https://static.laverdad.es/www/menu/img/lospiesenlatierra-desktop.jpg

El Mar Menor sorprende con una colonia de 70 nacras

Una de las nacras de la colonia hallada junto a la isla Perdiguera./CARM
Una de las nacras de la colonia hallada junto a la isla Perdiguera. / CARM

Localizan en la laguna un numeroso grupo de este bivalvo en peligro de extinción

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Si las catorce nacras localizadas hasta el momento en el Mar Menor se consideraban un tesoro, por el peligro crítico de extinción que amenaza a este bivalvo endémico del Mediterráneo, la colonia de 70 ejemplares encontrada hace unos días es un acontecimiento extraordinario. Un hallazgo escasamente relevante si se hubiera producido hace solo un par de años, antes de que un parásito arrasara con casi todas sus poblaciones en la costa española, pero una gran noticia en el contexto actual.

Los científicos manejan una hipótesis para explicar por qué las nacras se han hecho fuertes en el Mar Menor, laguna que colonizaron desde el Mediterráneo: su alta salinidad, que podría haber inhibido al parásito que casi ha hecho desaparecer a este molusco gigante, salvo unos pocos ejemplares que también se han salvado en Cataluña y Baleares.

De ahí la importancia del humedal murciano como refugio y laboratorio natural desde el que estudiar y analizar nuevas vías para luchar contra esta amenaza y, en última instancia, iniciar un proyecto de repoblación en otras áreas para garantizar el futuro de la 'Pinna nobilis'.

El descubrimiento de esta importante población se produjo la semana pasada en la vertiente sur de la isla Perdiguera, durante las labores periódicas de inspección y prospección que desarrollan los biólogos de la Dirección General de Medio Ambiente y Mar Menor en colaboración con la Universidad de Murcia (UMU), informa el Gobierno regional.

Durante la inspección, los biólogos comprobaron que se trata de ejemplares que presentan buen estado y un tamaño de entre 25 y 30 centímetros (pueden superar el metro de longitud y vivir cerca de 30 años), y que han sido capaces de desarrollarse a profundidades que llegan incluso a los 2,8 metros. El equipo de biólogos y expertos de la UMU tiene previsto continuar las prospecciones esta misma semana en la zona norte y suroeste de la isla.