El primer ministro etíope Abiy Ahmed gana el Nobel de la Paz

Abiy Ahmed. / Afp

El comité noruego ha valorado su «esfuerzo» por superar el conflicto con Eritrea, la apertura democrática y la amnistía a los presos políticos de este exoficial del Ejército

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPEMadrid

El político y militar Abiy Ahmed Ali, primer ministro de Etiopía desde 2018, ha ganado el premio Nobel de la Paz por las reformas democráticas que lleva a cabo en su país y por su «esfuerzo» para resolver el conflicto fronterizo que existe con Eritrea. La amnistía a los presos políticos y la reforma económica de apertura internacional fueron otros dos factores decisivos para el reconocimiento de Abiy Ahmed. Un anuncio no exento de polémica, que la presidenta del comité Nobel noruego, Berit Reiss-Andersen, no quiso comentar, ni responder si la decisión había sido unánime.

«El trabajo del comité nobel nunca es fácil», dijo Reiss-Andersen en el acto celebrado esta mañana. «Pero hacemos un esfuerzo por dejar claras las razones del premio. Sabemos los riesgos (en referencia a las elecciones etíopes próximas) y esperamos que este reconocimiento incremente los esfuerzos por contribuir a los procesos de paz de estos países. Es obvio que el primer ministro ha completado desde el principio los requisitos para su reconocimiento». Desde su tribuna, la presidenta del comité quiso felicitar a Abiy Ahmed, «si me está viendo», con quien aseguró que no estaba en contacto. Este año se debatían 301 candidaturas

«Cuando Abiy Ahmed se convirtió en Primer Ministro en abril de 2018, dejó en claro que deseaba reanudar las conversaciones de paz con Eritrea», leyó la resolución Reiss-Andersen. «En estrecha cooperación con Isaias Afwerki, el presidente de Eritrea, Abiy Ahmed rápidamente elaboró los principios de un acuerdo de paz para poner fin al largo estancamiento 'sin paz, sin guerra' entre los dos países. Estos principios se establecen en las declaraciones que el primer ministro Abiy y el presidente Afwerki firmaron en Asmara y Jeddah en julio y septiembre pasados. La voluntad incondicional de Abiy Ahmed de aceptar el fallo de arbitraje de una comisión internacional en 2002 ha sido crucial en el avance del proceso».

100 días

El comité noruego detalla que, «aunque queda mucho trabajo por hacer», las reformas políticas iniciadas por el líder del Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (Eprdf) y ex oficial del Ejército, han dado «la esperanza de una vida mejor y un futuro más brillante» a sus ciudadanos. «Pasó sus primeros 100 días como primer ministro levantando el estado de emergencia del país, otorgando amnistía a miles de prisioneros políticos, derribando la censura de los medios, legalizando grupos de oposición, destituyendo a líderes militares y civiles sospechosos de corrupción y aumentando significativamente la influencia de las mujeres en la vida política y comunitaria etíope«.

«También se ha comprometido a fortalecer la democracia celebrando elecciones libres y justas», justifica el comité del Nobel su apoyo a la labor de Abiy Ahmed, nacido en 1976 y perteneciente a la étnia oromo, mayoritaria en Etiopía. «El primer ministro promovió la solidaridad y la justicia social. Enfrentó y solucionó muchos retos», resumió Reiss-Andersen, en rueda de prensa, «en un país de muchos idiomas y pueblos diferentes, el segundo más poblado de África y donde últimamente han surgido viejas rivalidades étnicas».

Minutos más tarde, Abiy Ahmed mantuvo una breve conversación con el secretario del Comité Nobel noruego Olav Njølstad, en la que reconoció que se sentía muy humilde y emocionado al escuchar que el premio había recaído en él. «Es un premio otorgado a África, otorgado a Etiopía, y puedo imaginar que el resto de los líderes africanos tomarán positivamente este reconocimiento para trabajar en el proceso de construcción de la paz en nuestro continente», afirmó vía telefónica. En una entrevista posterior, realizada también por la organización del Nobel, dijo que «la paz es un lujo muy caro en mi país (...) Es una gran noticia para el este de África y estoy seguro que nos dará energía para que trabajemos juntos para lograr la paz nuestra región».