Dos jóvenes mueren en sendas peleas por ajuste de cuentas en Castilla-La Mancha

Villarrubia de los Ojos./Junta de Castilla-La Mancha
Villarrubia de los Ojos. / Junta de Castilla-La Mancha

Un varón de 22 años ha fallecido en Toledo tiroteado y otro de 30 en Ciudad Real apuñalado con un destornillador

J.V. MUÑOZ-LACUNAToledo

Fin de semana trágico en Castilla-La Mancha con dos jóvenes muertos en sendas reyertas. En una de ellas, ocurrida en la madrugada de este domingo en Velada (Toledo), fallecía un varón de 22 años víctima de un tiroteo.

El suceso tuvo lugar a la entrada de este pueblo de 2.800 habitantes, en una zona conocida como «Camino del Cordel de Velada». Varias personas se enzarzaron en una fuerte discusión por un ajuste de cuentas dentro de un establecimiento que derivó en una pelea entre los dos grupos fuera del mismo con el resultado de este joven muerto por disparos. Hasta el lugar de los hechos se desplazaron agentes de la Guardia Civil, una UVI móvil de Talavera de la Reina (Toledo) y un médico de urgencias alertados por el Servicio de Emergencias 112 que sólo pudieron certificar su fallecimiento. Según el alcalde de Velada, José Luis Cebadera, los implicados en este tiroteo «no son de este pueblo y esto ha ocurrido en un restaurante en el que para mucha gente de paso». Según fuentes de la investigación, los agentes han encontrado 15.000 euros en uno de los coches de los implicados.

Apuñalado con un destornillador

Horas antes, otra pelea por ajuste de cuentas en las puertas de un bar acababa con la vida de un joven de 30 años en Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real). El suceso ocurrió a última hora del sábado en la Glorieta del Madrugador de esta localidad de 10.000 habitantes. El fallecido, de origen rumano, trató de mediar en una reyerta entre su primo hermano y otro ciudadano rumano, y recibió una puñalada mortal con un destornillador. Este último se entregó después a la Guardia Civil, que también detuvo al primo de la víctima y puso a ambos a disposición del Juzgado de Instrucción de Daimiel (Ciudad Real). A raíz de este suceso, la subdelegada del Gobierno en Ciudad Real, Ángeles Herreros, pidió tranquilidad a la población «porque hay que dejar trabajar a la Guardia Civil para que investigue lo ocurrido en este pueblo donde este tipo de hechos son inhabituales».