Los asaltos a garajes y la presencia de okupas desatan las quejas en Beniaján

Dos vecinos observan la entrada a la cochera del edificio Jardín I de la calle Antonia Maymón, que fue asaltada semanas atrás. / Nacho García / AGM
Dos vecinos observan la entrada a la cochera del edificio Jardín I de la calle Antonia Maymón, que fue asaltada semanas atrás. / Nacho García / AGM

Uno de los puntos que más exaspera a los vecinos es un edificio de la calle Balsas, en el que se concentran decenas de sintecho

ALBERTO GÓMEZ

Los problemas relacionados con la inseguridad están provocando que los vecinos de Beniaján muestren su contrariedad por lo que consideran que es una situación incómoda que se está prolongando en el tiempo sin que tenga visos de solucionarse dentro del corto plazo.

Los asaltos a garajes y la presencia de okupas en bloques de inmuebles que no tienen dueño particular concentran las principales quejas ciudadanas. Uno de los puntos más calientes que existe en la actualidad en Beniaján se ubica en el número 12 de la calle Balsas.

Allí se encuentra un edificio que es propiedad de una entidad bancaria. La entidad financiera se quedó con el bloque de apartamentos y pisos porque la empresa constructora presentó concurso de acreedores. La construcción se la quedó Solvia, inmobiliaria vinculada al Sabadell.

La actuación de los cuerpos de seguridad ha permitido que se desmantelen cuatro puntos de tráfico de drogas

De hecho, desde la propia inmobiliaria confirmaron ser propietarios del inmueble, que se encuentra okupado por decenas de sintecho que, según denuncian los vecinos de la zona, incurren en actos incívicos a diario que complican la correcta convivencia en la calle.

Expertos consultados por los afectados explican que una solución a los problemas pasaría por tabicar tres huecos de unos dos metros cuadrados cada uno, que dan a la vía y que sirven de acceso para los okupas. Sin embargo, esta actuación, entienden los vecinos, no les corresponde llevarla a cabo a ellos, por lo que piden la intervención de las autoridades competentes.

Escrito a las autoridades

Los problemas por la presencia de sintecho en este edificio comenzaron el año pasado. Ante la ausencia de avances, los vecinos decidieron pasar a la acción y remitieron un escrito al delegado del Gobierno, al Defensor del Pueblo, al alcalde de Murcia y al sargento de la Policía Local. En el documento, al que ha tenido acceso 'La Verdad', se denuncia que los okupas se dedican al tráfico de drogas y hacen sus necesidades en las inmediaciones, lo que provoca que se acumulen los orines y las heces en la vía pública, generando una gran pestilencia y situación de insalubridad.

También pusieron en conocimiento de las autoridades que los actos vandálicos se encuentran a la orden del día, con peleas que ponen en jaque el bien común y la convivencia. El inmueble estuvo abandonado sin que se produjeran altercados durante más de una década, pero en 2017 cambiaron las tornas. Al no tener dado de alta servicios como la luz y el gas, los okupas utilizan bombonas de butano y elementos como los campings gas para calentarse. También prenden fuego a plásticos y maderas durante los meses de invierno para dar calor al inmueble en el que se encuentran alojados.

Precisamente estas prácticas pueden estar detrás de uno de los episodios de mayor tensión que se produjeron en el inmueble. Tuvo lugar la noche del 27 mayo, cuando se originó un incendio en la segunda planta. Se desplazaron efectivos del cuerpo de bomberos y de la Guardia Civil. Los primeros controlaron las llamas y los segundos decomisaron medio kilo de heroína, lo que confirmó las pesquisas de los vecinos de que los sintecho se dedican al menudeo de droga. Además, meses atrás también se produjo otro incendio que provocó mucha alarma.

La familia Griñán vive pared con pared con este edificio. Alberto es uno de sus miembros y apuntó a esta Redacción que «la situación es insostenible, porque con el paso del tiempo ha ido empeorando. Al principio, solo estaba okupada la planta baja, pero en 2017 empezó a entrar gente a la segunda altura y todo se ha complicado todavía más».

La junta municipal actúa

En la junta municipal son conscientes de la situación que se vive en este edificio de la calle Balsas. El problema es que, si nadie denuncia, las autoridades no pueden actuar. Por eso, en la junta están negociando con uno de los propietarios de la zona para que recabe la documentación necesaria para formular una denuncia que acelere la solución del problema. Por otra parte, la labor policial ha permitido que se desmantelen 4 puntos de tráfico de drogas.

Los asaltos a garajes también están despertando las quejas vecinales. En la cochera del edificio Jardín 1, que se encuentra en la calle Antonia Maymón, entraron a robar. Lo mismo sucedió en otros aparcamientos de las calles Instituto y Balsas. Los ladrones sustrajeron sobre todo dinero y aparatos electrónicos.

Tensión en el entorno del residencial Aires Nuevos

Al margen de los problemas que existen en la calle Balsas por los actos de los okupas, en el residencial Aires Nuevos también se han vivido momentos de tensión por la presencia de sintecho. El resto de vecinos se han movilizado para que se marchen, llegando incluso a montar guardias para «tenerlos controlados» y evitar que provoquen destrozos. Sobre los okupas pesa la denuncia ciudadana de que son los responsables de hurtos que se han producido en la zona presentando como víctimas a los dueños de coches a los que asaltaron. A pesar de ello, el pedáneo Hernández afirma que Beniaján es un lugar seguro y que los robos en cocheras «es una excepción que ha sucedido en alguna de las 190 que existen en la pedanía». La localidad tiene un cuartel de la Policía Local que abarca desde Los Ramos a Los Garres y también presta servicio el puesto de la Guardia Civil que está en la plaza Antonete Gálvez de Torreagüera.