El Bando despeja los cielos

Las precipitaciones no impideron un multitudinario desfile del Bando de la Huerta. / Vicente Vicéns / AGM

La lluvia paró justo a la hora del comienzo del desfile, que este año contó con la AGA, los mayos de Alhama y la tradición belenística

David Gómez
DAVID GÓMEZ

Murcia ha vivido durante esta última semana su particular diluvio universal, que ha durado cinco días -y no cuarenta como en el relato bíblico-, pero que se han hecho muy largos para sus resignados ciudadanos, que han visto cómo la Semana Santa y el inicio de las Fiestas de Primavera han quedado deslucidos por la lluvia, por otra parte tan necesaria para una tierra seca como esta.

Pero al quinto día, escampó. Y eso que no pintaba bien la cosa durante este martes, día en el que se celebraba el Bando de la Huerta. Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) se cumplieron a rajatabla y a las tres de la tarde, como estaba anunciado, comenzó a llover sobre las calles de la ciudad, lo que hizo que muchos huertanos que estaban a esas horas en la vía pública disfrutando de la fiesta se resguardaran como podían, mientras que otros se iban directamente a sus casas. Se temía que el tradicional desfile del Bando fuera a correr la misma suerte que la procesión de Los Salzillos del Viernes Santo por la mañana. Es decir, que se iba a suspender y habría que esperar otro año, ni más ni menos, para verlo.

Pero no fue así. Este año los meteorólogos están atinando como nunca y, tal y como prevía la Aemet, las precipitaciones solo duraron un par de horas, de forma que a las cinco de la tarde, cuando las carrozas huertanas ya estaban preparadas en la avenida de San Juan de la Cruz, en el barrio del Infante, el anhelado sol volvía a brillar en el cielo murciano. Y el Bando de la Huerta salió a la calle con todo su esplendor. «Estábamos seguros de que iba a ser así», confesaba el concejal de Promoción Económica, Cultura y Programas Europeos, Jesús Pacheco, que vestido de huertano estaba en la salida del desfile junto a su compañera de Corporación Rebeca Pérez.

La Parranda con cornetas

Jesús Pacheco señaló que el desfile de este año contó con 56 elementos y 23 carrozas federadas y no federadas, lo que hizo que la comitiva fuera más larga que el año anterior. En la cabeza iban El Tío de la Pita y los Cabezudos, junto a los floristeros montados en burro y en bicicleta y la carroza que portaba una imagen de la Virgen de la Huerta, en homenaje a las romerías que, a partir del próximo 1 de mayo, se celebrarán en diferentes puntos del término municipal. Le acompañaba la Unidad Musical de la Academia General del Aire (AGA). Los músicos interpretaron durante el recorrido, a golpe de corneta, tambor y platillo, los acordes de La Parranda.

El panocho tuvo su sitio en la carroza del 'Perráneo', donde el ganador del concurso de bandos organizado por L'Ajuntaera, Francisco Medina, interpretaban los versos de 'Malas fechas para mítines', un relato lleno de ironías a la coincidencia de la campaña para las elecciones generales de este domingo con las Fiestas de Primavera.

Otro de los elementos del Bando que más éxito tienen entre el público son los oficios de Alquerías. El zapatero, la quesera, el bollero, el picapedrero, el afilador y hasta el cura, a los que daban vida vecinos de esta pedanía como 'El Manrique' y 'El Tocino', que iban montados en bicicletas. El presbítero, muy poco ortodoxo, echaba su particulares bendiciones entre los asistentes. También en bicis iban otros huertanos que repartían productos agrícolas. «Pero para qué quieres tú el brócoli, si se te ve en la cara que te hinchas a hamburguesas», decía un participante en el desfile a un niño que se acercaba a pedirle verdura.

Juan Rita y 'El Chaleco'

Una de las novedades del desfile de 2019 ha sido que Alhama de Murcia se ha sumado a los municipios que cuentan con carroza propia. La misma estaba dedicada a la fiesta de los Mayos, declarada de Interés Turístico Nacional y que está prevista para el fin de semana del 4 y 5 de mayo. El presidente del grupo folclórico Villa de Alhama, Blas Pérez, explicaba que en la plataforma se reflejaba una estampa con dos corremayos mayores que representanban al Tío Juan Rita y a Diego 'El Chaleco', dos personajes ilustres de la comarca y grandes amantes de las tradiciones regionales. También aprovecharon para promocionarse Yecla, con sus fiestas de San Isidro, y Jumilla, que hizo gala de sus vinos, así como San Pedro del Pinatar.

A las tradicionales carrozas de las bolilleras, los trovos, los buñuelos y el tomate en conserva, se unió en esta edición la dedicada a los belenes. En ella iba montado Jesús Griñán, ilustre artesano, que iba a realizar una demostración en vivo de cómo se realizan estas figuras tan características de la Navidad. «Me parece raro que me hayan aceptado en el desfile, pero aquí estamos para promocionar a Puente Tocinos como la cuna del belén», señalaba Griñán antes de iniciar el recorrido.

Asimismo, hizo las delicias del público una máquina trilladora con más de ochenta años de antigüedad y todavía en uso. «Yo las he visto funcionando. Le echabas la grava y te separaba el grano de la paja», comentaba a su esposa Fernando Hernández, vecino de El Palmar.

Versos en limones y naranjas

Coincidiendo con la celebración, también este martes, del Día del Libro, la Biblioteca Regional participó en el desfile y, en lugar de repartir embutido entre el público, regaló literatura. Los integrantes de la carroza lanzaban limones y naranjas que llevaban incorporados versos de una decena de autores murcianos como David López, José Daniel Espejo, Vega Cerezo y Marina Alcolea, entre otros. También se dieron una serie de títulos de la editorial Tres Fronteras, así como cómics. «Las fiestas populares son un marco magnífico para promocionar la cultura yno hemos querido desaprovechar la ocasión», señalaba Vicente Funes, técnico de la Biblioteca Regional.

No podían faltar las Reinas de la Huerta. La infantil, Candela Sánchez, mostraba su desparpajo habitual. «No estoy nada nerviosa», decía al iniciarse el desfile. La mayor, Isabel López, ya había salido bailando en años anteriores. Ellas no repartían nada. Sí lanzaban productos las carrozas de las peñas huertanas y de otras entidades. La de la Guardia Civil, por ejemplo, tenía preparados 5.000 kilos de productos de la huerta para repartir. La peña La Sisca, de Aljucer, llevaba 180 kilos de embutido, un millar de bocadillos y seiscientas cervezas. Para ponerse las botas.