Otro triunfo rotundo de Ureña: cuatro orejas en Socuéllamos

Ureña muestra las dos orejas que obtuvo en Socuéllamos. /Iván Rodríguez
Ureña muestra las dos orejas que obtuvo en Socuéllamos. / Iván Rodríguez

Con más de la mitad del aforo cubierto en la curiosa plaza de toros se celebró la corrida de la Feria del Cristo de la Vega

FRANCISCO OJADOS

Triunfó el torero lorquino Paco Ureña. Brindó al hijo de Finito la faena al primero de su lote, un toro que aparentó de salida problemas de visión, pero que luego embistió con nobleza en la muleta. Paco realizó un trasteo muy completo, de series templadas, de toreo bueno y muletazos en los relajó la figura. Unas manoletinas precedieron a un espadazo entero del que rodó el astado. El cuarto sacó muchas complicaciones. Fue toro para torero valiente y lo encontró en el de Lorca. Faena de mucha verdad, en la que pisó los terrenos de compromiso y mató sensacional en una estocada en la que el Albarreal le puso los pitones en el pecho. Cortó cuatro orejas que dan dimensión del gran momento por el que atraviesa.

Ureña, durante una faena, este sábado, en Socuéllamos.
Ureña, durante una faena, este sábado, en Socuéllamos. / Iván Rodríguez

Se lidiaron toros de Albarreal y en primer lugar actuó Juan Serrano 'Finito de Córdoba'. Sorteó en primer ligar un ejemplar escaso de fuerzas, con el que solo pudo componer algún muletazo suelto. Pichó antes de una estocada caída. Fue silenciado. Brindó el cuarto a Paco Ureña. Fue toro de mucha nobleza y poca fuerza al que Finito toreó con elegancia, pero pinchó y el premio quedó en una ovación.

El joven torero de Tomelloso, Antonio Linares, cerró la terna. Animoso y variado en el saludo de capa, iniciado con la larga cambiada. Tuvo calidad el castaño y lo aprovechó el diestro en una faena larga, de buena actitud finalizada por bernadinas. Cortó dos oreja. Frente al buen último fue ovacionado tras una faena entregada malograda con el acero.