Carta de amor de Liria a Murcia: «Me dio fuerzas para hacer bellas locuras»

Pepín Liria, el matador de toros de Cehegín, fue anoche el protagonista del pregón anunciador de la feria taurina de Murcia. / Guillermo Carrión / AGM

El diestro de Cehegín, que el próximo martes está anunciado en el coso de La Condomina en sus 25 años de alternativa, fue el pregonero taurino de la Feria 2018 en un acto en el Auditorio

FRANCISCO OJADOSMURCIA

Una verdadera y sentida carta de amor. Eso fue, en definitiva, el pregón taurino de 2018. Un pregón que corrió a cargo de José Liria Fernández, el matador de toros de más arraigo social y más popular entre la ciudadanía de Murcia. Prueba de ello es que Pepín Liria, sin torear, ya consiguió el primer lleno de la feria. El segundo, en la plaza, llegará presumiblemente la tarde del martes 11 de septiembre, en la que Liria hará el paseíllo en su querida Condomina para celebrar sus veinticinco años de alternativa.

No faltó al pregón el presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras, ni el alcalde José Ballesta, que presenciaron la declaración de amor que Pepín hizo pública a la plaza de toros de Murcia, la que le dio fuerzas «para hacer a tu lado las bellas locuras que soñaba en mi infancia» -comenzó afirmando el torero- y a su puerta grande, con la que soñó desde que era un niño, y por la que, a lo largo de su carrera consiguió ser el diestro que más veces ha salido por ella.

De sus triunfos y de sus miedos, de las tardes de indulto y del idilio con el público de la Condomina habló en su intervención

Hizo mención a que creció al compás del Festival del Cáncer, el más longevo de los festivales modernos. Habló Liria de amor sin fisuras, al que la madurez lo ha convertido en amor sin celos, y de cómo la plaza de Murcia ha forjado una historia, la suya, con guiños a su padrino, Ortega Cano, al empresario y en su última etapa apoderado, Ángel Bernal, a los chavales de la Escuela de Tauromaquia de la Región de Murcia, que en los seis últimos años dirige, a sus seguidores de toda la vida, algunos de ellos que ya no están entre nosotros, y también para los médicos que lo sanaron de las cornadas que en esta misma plaza también lo partieron por dentro.

María y Jara, «hijas del toreo»

Fue una misiva a su querida plaza en la que le contó la historia de su vida. De sus triunfos, de sus miedos, de las tardes de indulto y del idilio con el público de Murcia. Con recuerdo a Benito Belmar o Angelín, entre otros personajes importantes de este coso. Y especialmente emotiva cuando el de Cehegín le contó a la plaza cómo sus hijas habían sido criadas a su sombra. «Son hijas del toreo», llegó a afirmar. María y Jara, dos niñas que dejaron sus lágrimas en el ruedo de La Condomina la tarde del 12 de octubre de 2008, cuando su padre se retiró «porque ya no podía más», y recibieron el consuelo y el abrazo de la plaza amada por Pepín. Un pregón lleno de sentimiento, que presentó Antonio Gómez Fayren, presidente del Consejo Jurídico de la Región de Murcia, y que levantó la ovación de la sala, que aplaudió por bulerías. [Instantes antes, en el exterior, colectivos y asociaciones animalistas convocaron una concentración]. El broche al acto, organizado por el Real Club Taurino, lo puso el grupo Los Parrandboleros.

López Miras quedó tan encantado que dijo que el alcalde Ballesta y él deberían sacar a hombros a Pepín en la noche de la que fue protagonista.

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