Alberto Martín: «Necesitamos cuidar cada vez más la tierra que tenemos, que es solo una»

Alberto Martín pasea, al atardecer, por una de las playas de Calblanque. / Aída García Pérez
Alberto Martín pasea, al atardecer, por una de las playas de Calblanque. / Aída García Pérez

«La naturaleza es algo que disfrutamos todos, cuanto más hagamos por conservarla, más tiempo la vamos a tener», remarca Alberto Martín, jugador del UCAM Murcia Club de Baloncesto

Pepa García
PEPA GARCÍA

Alberto Martín (Madrid, 1995) llegó a la Región de Murcia en 2014 tras su fichaje como base por el UCAM Murcia Club de Baloncesto. Antes, jamás había estado en esta provincia del Sureste español y ni siquiera tenía una idea formada de lo que se convertiría en su lugar de residencia hace ya 5 años. El ritmo trepidante de su profesión, y su desempeño entre cuatro paredes y bajo techo -«tanto los entrenamientos como los partidos los realizamos íntegramente en el Palacio de los Deportes»- le llevan a buscar la desconexión en contacto con la naturaleza más virgen. De hecho, acaba de llegar de Canarias, donde ha ido «por primera vez de vacaciones» este junio y ha disfrutado de las piscinas naturales y de las vistas del Teide desde Tejeda, cuenta.

-No conocía Murcia. Ahora que la conoce, ¿qué le parece esta Región?

-La verdad es que me enamoró. Desde que llegué, la gente me acogió muy bien. Fue espectacular. Nada más llegar un vecino se me presentó y me dijo que estaba para lo que necesitara. Fue muy bonito. Es una ciudad con gente muy cercana, yo creo que es la gran desconocida de España, porque se sabe poco de aquí. Al final, yo creo que incluso a la gente de la Región le gusta eso, que no se sepa tanto, porque el encanto se queda dentro de la ciudad, de la Región y de la gente de aquí.

«La explotación que hubo con la burbuja inmobiliaria ha hecho que haya más turismo, pero también ha deteriorado muchos espacios naturales»

«Hay que dar gracias de que haya gente que no se queda acomodada y lucha por defender el planeta»

«Con el plástico, cada uno debemos poner nuestro granito de arena»

-¿Cuáles son sus aficiones?

-Aunque suene típico, tengo ya muchas amistades aquí, y es pasar tiempo con amigos, que forman ya casi parte de mi familia. También me gusta mucho leer y la música, e intento ir a los conciertos que me permiten los horarios de los entrenamientos. De hecho, hay un grupo en especial, con el que he hecho mucha amistad, Claim, e intento ir a todos sus conciertos. Los disfruto mucho y me encanta su música, así que voy con más ánimo.

-También le gusta mucho la fotografía de naturaleza...

-Sí, soy poco de hacerme fotos a mí mismo. Y, siempre que voy con gente, me gusta echar el rato y hacer fotillos. No es nada profesional, pero lo disfruto, aunque luego casi no salgo yo. Suelen ser fotos de personas, pero dentro de un paisaje.

-Sus viajes a la naturaleza, ¿aportan el contraste al ritmo trepidante de su trabajo?

-Pues sí. Además de Calblanque, me gusta ir a las playas vírgenes de Mazarrón, como Percheles, aunque con menos frecuencia porque están más lejos. Dentro del ajetreo de gente, del agobio y del estrés que produce la temporada, estas escapadas me vienen siempre bien para desconectar.

Alberto Martín, en Calblanque.
Alberto Martín, en Calblanque. / Aída Pérez García

-¿Qué papel juega la naturaleza en su vida?, ¿ha estado siempre presente?

-Un poco lo contrario. Como soy de Madrid, para mí y para mi familia, los veranos eran ir unos días a la montaña y a la playa, y siempre nos han gustado los sitios en los que no había aglomeraciones muy grandes. Luego, los veranos fueron siendo cada vez más baloncesto, más selección con el equipo nacional, y tenía poco tiempo para las vacaciones. Entonces, creo que sin querer, cuando he sido más mayor he intentado ir a sitios poco concurridos, que es lo que me gusta a mí.

