Mar Sáez: «Me atrae salir del área de confort»

Mar Sáez pasea en bici junto a las salinas de San Pedro del Pinatar. / Martínez bUESO
Mar Sáez pasea en bici junto a las salinas de San Pedro del Pinatar. / Martínez bUESO

La fotógrafa y psicóloga posee dos premios Lux de Fotografía y dos trabajos publicados con el reconocido sello francés André Frère Éditions

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

Quería ser directora de cine, pero acabó estudiando Psicología. Trabajó como periodista y ahora se gana la vida como fotógrafa. Mar Sáez (Lo Pagán, 1983) posee dos premios Lux de Fotografía y dos trabajos publicados con el reconocido sello francés André Frère Éditions. Sonríe cuando piensa en los viajes. Este septiembre partirá a Japón.

-¿Qué le ha cambiado la vida?

-No cerrarme a la estabilidad. Trabajaba en prensa hasta que cerró el medio en el que estaba; la fotografía entonces era un 'hobby', una afición. Luchar por dedicarme a lo que me apasiona es lo que me ha cambiado la vida. Pasé de una vida estable a no tener domicilio fijo y a viajar continuamente, además de la inestabilidad económica que supone ser 'freelance'.

-¿Le dio vértigo?

-Sí, pero soy muy luchadora y me dije que tenía que tirar hacia adelante.

-¿Recuerda la primera vez que cogió una cámara?

-Recuerdo a mi padre haciéndome fotos con una cámara analógica cuando era pequeña, pero mi mayor recuerdo con una cámara es en el instituto. Cursé una asignatura de fotografía y fue mi profesor, Ángel, quien me transmitió la pasión por la profesión: el hecho de poder revelar nuestras propias fotos, la magia de los químicos... Nos mandaba a hacer ejercicios, y yo aprovechaba para reunir a mis amigos y hacerles fotos. Lo pasaba genial.

-¿Qué ha aprendido?

-Que la fotografía puede ser una herramienta de cambio social, de visibilización. Mis proyectos personales no son solo una serie de imágenes con una estética en común, si no que tienen un concepto detrás, una historia, algo que quieres contar. Me interesan mucho los temas sociales, abordar temas de personas y acercarme a ellas. Me ha enseñado a ser menos tímida, y a interesarme por las vidas de otras personas totalmente diferentes a mí.

-¿Qué intenta?

-Que mis retratos sean sinceros y que en ellos no haya un posado tipo 'quiero salir favorecido'. Mis fotos no son para salir bien, sino para contar historias.

«Pasé de una vida estable a no tener domicilio fijo y a viajar continuamente»

-¿Cómo lo consigue?

-A quienes retrato les digo que no sonrían, que sean naturales.

-Difícil, en época de Instagram y Facebook.

-Hay mucho exhibicionismo en las redes sociales. Se intenta mostrar solo la cara amable y exitosa de la vida, y creo que sería genial poder mostrar también nuestras pequeñas miserias. Decir: 'Me siento triste y lo comparto', y apoyarnos todos mutuamente. Sería bonito que no tuviéramos tanto miedo a mostrar nuestra vulnerabilidad.

-¿Qué ha observado?

-Es peligroso generalizar, pero, en mis pequeñas investigaciones, mi trabajo 'A los que viajan' [fotografió a desconocidos con los que compartía el trayecto en coche Madrid-Murcia] fueron tres años y para mí tres años es una pequeña investigación, he visto que hay muchos lugares comunes en los que habitamos todos, como el amor, la preocupación por el trabajo, la soledad, el individualismo, a veces.

-¿La psicología le ha ayudado a empatizar más con los demás?

-Siempre me he considerado una persona empática, desde pequeña. Todos los estudios que uno hace tienen que ver con él, y cuando uno decide voluntariamente lo que quiere estudiar lo hace por una motivación y unos intereses que ya están ahí desde hace tiempo.

-¿Qué le preocupa?

-Muchas cosas: temas de índole personal y social, la inestabilidad, que mi familia esté bien, y que las personas LGTBI tengan los mismos derechos y las mismas oportunidades que los demás, que no se vean discriminadas. Me preocupa que las mujeres todavía tengamos miedo al volver solas a casa por una falta de educación; que no haya igualdad entre hombres y mujeres, o que no exista conciliación laboral y personal, que perjudica sobre todo a la mujer, que es la que renuncia más.

Amigos

-¿Quiénes son Gabriel, Vera y Victoria?

-Tres personas súper generosas que me han abierto las puertas de su corazón y su intimidad; personas valientes, luchadoras y reivindicativas que me han enseñado que escondiendo las cosas no se avanza, y que con el miedo no crecemos. Antes no los conocía de nada, y ahora son grandes amigos.

-¿Qué miedos ha superado?

-He aprendido a convivir con el dolor de la pérdida de los seres queridos, que a veces se van de repente y duele mucho; y también a superar pequeños retos como aparcar en los párkings subterráneos. Me daban un poco de claustrofobia esos espacios tan pequeños [risas].

