La Verdad

El filósofo Julián Marías, en una imagen de 2003.
El filósofo Julián Marías, en una imagen de 2003. / GONZALO CRUZ

Julián Marías, «escribir para pensar»

  • Los homenajes al pensador que «puso su inteligencia al servicio de la justicia» se suceden en el centenario de su nacimiento

«Aprendí mucho de Julián Marías. Su obra es un camino de conocimiento, pero si he de resumir sus enseñanzas en una sola frase, sería 'escribir para pensar'». Lo dice José Manuel Blecua, director de la Real Academia Española (RAE), que trató muy de cerca a Marías y que ayer se sumó a uno de los muchos homenajes que se suceden en el primer centenario del nacimiento del gran pensador y ensayista, fallecido en diciembre de 2005 con 91 años. Fue el discípulo más brillante de José Ortega y Gasset y, según Rafael Ansón, «puso su inteligencia al servicio de la justicia».

Blecua, que elogió la «independencia, integridad, amor a la verdad, honestidad y conducta ejemplar» de Marías, estuvo en la presentación del número 30 de 'Cuenta y razón', revista de pensamiento fundada en 1981 por Julián Marías (Valladolid, 1914-Madrid, 2005) que edita la Fundación de Estudios Sociológicos (Fundes), creada también por Marías en 1979. Dedicado en exclusiva al filósofo, en este especial colaboran destacados intelectuales que honran el límpido pensamiento y la memoria del autor de 'Historia de la Filosofía', libro de 1941 que ha sido crucial para varias generaciones de estudiantes españoles interesados en la genealogía del pensamiento. Javier Marías, afamado escritor e hijo del filósofo, declinó, con todo, la invitación para participar en la revista.

Para Rafael Ansón, presidente de Fundes, el gran mérito de Marías fue «poner su inteligencia al servicio de la justicia y la libertad». Lo hizo desde la convicción de que «el orden es una armonía de libertades». «Todo su pensamiento está de actualidad y la simplicidad con la que abordaba las cuestiones más trascendentales es la marca de su genialidad y su modernidad», dijo Ansón.

La revista se abre con unas líneas de Juan Carlos I en las que el Rey elogia «a un gran pensador, caracterizado por su independencia, mesura, honradez y generosidad», y al que agradece «de corazón» que aceptara el cargo de senador durante la transición. Antonio Bonet, director de la Academia de Bellas Artes, elogió la 'Historia de la Filosofía' de Marías, que «sirvió en los años cuarenta para romper con el rancio ambiente que había en la Universidad española».

También Ana Botella, alcaldesa de Madrid, que descubrió antes de la presentación una placa conmemorativa en el domicilio madrileño del pensador, en el número 34 de la calle Vallehermoso, halagó la «inteligencia, sentido común, integridad e ingenio» de alguien que «se consideraba un representante de la tercera España». «Creía en una noción de España basada en la concordia, el perdón, la libertad y la paz en la que todos tienen cabida», dijo.

Discípulo de Ortega y Gasset

Julián Marías fue uno de los intelectuales españoles más notables del siglo XX, preocupado por hacerse entender y llegar a la sociedad a través de obras como 'España inteligible', 'La felicidad humana' o 'La educación sentimental'. Discípulo muy destacado de Zubiri y de Ortega, con quien fundó en 1948 el Instituto de Humanidades, su presencia en la vida pública española de la segunda mitad del siglo fue constante e iluminadora para las generaciones más jóvenes. Y eso que tras la incivil guerra española sufrió una insidiosa persecución política y académica por su apoyo al Consejo Nacional de Defensa republicano.

Autor de numerosos libros de investigación y pensamiento de gran difusión, fue asiduo colaborador de revistas y periódicos y prolífico conferenciante. Su influencia se dejó notar tanto en España como en buena parte del continente americano.

Titular del sillón S de la RAE desde 1964, tuvo plaza también en la de Bellas Artes de San Fernando. Participó activamente en la transición como senador por designación real y obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 1996.

La Biblioteca Nacional de España (BNE) le dedica hoy otro homenaje que reconoce «tanto al intelectual comprometido con la sociedad y al autor de una prolífica, variada y muy leída obra como a la persona íntegra, trabajadora, valiente, optimista e ilusionada que fue hasta sus últimos días».

Incluye una exposición bibliográfica que exhibe hasta finales de julio una selección de las ediciones más antiguas de sus obras y algunos de los principales estudios sobre Marías, su pensamiento y su obra.

Comenzará con un elogio de su labor académica a cargo del académico Helio Carpintero. Seguirá con un recuerdo y una semblanza personal de Marías realizada por su nieto Daniel Marías Martínez, profesor de Geografía de la Universidad Carlos III, y un repaso audiovisual a varios episodios de su vida. Como colofón, un cierre musical a cargo de uno de los hijos del filósofo, el flautista Álvaro Marías Franco, de su nieto y violonchelista Alejandro Marías Revenga y del clavecinista Jordan Fumadó, que interpretarán la Sonata en Sol mayor para flauta dulce y continuo K.91 de Domenico Scarlatti.