José Luis Ros: «He sufrido discriminación por ser bisexual»

José Luis Ros, en el Parque de las Salinas de San Pedro. / Guillermo Carrión / AGM
José Luis Ros, en el Parque de las Salinas de San Pedro. / Guillermo Carrión / AGM

Se confiesa «muy de Joaquín Sabina», pero también del grupo Ojete Calor, el pluriempleado secretario de Comunicación de Ciudadanos en la Región, que también es concejal y portavoz naranja en el ayuntamiento de San Pedro desde los 21 años e investigador de Ética Pública en la UMU

Daniel Vidal
DANIEL VIDALMurcia

Se confiesa «muy de Joaquín Sabina», pero también del grupo Ojete Calor, el pluriempleado secretario de Comunicación de Ciudadanos en la Región de Murcia José Luis Ros (San Pedro del Pinatar, 1989), que también es concejal y portavoz del grupo municipal naranja en el ayuntamiento de su pueblo desde los 21 años. Además, este hijo de camareros investiga sobre Ética Pública, Transparencia y Corrupción Política gracias a una beca en la Universidad de Murcia, donde se graduó en Ciencias Políticas con Premio Extraordinario de Fin de Carrera. Por si fuera poco, este año empieza a dar clases. Entre las aguas rosáceas y los flamencos del Parque Regional de las Salinas, proclama: «No es lógico decirle a la gente lo que tiene que hacer». No es lo único que grita a los cuatro vientos este alma libre. Y liberal.

1. ¿Un sitio para tomar una cerveza?
El pub 'Liberty', en Lo Pagán.
2. ¿Una canción?
'Por el bulevar de los sueños rotos', de Joaquín Sabina.
3. Un libro para el verano.
Leo mucho, pero las novelas de mi generación son las series de televisión. Este verano me he 'cargado' cinco. En vez de un libro, recomiendo una serie: 'American Horror Story'.
4. ¿Qué consejo daría?
No tengo edad para dar consejos.
5. ¿Cuál es su copa preferida?
De buen vino tinto.
6. ¿Le gustaría ser invisible?
No.
7. ¿Un héroe o heroína de ficción?
Spiderman.
8. Un epitafio.
Nunca he pensado en eso.
9. ¿Qué le gustaría ser de mayor?
Una persona recordada por hacer algo bueno por sus vecinos.
10. ¿Tiene enemigos?
Claro. En política siempre se tienen enemigos.
11. ¿Lo que más detesta?
La falsedad y la mediocridad.
12. ¿Un baño ideal?
En el Mar Menor. Pero en el de mi infancia, con caballitos de mar y cangrejos en la orilla.

-¿Qué tal?

-Muy bien. Pasando parte del verano en San Pedro, intentando desconectar un poco del día a día de la política, intentando recargar pilas para la vuelta al cole, porque va a ser la más intensa de los últimos años. También en lo político. Pero es que, además, este año empiezo a dar clases.

-Cargo público y profesor de universidad sin haber cumplido los 30 años. ¿Cuántas veces le han dicho eso de «qué jovencito»?

-Me lo siguen diciendo, aunque cada vez menos. Soy concejal desde los 21, y entonces me lo decían mucho más. Además, aparento ser más joven, aunque ahora me he dejado un poquito de barba [ríe]. No solo he tenido que soportar el «qué jovencito», sino el que pensaran que, por ser jovencito, uno no está cualificado, o no es competente. Durante mucho tiempo me dio mucha rabia que las personas me juzgasen por la edad y no por otras cuestiones más tangibles. Como persona, por mi labor como cargo público, por mi trabajo como investigador y lo que he publicado...

-Tanto en la vida como en la política, ¿es necesario aparentar?

-En la vida es mucho menos necesario que en la política. En la política, muchas veces, la forma es el fondo. Confundimos, y pensamos que los gestos y la imagen es lo más importante. Y, lamentablemente, muchos esfuerzos se van a eso, en vez de a cosas más importantes.

-¿Por ejemplo?

