Eva Llorach: «El Goya lo tengo sujetando una puerta»

La actriz murciana Eva Llorach. / CLARA REY
La actriz murciana Eva Llorach. / CLARA REY

La murciana continúa sin creerse una estrella: «Cuando estoy con todos los famosos, me sigo sintiendo una actriz 'indie' e intrusa»

Antonio Arco
ANTONIO ARCO

Inolvidable. La interpretación de la actriz murciana Eva Llorach en 'Quién te cantará', la última película de Carlos Vermut, es un milagro, una lección actoral perfecta, y un regalo para el espectador, que es poseído, literalmente, misteriosamente, por lo que ella siente, por lo que ella mira, por lo que ella anhela..., hasta el punto de que no intentas alejarte, tomar distancia, llegados esos momentos durísimos en los que la tormenta que se desata en su interior se convierte en un diluvio que te arrasa. Derivado todo ello de una interpretación cargada de una humanidad que sobrecoge y te golpea, por igual, estómago, cerebro y corazón. Y, claro, llegó la lluvia de premios y aplausos, incluido el Goya a la Mejor actriz para el que también estaba nominada Penélope Cruz por 'Todos lo saben', de Asghar Farhadi. Hizo Eva Llorach historia, y pronto la veremos en la serie de Netflix 'Élite'. No se parece a nadie, no se parece a nada.

-¿Ha bajado ya a la Tierra?

1
-¿Un sitio para tomar una cerveza? -'El jumillano', en Murcia.
2
-¿Una canción? -'Heroes', de David Bowie.
3
-Libro para el verano. -'Canción dulce', de Leïla Slimani.
4
-¿Qué consejo daría? -No doy consejos.
5
-¿Cuál es su copa preferida? -Bloody Mary.
6
-¿Le gustaría ser invisible? -Un ratito.
7
-¿Un héroe o heroína de ficción? -Marnie, de 'Marnie, la ladrona' (1964)
8
-Un epitafio. -'Hizo lo que pudo'.
9
-¿Qué le gustaría ser de mayor? -Querida.
10
-¿Tiene enemigos? -Que yo sepa, no.
11
-¿Lo que más detesta? -Que palabras importantes hayan perdido hoy su significado.
12
-¿Un baño ideal? -Playa de Bolonia (Cádiz).

-[Risas] Hay muchos días en los que ni me acuerdo ya [de tanto premio recibido]. Aunque también le digo que, desde que estoy en la playa [en el Mar Menor] es imposible no tenerlo presente porque mi padre se encarga de ir recordándoselo a todo el mundo. Y la verdad es que me da pudor.

«¿Yo estrella? Nada de nada. Cuando estoy con todos los famosos [risas], me sigo sintiendo una actriz 'indie' e intrusa»«He llegado a tener un novio y tres gatos, y a dormir todos en la misma cama. Mis gatos han sido como mis hijitos»

-¿Pudor?

-Ha sido todo tan fuerte, tantas alegrías, sorpresas y emociones juntas, que a veces me he preguntado: '¿De verdad que he vivido yo todo esto?'. Sinceramente lo digo, no sé si merezco tanto. De lo que sí que estoy segura es de que hice bien mi trabajo, y de que los premios recibidos son para mí como un tesoro. De pronto, tu nombre ha entrado en la Historia del Cine y eso es muy fuerte que te pase. Yo, que desde jovencita amaba el cine por encima de casi todas las cosas, de pronto vivo cosas como que la Academia de Cine Europeo se interesa por mí.

-¿Dónde tiene el Goya?

-Lo tengo sujetando una puerta.

-Lógico.

-[Risas] Espero que a nadie le siente mal, pero es que un día estaba en mi casa y las puertas se volaban. Y me pregunté: ¿Qué tengo pesado para poder sujetarlas? ¡El Goya!

-¿Cómo está?

-Ahora que he podido dedicarme unos días a pasar más tiempo conmigo misma, en un momento un poco raro. Me he planteado cosas, me hago preguntas... 'Vale, Eva, has llegado hasta aquí, ¿y ahora qué?, ¿ahora qué vas a hacer con tu vida?'. Va por días: los hay en los que estoy muy contenta y muy ilusionada porque tengo mucho trabajo que me viene, pero otros en los que siento que, después de haber tenido durante unos años muy duros muy claro mi camino y mi objetivo, poder vivir de mi trabajo de actriz, mi vida personal ha quedado un poquito relegada. Y ahora quiero, no sé, como recuperar un poco mi vida. No he podido viajar, por ejemplo, porque no he tenido dinero durante mucho tiempo. Ahora me estoy planteando también recuperar cosas, que tienen que ver con los afectos, con las relaciones con la gente, que he dejado un poco de lado por entregarme a lograr mi sueño.

-¿Se refiere también al amor?

-Sí, el amor también lo he dejado muy de lado.

-¿Vértigo?

-En lo profesional nada en absoluto, soy muy ambiciosa a nivel laboral. Nunca he sentido vértigo ante el trabajo, todo lo contrario: me encantan los retos, lo difícil, venga de donde venga. No tengo el más minimo problema, por ejemplo, en ir a trabajar a cualquier lugar del mundo. Creo que todo se puede conseguir.

-¿Se quiere?

-Lo intento. Los actores hacemos lo que hacemos para que nos quieran y para sentirnos reconocidos; pero cuando has tenido un reconocimiento tan grande, experimentas que el reconocimiento no lo es todo. Lo importante es estar conforme contigo, y yo estoy en proceso de estar conforme, de quererme, de protegerme...; y no es fácil. Soy una persona insegura, como casi todo el mundo. Siempre piensas que no es suficiente, que no eres lo suficientemente esto y lo otro. Hay que quererse como uno es, aunque intentando mejorar cada día; en mi caso, en un montón de cosas.

