Luengo: «Todos los murcianos nos encadenaríamos» ante el posible cierre del Trasvase

Luengo mantiene un encuentro de trabajo con los alcaldes de los municipios del Mar Menor, este martes./LV
Luengo mantiene un encuentro de trabajo con los alcaldes de los municipios del Mar Menor, este martes. / LV

El consejero de Agua asegura que la sociedad se opondrá y lamenta que ningún dirigente de la Región haya sido invitado a este encuentro

EFE

El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente, Antonio Luengo, aseguró este martes que la sociedad de la Región se opondrá a un posible cierre del Trasvase Tajo-Segura. «Estoy convencido de que el millón y medio de murcianos nos encadenaríamos si fuera necesario», apostilló.

En declaraciones a los medios tras reunirse con los alcaldes ribereños al Mar Menor, Luengo contestó de esta forma al ser preguntado por el encuentro mantenido por el presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y la ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera. Al respecto, el consejero lamentó que ningún dirigente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia haya sido invitado a esta reunión puesto que, en su opinión, son una «pieza fundamental», al tiempo que ha pedido ser «suficientemente hábiles» para no «pelearnos entre españoles».

Luengo afirmó que los murcianos y todos los españoles «nos ponemos nerviosos» porque «hoy» puede ponerse en cuestión el Trasvase Tajo-Segura pero en el futuro puede ser otra infraestructura, al tiempo que se preguntó «qué ganan» quienes hablan de «tensión» y de querer «acabar» con el TTS. «Hay que ser suficientemente inteligentes para separar política y agua», agregó.

El consejero de Agua confió en la «conciliación» en este tema y que Ribera «vea las consecuencias» de un cierre del trasvase, «deje de hablar de eso» y «sí de lo importante, que es dotar de caudales a las cuencas deficitarias». Por su parte, la alcaldesa de Cartagena, Ana Belén Castejón, apeló al diálogo antes de «comprender» y «respetar» que cada líder territorial quiera «lo mejor para su tierra», aunque consideró la postura de García-Page de cerrar el TTS como una «posición de salida», de forma que se logre un «punto intermedio de encuentro» que satisfaga a todas las partes.