-¿Qué conoce después de 5 años de la Región de Murcia?

-Pues, las playas de Águilas, donde voy de vez en cuando; las de Mazarrón; y la parte de Calblanque y Cabo de Palos, la visito bastante. Luego, por aquí, me gusta ir al paraje de Monteagudo, que tiene un mirador muy bonito, y a la Fuensanta, que tiene otro mirador en el que se está muy tranquilo y a gusto. A diario prefiero ir a estos sitios más cercanos que coger el coche e irme a la playa.

-¿Cuidamos bien la naturaleza en la Región de Murcia?

-La verdad es que no sabría decirte. No me ha dado tiempo a vivir si ha habido un cambio. Con Calblanque sí lo hubo, ya que prohibieron el acceso a los coches en verano. Son cambios que, poco a poco, hacen bien a la naturaleza, como en el río Segura. Ese es el movimiento que se está dando en España y toda Europa, que es cada vez cuidar más las zonas protegidas y el medio ambiente.

-Como joven, ¿qué le parece el movimiento 'Fridays for future'?

-Ahora mismo, quien no esté a favor de eso es un poco incongruente. Necesitamos cuidar cada vez más la tierra que tenemos, que es solo una. Ese es el camino a seguir y hay que dar gracias de que haya gente que no se queda acomodada y lucha por ello e intenta que cada vez las cosas vayan mejor en lo que al cuidado del medio ambiente se refiere.

-¿Qué es lo que más ha perjudicado al entorno natural?

-La explotación que hubo con la burbuja inmobiliaria en todas las zonas de costa, que, aunque ha hecho que tengamos más turismo, también ha deteriorado muchas zonas naturales, que, a día de hoy, hubiera sido genial tenerlas. Aunque lo cierto es que las leyes han ido mejorando en algunos aspectos.

-¿Ha participado alguna vez en algún voluntariado ambiental?

-Recientemente, no. Aunque de pequeños sí íbamos a reforestaciones en la Casa de Campo (Madrid). Pero, con los años y la vida laboral, he acudido poco a ese tipo de eventos.

-A nivel personal, ¿cómo minimiza su huella en el planeta?, ¿recicla?

-Reciclar, por suerte, cada vez más gente está concienciada y está al alcance de todos; sí, suelo hacerlo. Voy andando a todos lados, es una de las cosas que me encanta de vivir aquí, que aparco el coche y ya no lo toco.

-Proponga un reto.

-Lo del plástico cada vez se va controlando más y el boca a boca está ayudando a que se reduzca su uso. Hasta que las leyes impongan la reducción al mínimo del plástico, cada uno debemos poner nuestro granito de arena. Yo, por ejemplo, voy con las bolsas de tela grandes al supermercado o llevo mi mochila y ahí lo meto todo.

-Algo que añadir.

-Lo único que la naturaleza es algo que disfrutamos todos y, aunque se puede arreglar, se tarda mucho más en recuperarlo que en destrozarlo, así que, cuanto más se conciencie la gente y más hagamos por conservarla, más tiempo la vamos a tener.

«Calblanque, un sitio para desconectar y disfrutar de la playa»

«Mi rincón favorito es el Parque Regional de Calblanque. Lo conocí a los pocos meses de llegar a Murcia y es un lugar especial. Es superdesconocido hasta para la gente de aquí. Para mí es un sitio para desconectar y estar tranquilo, porque incluso no hay cobertura; y para disfrutar de la naturaleza y de la playa. Siempre intento, cuando vienen amigos o familiares, incluso solo los días que tengo libres, ir un par de horas allí y disfrutar de ese paraje virgen, entre la montaña y el mar, sin edificios. Eso es lo que lo hace especial».

Frecuenta Calblanque tanto en verano como en invierno, «incluso más en invierno, que es cuando estoy más aquí y, además, la temperatura de Murcia acompaña para tirarte en una toalla a leer, a escuchar música y a disfrutar sobre la arena».