-¿Acaso romántica?

-[Sonríe] La verdad es que sí. Además, me he enamorado muy pocas veces, me cuesta mucho encontrar a alguien que me guste. Otras amigas mías, sin embargo, como que se enamoran todos los días, que yo alucino [risas]. Conforme voy cumpliendo años, encuentro menos gente que realmente me cause un impacto muy grande. Y cuando encuentras a alguien, y no funciona, es muy duro porque sabes que no es fácil que te vuelva a pasar. Pero te cierras, vas poniendo barreras a tu alrededor.

-¿Usted lo ha hecho?

-Yo lo he hecho durante mucho tiempo, sí. He tenido miedo porque las rupturas son horribles, son una cosa muy bestia.

-¿De niña cómo era?

-Tengo muy pocos recuerdos de mi infancia. Era muy tímida, y lo sigo siendo cuando sale la niña que llevo dentro.

-¿Tímida ha dicho?

-[Risas] Soy echada para adelante porque el mundo lo requiere, porque el mundo es de la gente espabilada y echada para adelante. Pero en ciertas situaciones soy muy tímida, sí. En el colegio, cuando me preguntaban, me ponía roja. Y en las obras de teatro a mí me ponían siempre al final; yo no pintaba nada, era uno de los soldaditos o de los pastorcillos [risas]. Y.... ¡me gustaba mucho bailar! Y jugaba mucho con mi hermano Sergio.

-¿A qué jugaban?

-¡A pegarnos! [Risas] Era mi mejor compañero de juegos.

-¿Qué le ha emocionado últimamente?

-[Silencio] Me mudé de casa hace poco y, de pronto, me encontré con cartas del primer novio que tuve. Fue una historia bonita, porque él se fue a la mili y mantuvimos una relación epistolar muy grande. Lloré mucho recordando ese primer amor, que duró siete años. Y también encontré cosas que yo había escrito, muy oscuras, con 20 años; está claro que el sentimento trágico de la vida lo he tenido desde siempre: ser muy consciente de la fragilidad del ser humano y de que nada permanece.

-¿Qué reconoce?

-Que incluso trabajando en lo que podía, durante estos años volcada en cumplir mi sueño, no sé si habría podido sobrevivir en Madrid sin la ayuda de mis padres. Así es que, para mí, el verles tan felices y orgullosos, en la gala de entrega de los Goya, es algo que no hay dinero en el mundo para poder pagarlo. Nunca se me olvidará, como tampoco el que sé muy bien que hay mucha gente con talento a la que no le pasa lo que yo he podido vivir.

Penélope

-¿Se siente estrella?

-¿Yo estrella? Nada de nada; de hecho, me siento intrusa. Cuando estoy con todos los famosos [risas], me sigo sintiendo una actriz 'indie' e intrusa. También le digo que estoy conociendo a actores y actrices maravillosos.

-¿Como Penélope Cruz?

-¡Sí! Bueno, bueno, fue maravilloso conocerla. Yo soy muy amiga de su asistente personal, que es genial. La primera vez que coincidí con ella fue en los [premios] Forqué. Allí, de pronto, a tres minutos de empezar la gala, y como yo soy muy oportuna y [lo dice bajando la voz] muy meona, le dije a mi jefe de prensa; '¡Rafa, tengo que ir al baño ya!'. Y, cuando íbamos para el cuarto de baño, este amigo que le digo, que estaba en la puerta de un camerino, me dice: 'Ven, ven, que te quiere conocer'. Y yo: '¿Quién?'. Y él: 'Penélope'. Y yo: '¿Peneeélopeee?'. Y cuando entro al camerino, allí estaba ella, resplandeciente.... A mí es que me pasa una cosa con esta mujer: cuando la veo me quedo imbécil, pero imbécil perdida. Y me dice ella: 'Enhorabuena por tu trabajo, me ha gustado muchísimo'. Y yo, que en ese momento no sabía qué decir, suelto lo primero que se me pasó por la cabeza: '¡Enhorabuena por tu vida!'. Le dije eso: '¡...por tu vida!'. [Risas] O sea, por todo: desde tu nacimiento hasta el día de hoy, y por irte a Hollywood, y por lo maja que eres, y lo gran actriz, y por casarte con Javier Bardem, por todo [risas]. Me pareció una tía maravillosa. Su despedida fue: 'Que sepas que te lo vas a llevar tú [el Goya]'.

-¿Qué ha llegado a tener?

-Gatos durante 25 años. He llegado a tener un novio y tres gatos, y a dormir todos en la misma cama. El último que he tenido, Vini [así llamado por el personaje de Vincent Vega en 'Pulp Fictión', de Tarantino], al que cuando me enfadaba llamaba Vicente, murió hace un año con cerca de 21. Ha sido el 'novio' que más me ha durado [risas]. Un mes antes de morir, empezó a mostrar señales de estar muy viejito y ya, poco a poco, se fue apagando. Pero hasta el último momento seguía ronroneando cuando yo me acercaba. Estuve dos semanas sin salir de mi casa; la gente me decía que estaba loca, pero no quería dejarlo solo, notaba que él sabía que yo estaba ahí, compañándolo hasta el final. Mis gatos han sido como mis hijitos.

-¿Tendrá más gatos?

-Ahora me he dado un margen, pero no sé qué hacer...; voy a ver si mi vida se estabiliza, que no se va a estabilizar nunca [risas], y ya veremos. Ahora me está asaltando la idea de tener un perro.