La Verdad

Obras en el Alporchón.
Obras en el Alporchón. / PACO ALONSO / AGM

La recuperación del patrimonio hidráulico arranca con la puesta en valor del Alporchón

  • El profesor Antonio Gil Olcina lidera un grupo que pretende abrir a finales de junio un museo del agua en la sede de los regantes

El Aporchón (donde se subastaba el agua de riego) será visitable en apenas unas semanas. Las obras de adecuación de las instalaciones van a buen ritmo, lo que hace presagiar que podrán estar finalizadas el próximo mes. En esa fecha está previsto que abra sus puertas el Museo del Agua de la ciudad, que se situará en la sede de la Comunidad de Regantes de Lorca, en la calle Corredera, aunque desde ese mismo día su nombre será otro: Palacio de la Real Empresa de Pantanos. Recoge así el presidente de los regantes, Juan Marín, el testigo lanzado por el lorquino Antonio Gil Olcina, rector honorífico de la Universidad de Alicante y catedrático de Geografía, quien, en la reciente conferencia 'Inventario hidráulico del regadío lorquino: Palacio de la Real Empresa de Pantanos', solicitaba que la sede de los mancomuneros recuperara su nombre original. Aparecerá fielmente reflejado en una gran placa de piedra de un metro de ancho por casi dos metros de largo en la que se podrá leer el documento de 1791 que «hemos encontrado y que explica cómo era el palacio entonces y que función tenía», afirmó ayer en declaraciones a 'La Verdad' Gil Olcina.

Junto a él en este proyecto están prestigiosos investigadores y profesores universitarios, con el objetivo de «poner en valor el patrimonio hidráulico del municipio». Su propósito es ofrecer ideas, buscar financiación y divulgar conocimientos. El rector honorífico de la Universidad de Alicante destacó la importancia que tiene el patrimonio hidráulico del municipio. «Su valor trasciende los límites regionales y nacionales. Cuando hablamos de monumentos que son seña de identidad de la ciudad, tenemos que nombrar el castillo; cuando lo hacemos de religiosos, San Patricio; de espacio monumental, la plaza de España; de ejemplo de barroco, el palacio de Guevara, pero nadie pronuncia nunca el que tiene más proyección, la presa vieja de Puentes, donde se ha conservado íntegramente la estructura de esa reliquia dieciochesca, ni la de Valdeinfierno. Son hitos que trascienden los límites nacionales».

Precisamente dar a conocer el patrimonio hidráulico lorquino es lo que pretende este grupo de profesores entre los que se encuentran nombres como el de Horario Capel Sáez, de la Universidad de Barcelona, o Javier Pérez Rojas, de la Universidad de Valencia, junto a la profesora Marisol Campoy. «Estamos documentando todo. No solo la subasta que desapareció en 1960, sino otras infraestructuras fundamentales del patrimonio hidráulico», detalló Gil Olcina.

Para darlo a conocer se creará una ruta que partirá en el río Luchena. Desde allí, el itinerario continuará por las presas de Valdeinfierno y Puentes, los partidores de tablas móviles y el aprovechamiento de las aguas turbias, contó el lorquino. «Y concluirá en la sala del Alporchón y en el museo, en el vestíbulo, y alguna otra estancia de la sede de los regantes». También reinvindicarán el arreglo de monumentos hidráulicos.

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