Baloncesto | Liga Endesa

El Andorra de Ibon Navarro echa sal en la herida del UCAM

Los jugadores del UCAM, se marchan cariacontecidos tras la derrota./Vicente Vicéns / AGM
Los jugadores del UCAM, se marchan cariacontecidos tras la derrota. / Vicente Vicéns / AGM

El equipo de Javi Juárez vuelve a mostrarse muy inferior a su rival en la reanudación, recibiendo 27 puntos en el tercer cuarto, y se mantiene en descenso

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEAMurcia.

El UCAM sigue sin funcionar. Pasan las jornadas y el equipo de Javi Juárez sigue mostrándose como un equipo inconsistente incapaz de mantener un nivel de juego, ya no brillante, ni tan siquiera regular durante los cuarenta minutos del partido. Sufre apagones ofensivos que le llevan lastrando desde el primer día y, cuando al déficit de dirección le acompaña la bajada de ánimos de un equipo con menos fuerza mental que el de otras temporadas, el rival no perdona. Volvió a ocurrir en el tercer cuarto y esta vez fue Andorra, que con 27 puntos en estos diez minutos puso la directa hacia el triunfo. Los de Ibon Navarro, ovacionado en la presentación, llegaron a tener hasta 18 puntos de ventaja ante un equipo donde por momentos solo un frustrado Soko seguía dando todo de sí. El UCAM ha empezado la segunda vuelta de la Liga Endesa, pero nada parece cambiar.

67 UCAM Murcia

Booker (15), Doyle (2), Rojas (9), Soko (11) y Mitrovic (4) –quinteto titular- Urtasun (3), Radoncic (4), Kloof (0), Rudez (6), Oleson (0), Cate (4) y Tumba (9).

77 MoraBanc Andorra

Luz (6), Ennis (9), Walker (13), Upshaw (7) y Diagné (9) –quinteto titular- Stevic (8), Campara (0), Shurna (7), Colom (2), Vitali (10) y Jordan (6).

Parciales
17-20, 12-12 (29-32), 18-27 (47-59) y 20-18 (67-77).
Árbitros
Benjamín Jiménez, Jorge Martínez y Alberto Sánchez.
Incidencias
Palacio de los Deportes de Murcia, 5.128 espectadores. 18ª jornada de la Liga Endesa.

Está probando Juárez últimamente combinaciones poco habituales para empezar los partidos, y esta vez la apuesta principal era sacar ya de inicio a Mitrovic en el '5'. Sin embargo, y pasado el frenesí triplista con el que abrió su marcador el UCAM, el rebote ofensivo andorrano -8 en el primer cuarto- era la clave por la que un parcial de 0-10 propulsaba a los de Ibon Navarro. Lo contenían los murcianos con la entrada en cancha de un activo Tumba, que frenaba la sangría reboteadora y además emergía como opción ofensiva en buenas continuaciones hacia el aro (17-20, final del primer cuarto).

El UCAM mejoraba a partir de Tumba, pero también de Urtasun, el mejor director de juego del equipo ahora mismo. Así, a partir de su criterio tomaba buenas opciones ofensivas con que convertir canasta para volver a poner el partido de su lado (27-22, minuto 15). Ibon Navarro llamaba al orden y su tiempo muerto no podía resultar más efectivo, cortando las vías anotadoras del UCAM, con solo una canasta más antes del descanso, al que los visitantes marchaban por delante pese a fallar seis de sus siete tiros libres (29-32).

Catorce rebotes ofensivos al descanso era difícil de asumir, y Juárez recurría esta vez a Tumba desde el inicio de la segunda parte. Pero era ahora la defensa la que hacía aguas. El equipo de Navarro atraía la atención sobre un lado de la cancha y desde la otra no necesitaba de mucha ingeniería para ganar las espaldas a los jugadores del UCAM desde el lado débil. Un problema también repetido en la temporada. Desde las esquinas tomaban la línea de fondo Walker o Upshaw, pero si recibían ayudas nadie cubría el carril central, y eran varias las canastas fáciles que desesperaban a la grada. Y es que la afición veía cómo los del Principado entraban al último cuarto con su primera ventaja de dos dígitos en el partido (47-59).

Malas caras en el último cuarto

El UCAM llegaba en su peor momento del partido al tramo final y, como le suele ocurrir, costaba recomponerse. Un bajón anímico que dejaba ataques sin sentido y, sobre todo, defensas que, sin comunicación, conducían al desastre. Luz y Stevic se habían asociado para jugar el 'pick and roll' y, visto que con la jugada más universal del baloncesto bastaba, para qué más. El interior, ocho puntos en solo cuatro minutos en jugadas prácticamente idénticas con tres asistencias del base. Partido roto (52-70, minuto 34).

El lenguaje corporal del UCAM no podía ser peor. Soko hablaba más de la cuenta con los árbitros, pero estos al menos parecían escucharle más que algún compañero que no estaba muy por la labor. Su coraje animaba a una tímida reacción de los universitarios, con orgullo para frenar el ritmo de los de Ibon Navarro. Pero sin que el ataque acompañara, de poco servía. El enfado de la grada iba en aumento, y después de una jugada tan dolorosa como el triple de Upshaw, justo después de una bandeja fallada por Doyle al contraataque, daba una sonora pitada en pleno tiempo muerto local (59-74, 1:27 para el final).

Entre Rojas y Soko, que forzó varias pérdidas seguidas, maquillaron un poco el resultado final, pero no los ánimos de una grada que despidió con pañolada a Juárez, de quien no extrañaría que haya sido su último partido en Murcia, después del bocinazo final, a lo que siguieron los ánimos a su equipo. Hechos cambios en la plantilla de jugadores, la grada apunta al máximo responsable de un equipo que está en la UCI.

El UCAM, con cinco victorias y ya trece derrotas, cosechó en el Palacio –a donde no volverá en Liga Endesa hasta marzo- su sexto batacazo de la temporada y, pase lo que pase en el resto de la jornada, seguirá metido en un descenso que agobia, y mucho, con la segunda vuelta que tienen los murcianos por delante.