verdad

Juan Pascual Ramón es un apasionado de la fotografía

PACO ESPADAS

Juan Pascual Ramón (Alhama, 1975) es un apasionado de la fotografía, y dedica su afán a capturar las mejores instantáneas a través de su objetivo. Su trabajo diario lo desarrolla en el centro de Logística de la factoría cárnica de ElPozo Alimentación, pero durante su tiempo libre y cuando el cuidado de sus dos hijos pequeños, Juan y Pablo, se lo permite, se lanza a buscar la mejor imagen del día. Su sueño es el de dedicarse en cuerpo y alma a la fotografía, un campo del que piensa que se ha quemado demasiado con la llegada de las cámaras digitales y los teléfonos de última generación. Su proyecto es captar rostros con la experiencia de la vida en blanco y negro.

-¿Cómo definiría su afición?

-Me considero un fotógrafo social, es decir, que hago trabajos en eventos, en los que capto la imagen que recordarás toda la vida. También estoy especializado en hacer reportajes a personas, ellos eligen el lugar y yo capto el momento. Pero captar una instantánea de un paisaje estudiado también es otra de mis pasiones.

- Cómo se inició en la fotografía?

- Siendo un niño vi la cámara réflex de un amigo, y aquello me llamó poderosamente la atención. Compré una de esas cámaras y empecé a realizar fotos durante algunos años en negativo. Con el paso del tiempo abandoné la afición, y con la llegada de los móviles y sus cámaras comencé de nuevo. Me ilusioné otra vez y hace ahora seis años, al nacer mi hijo Juan, de nuevo adquirí otra cámara, comprada al mismo amigo que me transmitió aquella afición. Comencé a realizar fotos a mis pequeños y de nuevo me llegó la ilusión por la fotografía, que me apasiona cada día más.

-¿Es una afición muy cara?

-Sí, lo es. Te puedes gastar el dinero que quieras. El cuerpo de la cámara que yo llevo cuesta unos 2.000 euros, más los diferentes objetivos, llevar más de 6.000 euros de material para hacer unas fotos es muy habitual.

-¿Ha pensado dedicarse de lleno a ese mundo?

-El mercado en la actualidad está muy quemado. Todo el mundo tiene cámaras digitales y hace las fotografías de los diferentes eventos familiares.

-¿Ha realizado cursos de fotografía?

-Si, en varias ocasiones, en Murcia en el estudio Cuarto Oscuro, con el Niño de las Luces. También soy un autodidacta con diferentes tutoriales de internet, pero lo importante es la creatividad. La cámara es una parte de la foto, la otra el autor.

-¿Cuáles son sus mejores instantáneas?

-En especial tengo dos retratos que me encantan. Uno de ellos es en pantalán de un antiguo balneario de Santiago de la Ribera, y la otra una imagen del atrio de la iglesia de San Lázaro de Alhama. A pesar de no ser un amante de las redes, esta última la subí y gustó mucho.

-¿Ha presentado sus trabajos a concursos?

- Sí, y además he conseguido algún que otro premio. La primera vez que me presenté a un concurso para hacer un calendario de 12 imágenes de paisajes de la Región, conseguí que una de mis fotos entrara entre las elegidas. Fue una foto nocturna de un puesto de vigilancia dirección Alhama-Mazarrón. La foto era en un día nublado, con una larga exposición conseguí una bonita instantánea con un colorido especial.

-¿El mundo digital ha acabado con la impresión en papel?

-Creo que no, cada vez estamos más desencantados de lo digital y volvemos al papel. En mi caso yo busco un buen negativo para trabajar la fotografía, son muchos los que están dejando la cámara digital desilusionados de este formato.