«Bebí muchísimo y me drogué demasiado»: la confesión del pasado de Jorge Javier que ahora sale a la luz

«Bebí muchísimo y me drogué demasiado»: la confesión del pasado de Jorge Javier que ahora sale a la luz
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El presentador de Telecinco se está recuperando del ictus que sufrió hace unos días

LA VERDAD

Jorge Javier Vázquez desapareció de la noche a la mañana de nuestras pantalla hace unos días, ante la sorpresa de los espectadores y compañeros de la profesión. El conocido presentador de Telecinco ingresó en un hospital madrileño a causa de un aneurisma cerebral que le provocó un ictus. Afortunadamente, Vázquez está ya fuera de peligro y haciendo reposo en su domicilio.

Ahora el presentador ha explicado públicamente en su blog los síntomas que le hicieron acudir urgentemente al centro hospitalario. «El martes comienza a dolerme la cabeza, lo achaco al cansancio. El miércoles por la noche me voy a la cama con un dolor que empieza a ser insufrible. Durante el jueves el dolor va y viene de manera intermitente y lo paso mal durante la gala [de «GH DÚO»». Esa fue la última noche que condujo el reality. Desde entonces, Jordi González ocupa su lugar.

A pesar de los intensos dolores de cabeza, Jorge Javier se fue de viaje a Marrakech pero los síntomas no desaparecían. «Tuve que coger un avión de urgencia. Lo que me podría haber sucedido... es lo que me ha dicho el médico, que ha sido todo muy, muy grave».

El diagnóstico que recibió en el hospital madrileño indica que padecía un aneurisma cerebral, que acabó provocándole un ictus. Según publica Lecturas, «el aneurisma cerebral contempla una serie de factores que incluyen la predisposición genética, traumatismo o lesión craneal, alta presión arterial, infección, tumores, aterosclerosis y otras enfermedades del sistema vascular. Hábitos poco saludables como fumar, beber y el consumo de drogas, principalmente cocaína, también pueden explicar su aparición».

De hecho, el propio Jorge reconoció en un libro autobiográfico su coqueteo con ciertas sustancias. «Bebí muchísimo, me drogué demasiado y a punto estuve de echarlo todo a perder. Corría la coca, droga que yo había consumido de manera esporádica, pero a la que me agarré con ansia porque necesitaba tralla. Viví al borde del abismo. Un miércoles acabé tan pasado en un local que a las siete de la mañana del día siguiente me vi desnudo en una sucia casa del centro, rodeado de otras seis personas tan pasadas y desnudas como yo», relataba.

De esta «turbia etapa» también recuerda que «bebíamos, nos metíamos y nos toqueteábamos. Cruces de lenguas, lametones en los sexos, mordiscos en los pezones. Penetraciones, GHB (droga ilegal), ketamina, popper, porros... lo que apareciera».