-La política debería servir para mejorar la vida de los ciudadanos. Muchas veces, los políticos no están centrados en eso, sino en lo que ha hecho el contrincante, lo que ha dicho el del otro partido, lo que han hecho los de mi propio partido... Y a veces perdemos un poco el rumbo, y dejamos de lado lo importante que es hacer cosas por los ciudadanos para que la sociedad vaya a mejor. Parace sencillo, pero no lo es.

«Nunca me han acusado de 'viejoven', pero me gusta mucho el concepto»

«Para Ciudadanos, ficharía a Joaquín López Pagán y a Josep Piqué»

-¿Qué referentes tenía?

-Siempre me ha gustado la política. Veía debates y elecciones por la tele. Pero a los 15 o a los 16 años no me deslumbraba nadie. Cuando era un chaval no tenía ninguna referencia, aunque siempre he admirado a [Adolfo] Suárez.

-¿Y ahora?

-Ahora tengo muchos. Innegablemente, Albert [Rivera] e Inés [Arrimadas], que son, para mí, los dos mejores políticos que tiene este país. Y de fuera, gente como [Emmanuel] Macron, que te dan la sensación de que están cambiando la forma de hacer política.

Festivales

-¿Le han acusado alguna vez de 'viejoven'?

-No, nunca (risas). Pero me gusta mucho el concepto. Y la canción [del grupo Ojete Calor] también (risas). Los vi en el Low Festival el año pasado. Increíbles. Tienen un directo muy divertido. Me lo pasé mejor con ellos que con ninguno.

-Un verano no es verano sin...

-Sin los festivales de música, precisamente. Este año he ido al Arenal Sound y ha sido una pasada. Brutal. Han ido pasado por allí desde James Blunt a Dorian, Bad Bunny... Cinco días en el camping, pasando calor, pasándolo muy mal (risas). Pero bueno, una experiencia. Seguro que, dentro de unos años, me acordaré.

-¿Repetirá?

-Creo que no. Por lo menos, si es en ola de calor, como este año, seguro que no. ¡Qué calor! A las nueve y media de la mañana era...

-¿Qué no hace y sí debería?

-Tomarme la vida menos en serio, no preocuparme tanto, no estresarme tanto por el día a día, por el trabajo. Eso a veces pasa factura.

-¿Cómo se define?

-Yo me he denominado siempre como posibilista. Y ese concepto luego lo hemos aplicado Ciudadanos a la política. Le voy a explicar lo que significa. Las cosas malas de la vida hay que preocuparse muy poco por ellas. Sirve para casi nada estar preocupado por las cosas malas. Si las puedes solucionar, ponte a ello. Pero, si no, no te martirices. Y disfruta de las cosas buenas. Cuando te sucede algo que te ha supuesto un problema, ¿cuáles son tus posibilidades para remediarlo, para estar mejor? Aprovéchalas. Sé posibilista.

-¿Qué habría que inventar?

-Una máquina para que los políticos dejáramos de pelearnos tanto y pensásemos más en las cosas importantes que de verdad podrían cambiar la vida de la gente. Un 'transformator' de políticos.

-De otro partido político, ¿a quién ficharía para Ciudadanos?

-[Piensa] A algún murciano. Voy a decir a Joaquín López Pagán [portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea Regional]. También le diría a un exministro [del PP]. A Josep Piqué. Un liberal.

-Además del «qué jovencito», ¿qué otros retos ha tenido que superar?

-El reto de tener una carrera, de tener un máster, que no era algo sencillo porque mi familia es trabajadora y soy la primera persona de las dos familias que tiene una carrera universitaria. Mis padres son camareros de profesión, y no era fácil. Había que luchar. Trabajar durante los veranos, conseguir becas para poder estudiar. Es un reto del que me siento orgulloso.

-¿Ha puesto muchas copas?

-Muchas, muchas. Desde los 16. Es divertido trabajar en un bar. Se hacen amigos, se viven muchas anécdotas. Hace mucho que no trabajo en la hostelería, pero guardo muy buen recuerdo de aquellos veranos.

-¿Sigue teniendo buena relación con los bares?

-Cada vez menos. Soy más de un buen restaurante, de una buena cena, de unos buenos vinos. De charlar con los amigos después. De ese formato. Para disfrutar de la música, por ejemplo, prefiero los festivales que las discotecas.

