Vidal Golosinas factura 152 millones y anuncia su desembarco en Japón

Juan Luis Vivas
JUAN LUIS VIVAS

El cierre del ejercicio de 2018 para Vidal Golosinas ha sido el mejor de los últimos años debido a un aumento en la facturación de un 11%, según confirmaron fuentes de la empresa, cuya sede principal se encuentra en Molina de Segura.

Así, han pasado de registrar un total de 135 millones en 2017 a 152 en el último ejercicio. La compañía está viviendo un crecimiento potente focalizado hacia la internacionalización y esto se refleja en la apertura de una nueva plataforma en Japón, última inauguración que se une a las de Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda. En la actualidad, Vidal ya suma un total de quince plataformas distribuidas por todo el mundo y sus productos tienen presencia en noventa países. La cifra de facturación del pasado año es la más alta de la empresa hasta la fecha y se debe «a una capacidad de gestión y esfuerzo que dibujan un recorrido consolidado y ascendente en el mercado». Añaden que la investigación, el desarrollo, la innovación y la calidad «han sido algunos de los componentes imprescindibles» para estar presentes en el último informe publicado por la Bolsa de Valores de Londres, en la que Vidal fue incluida como una de las 1.000 empresas con más proyección en Europa.

La firma cuenta con dos centros productivos y uno logístico, donde disponen de la última tecnología optimizada para ser lo más eficientes en materia de fabricación y distribución. También destaca el aumento del tamaño de su plantilla, compuesta por más de 1.200 trabajadores, «el equipo humano responsable de hacer latir a la empresa», remarcaron.