Leonor comienza a escribir su Historia

Retrato oficial de Leonor. /EFE/Casa de S. M. el Rey
Retrato oficial de Leonor. / EFE/Casa de S. M. el Rey

Isabel de Bélgica y Amalia de Holanda son las otras dos herederas europeas menores de edad | La primera dispone de agenda propia desde que cumplió los 13 y la segunda no participará en ningún acto público hasta alcanzada la mayoría de edad

Alfonso R. Aldeyturriaga
ALFONSO R. ALDEYTURRIAGAOviedo

El 30 de enero de 2004 el Real Sitio de Covadonga amaneció revolucionado. Y nublado, con riesgo evidente de lluvia. Con un aire festivo, distinto, de día grande, en el ambiente. El heredero de la Corona, el príncipe Felipe, eligió la fecha de su cumpleaños –36 velas sopló– para hacerse una de esas fotos que todo buen asturiano tiene en casa. Se inmortalizó ante la Santina y junto a su entonces prometida, una Letizia Ortiz Rosacolano tímida, sonriente y feliz. Se afianzaba así un vínculo que siempre existió entre la Casa Real y la Virgen de Covadonga. Hoy, de nuevo, se verá reforzado. También un día de enero, en 2006, en Zarzuela, la infanta Leonor recibió el sacramento del bautismo. «Iremos muy pronto con nuestra hija a Covadonga», dijo la ya princesa Letizia. Hoy, por fin, aquel deseo se verá cumplido.

Leonor está a un mes de los 13 años. Cada día tiene menos de niña y más de adolescente. Y de ahí que, poco a poco, en pasitos cortos, pero firmes, vaya afianzándose en el papel institucional que le corresponde. Primera en la línea de sucesión al trono desde el 19 de junio de 2014, la princesa de Asturias nunca había aparecido en una actividad de la agenda de la Casa Real. Hasta ahora, por expreso deseo de sus padres, comprometidos y empeñados en darles a sus hijas una vida lo más normal posible, conscientes en todo caso del papel que la Historia les ha reservado, la princesa Leonor y la infanta Sofía apenas se han dejado ver más allá de dos o tres veces al año en posados familiares. A partir de hoy, probablemente, todo será distinto. Zarzuela ha envuelto la visita de la Familia Real en un acto de homenajes al Real Sitio por los tres centenarios que hoy coinciden, pero a nadie se le escapa que Leonor inicia así su papel como heredera de la Corona. En Covadonga, dónde si no, en el mismo lugar en el que su padre recibió los atributos de Príncipe de Asturias en 1977.

Eso no significa que la agenda de Leonor se vaya a llenar de actos a partir de ahora. Para nada. Seguirá alejada de una exposición pública y constante como la que tuvo don Felipe en su niñez o tienen los pequeños de otras monarquías. Pero se normalizará el que acuda a algún acto más. Seguirá con su día a día, con sus clases en el colegio Los Rosales, el mismo en el que estudió su padre. Dicen de ella que es una niña tranquila, prudente y paciente. También que, además de inglés, recibe clases de chino, catalán, vasco y gallego. Que es aficionada a la danza, que es una lectora empedernida y que le gustan las películas de Kurosawa. Y que juega al tenis, monta a caballo y esquía. Y sabemos que es zurda. Lo descubrimos por casualidad, cuando Zarzuela, con motivo del 50 cumpleaños del Rey, distribuyó unos vídeos del día a día de la Familia Real. Y Leonor tomó la cuchara con la izquierda.

Este verano, además, la hemos escuchado por primera vez en conversación informal con los periodistas que acudieron a Marivent al posado estival de los Reyes y sus hijas. Nada es casual. En la Zarzuela nada se deja al azar. Se busca, se pretende, que Leonor empiece a hacerse su hueco. Que nos acostumbremos a verla, escucharla y conocer así qué hay detrás de esa sonrisa casi perenne, de esa mirada azul. Porque no hay que olvidar que, llegado el día, se convertirá en Reina de España, en la cuarta –Isabel La Católica, Juana La Loca e Isabel II la precedieron–. Y que poco a poco tiene que entrar en nuestro corazones para ganárselos.

Cada familia es un mundo y cada monarquía también. Y los reyes Felipe y Letizia saben muy bien qué quieren para sus hijas, qué pasos han de dar. Leonor es la heredera al trono más joven del viejo continente, dejando a un lado el Principado de Mónaco. En su misma situación se encuentran, a un paso de la Corona, Isabel de Bélgica, que cumplirá 17 años en octubre, y Amalia de los Países Bajos, que en diciembre llegará a los 15. Y si bien la primera dispone de agenda propia, e intensa, desde los 13 años, en el caso de la primogénita de Guillermo y Máxima de Holanda ya se sabe que no participará en ningún acto oficial de la Corona hasta que alcance la mayoría de edad. Leonor, que desde bien pequeña, a través de cuentos que le contaba la princesa Letizia, supo cuál es su lugar en la Historia, comienza hoy a escribir la suya propia. En Covadonga, dónde si no.

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