Cómo escoger el calzado laboral

Cómo escoger el calzado laboral

Cinco recomendaciones de los expertos a la hora de cuidar el pie y evitar enfermedades ocasionadas por las jornadas laborales

REDACCIÓNmadrid

Las enfermedades más comunes que se desarrollan en los pies son el dolor en la zona plantar anterior del pie (metatarsalgias), los juanetes, los dedos en garra, el dolor e hinchazón en la zona del talón (fascitis plantar) o laceraciones, pinchazos o esguinces. Las suelen padecer los profesiones que requieren andar en exceso, pasar mucho tiempo de pie o en riesgos propios de la industria, la construcción, la siderurgia, la metalurgia o la electricidad, entre otros.

«Los podólogos cada vez vemos más en consulta cómo hay personas que se ven obligadas a reducir su jornada o, incluso, pedir una baja por causas relacionadas con dolencias en los pies», Maite García, presidenta del Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV). Para elegir el zapato laboral más apropiado, que disminuya el riesgo de sufrir percances, el ICOPCV da estas recomendaciones:

1. El calzado debe tener suela gruesa de goma o un material similar, que aumente el confort y la seguridad al caminar, sea antideslizante y mejore el contacto con el suelo.

2. El cambrillón, lámina de metálica o de plástico rígido que se encuentra en el interior de la suela del zapato entre el tacón y el antepié, debe ser rígido, para que flexione en la zona de la articulación metatarsofalángica, a la vez que evita las torsiones, lo que propicia que la dinámica al caminar se desarrolle de una forma confortable y eficiente.

3. Tener una escotadura que proteja el tendón de Aquiles o tendón calcáneo, reduciendo el impacto repetitivo del zapato en esta zona, y un contrafuerte posterior para evitar que se desboque al caminar.

4. Una zona del antepié amplia, para que respeten el ancho natural del pie y, por tanto, eviten una compresión de los dedos sea falta de amplitud o de altura.

5. Quebrante de puntera rígido, para favorecer el efecto de balancín durante el inicio de la marcha, y una puntera de seguridad, en aquellos trabajos donde sea necesario incrementar la protección, como metalurgia, industria o construcción.