Doce tragos

1 -¿Un sitio para tomar una cerveza?
-La Yesería, en Murcia.
2 -¿Una canción?
-'Tú que vienes a rondarme', de María Arnal y Marcel Bagés.
3 -Libro para el verano
-Cualquiera de Miguel Ángel Hernández.
4 -¿Qué consejo daría?
-Leí un tuit que me gustó: «Reivindicativa estás más guapa».
5 -¿Cuál es su copa preferida?
-Una copa de vino tinto de Jumilla.
6 -¿Le gustaría ser invisible?
-Creo que no.
7 -¿Un héroe o heroína de ficción?
-Solo tengo héroes reales.
8 -Un epitafio
-'Ama y vive'.
9 -¿Qué le gustaría ser de mayor?
-Fotógrafa.
10 -¿Tiene enemigos?
-Espero que no.
11 -¿Lo que más detesta?
-La hipocresía.
12 -¿Un baño ideal?
-En Calblanque.

-¿Qué es lo más gratificante que le han dicho acerca de su trabajo?

-Cuando publiqué 'Gabriel' [su último trabajo, sobre el proceso de transición de un joven transexual], antes de que él viera el libro, se lo regalé, y se le cayeron las lágrimas. Me dijo: 'Gracias, porque esta es mi historia'. Y con 'Vera y Victoria' [su otro trabajo], cuando estaba buscando financiación para publicar el proyecto, sin saber si lo iba a conseguir, ellas me dijeron: «Logres o no editorial, nuestra historia ya la has contado y estamos agradecidas por ello». También hay muchas personas del colectivo LGTBI u otras, que han comprado mis libros que me han dado las gracias porque se han visto representadas.

-¿Qué afirmación se le atribuye al colectivo LGTBI y no es cierta?

-Que las personas trans son personas enfermas; eso me parece que hace mucho daño porque no es cierto. Y me parece fatal que haya gente que esté en contra de sus operaciones solo porque a ellos no les afecta. Yo no tengo hijos y no estoy en contra del sistema público de enseñanza, por ejemplo. La salud psicológica es igual de importante que la salud física.

-Si pudiera elegir, ¿dónde le gustaría vivir?

-En Nueva York. Es una ciudad cosmopolita y me gustan las ciudades así, con mucha diversidad, con tolerancia, con gente de todo tipo, con movimiento cultural y artístico.

-¿Por qué somos intolerantes?

-La intolerancia es fruto del miedo y la desinformación.

-¿Qué repetiría?

-Un viaje que hice por Estados Unidos y que es el mejor de mi vida. Salimos de San Francisco y visitamos Monument Valley, el Gran Cañón y Los Ángeles. Fueron tres semanas muy intensas. Cada día nos despertábamos en un sitio y teníamos que buscar dónde íbamos a dormir a la noche. Los lugares más bellos que he visto en mi vida están allí.

-¿Qué le atrae?

-Salir del área de confort, ver distintas formas de vida. Vivimos en un planeta tan mágicamente diverso, con culturas tan diferentes y que cada uno vive como si fuera la única... Me encanta esa desestructuración mental de decir: 'Existen otras cosas igual de interesantes que las nuestras'; poder conocerlas y sumergirte en otras culturas, ver cómo se desmontan algunas preocupaciones banales.

-¿Qué experiencia recuerda?

-En Mauritania, ver cómo personas que no te conocían de nada te abrían las puertas de su casa para tomar té con ellos. Me pareció mágico. Aquí se está perdiendo salir en verano a tomar el fresco a la calle y charlar sobre cómo te ha ido el día. Cada vez tenemos más miedos y más desconfianza.

-¿Sigue montando en bici?

-Me robaron la última que tenía hace un año, la que tengo ahora es de mi madre, pero me gustaría. Murcia es una ciudad muy cómoda para ir en bici.

-¿Dónde va cuando quiere desconectar?

-Al extranjero, a conocer otras culturas.

-¿Y más cerca?

-[Risas] Me gusta mucho la playa y el cine, es mi mayor 'hobby'. También me gusta el teatro, la música y la lectura, por ese orden.

-¿Se ve rodando un corto?

-No descarto nunca nada en la vida. Si consigues vivir una vida larga, hay muchas cosas por hacer.

-¿Mascotas?

-Soy alérgica a los gatos. Mi madre tenía uno y, cada vez que iba, intentaba no tocarlo, pero no lo conseguía y me ponía malísima. Tendría un perro pero no tengo tiempo para dedicarle la atención que merece.

-¿Qué supone el apoyo de una galería como la de Pilar Serra en Madrid?

-Muchas cosas positivas, y una oportunidad increíble para estar presente en ferias nacionales e internacionales. Para mí es de las mejores galerías españolas y está dirigida por una mujer a la que admiro a nivel personal y profesional. Es una mujer con una sensibilidad tremenda; supone mucha alegría, orgullo, gratitud, y un sueño hecho realidad.

-¿Y la agencia Institute de Los Ángeles?

-Institute tiene sede en Los Ángeles y en Londres y me representa a nivel internacional con 'Vera y Victoria'. Con ellos tengo un contacto más ocasional, pero también es un orgullo tener representación a nivel internacional.

-¿A qué le es fiel?

-Al festival de fotografía de Arlés, si puedo, siempre voy.