-¿Qué ha dejado de hacer con el tiempo?

-Como le decía, he dejado de salir por las discotecas. He dejado de beber más de la cuenta, que esto es algo que uno hace de joven, y cada vez cuesta más, duele más la cabeza y uno lo hace menos. ¡Ah! Y también dejé de fumar. La mejor decisión de mi vida fue dejar de fumar. Llevo tres años, más o menos. Y, además, curiosamente, dejé de fumar el día que me afilié a Ciudadanos. Llevo el mismo tiempo afiliado que sin fumar.

-¿Cómo lo dejó?

-De un día para otro, sin parches, sin absolutamente nada. Fumaba un paquete al día. Simplemente dije: «Se acabó». No quería que algo externo a mí me dominara, que controlara mi estado de ánimo, y corté por lo sano.

-¿Y qué no ha dejado de hacer?

-Nudismo. Aunque nunca he hecho nudismo en San Pedro, en las playas de La Llana. Tampoco antes de la prohibición [por parte del actual equipo de gobierno del PP, que sanciona esta práctica, habitual durante tantos años en las playas del municipio, con cuantiosas multas]. Al ser concejal, me da un poquito más de reparo hacerlo aquí. Tampoco soy un nudista empedernido, no lo he hecho muchas veces. De hecho, no defendí que no se prohibiese por afinidad, sino porque no es lógico decirle a la gente lo que tiene hacer y lo que tiene que pensar. Esto no lo tiene que hacer ningún ayuntamiento, ninguna autoridad. Por eso, nosotros decimos que somos liberales. Que la gente haga lo que quiera siempre y cuando no perjudique a los demás.

-¿Prohibido prohibir?

-Prácticamente, casi sin excepción. Es que aquello fue un disparate. Además, lo ligaron con el tema del 'cruising' y cosas así, y lo sacaron de madre. Es una cuestión moral, simplemente. Hicieron el ridículo a nivel nacional.

-¿Qué más le parece un disparate?

-Meterse en la vida de las personas. Criticar a la gente por su orientación sexual, o por género. Por ser mujer, por ser gay. Discriminar por ese tipo de cuestiones.

-¿Ha sufrido discriminación?

-Sí, bastantes veces.Por ser joven, muchas veces. Y por ser bisexual, también. No lo he dicho nunca así, públicamente. Pero la verdad es que sí, bastantes veces. Y lo he llevado como he podido. En este país hay muchísima bifobia. Muchísima homofobia.

-Esas fobias, ¿no se van curando?

-Menos de lo que piensa la gente. Más desde fuera. Menos, cuando tienes que vivir el día a día de muchas cuestiones del trabajo, de la política... Del día a día.

«Un poquito más duro»

-Un viaje inolvidable, ¿cuál fue?

-A Londres, el año pasado. Fue muy intenso.

-¿Por qué?

-Bueno. Porque estaba con una persona de la que estaba enamorado. Porque vi a Sabina en el Royal Albert Hall. No sé. Me marcó. Me marcó esa experiencia. Era un viaje preparado con mucha antelación, muy pensado. Vimos los entresijos de Londres, fuimos a mil sitios. Me gustó mucho.

-El amor, ¿aún perdura?

-Se acabó.

-¿Es de los que se dejan llevar?

-Supongo que cada vez menos porque, cuando te van haciendo daño, o pasas una ruptura difícil, te vuelve un poquito más duro.

-¿Le han hecho mucho daño?

-No, tampoco. No el suficiente como para cerrarme en banda y seguir estando abierto a disfrutar. Una de las cosas más importantes de esta vida es el amor, estar enamorado. Es una de las claves para ser feliz.

-¿De qué es no es capaz?

-Soy incapaz de llegar siempre puntual. Soy muy dado a llegar tarde.

-¿Y para qué es muy bueno?

-Para marcarme objetivos y no darme por vencido.

-La vida es...

-Una carrera en la que hay que intentar ser lo más feliz posible corriendo.

-Acabe esta entrevista.

-Pues les digo a los lectores que aprovechen el final del verano y que cojan energía, que el final de 2018 y el comienzo de 2019 van a ser de alto voltaje.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos