RIU abre el hotel Plaza España tras su disputa con Trinitario Casanova

El Edificio España, en Madrid./EFE
El Edificio España, en Madrid. / EFE

La cadena habilita un cupo reducido de habitaciones en las nuevas instalaciones de Madrid, que irá ampliando poco a poco hasta completar las 585 plazas disponibles

LA VERDAD / EP

El hotel RIU Plaza España, que se ubica en el edificio España, abre a partir de este lunes sus instalaciones y ya están disponibles habitaciones para reservas, tras su disputa con el grupo Baraka de Trinitario Casanova.

Así, según informaron fuentes del hotel, se llevará a cabo un 'soft opening', es decir, se abrirá un cupo de sus habitaciones, que se van ampliando poco a poco, aunque el hotel está abierto y terminado «completamente».

Se trata del primer hotel de RIU en Madrid y el primero de su línea urbana RIU Plaza en España, que ha intentado mantener la esencia del proyecto arquitectónico y de interiorismo del edificio inaugurado originalmente en 1953.

Según señaló el consejero delegado de RIU Hotels, Luis Riu, inaugurar este hotel supone una «enorme satisfacción». «Hacía años que buscábamos una oportunidad para abrir un hotel urbano en Madrid y poder hacerlo en el corazón de la ciudad, en un edificio tan emblemático, supera con creces todas las expectativas», afirmó.

De la misma forma, señaló que el proyecto ha sido «apasionante y complejo» y que han trabajado durante dos años para poner en marcha este nuevo hotel «que devuelve la vida al Edificio España», que esperan que «sirva de palanca para regenerar la zona».

De cuatro estrellas y 585 habitaciones

Asimismo, desde el establecimiento transmitieron que se quiere «poner en rodaje» todo el engranaje del hotel. El hotel tiene cuatro estrellas, 585 habitaciones y dispone de gimnasio, piscina exterior climatizable en la planta 21, un restaurante y un lobby bar, además de dos sky bar, uno en la planta 26 ambientado en la movida madrileña y el segundo, en la planta más alta del edificio, ofrece vistas 360 grados a la ciudad y una pasarela de cristal que permite caminar literalmente sobre el cielo de Madrid.

En este sentido, el edificio cuenta con un total de 26 plantas y 117 metros de altura, aunque no es hasta la planta 6 donde se pueden encontrar las habitaciones de hotel. En las primeras plantas, se sitúan las salas de eventos, locales comerciales, comedores y bufetes. El edificio alberga también una sala magna de eventos con capacidad para cerca de 1.500 personas, lo que constituye el espacio más grande de este tipo que se puede encontrar en el centro de la capital.

También dispone de más de 5.000 metros cuadrados para la celebración de eventos en 17 estancias. Entre todos los espacios destaca la Sala Madrid que tiene capacidad para hasta 1.500 personas. Con esta apertura, la cadena cuenta con siete hoteles de la línea urbana RIU Plaza en el mundo, así como tres en construcción en Londres, Toronto y el segundo en Nueva York.

La larga batalla judicial de Trinitario Casanova

Baraka ha venido solicitando la paralización de las obras desde hace meses. La última, ante el Gobierno municipal de Madrid el pasado mes de junio. Previamente, lo había hecho en octubre del año pasado ante los juzgados de primera instancia de la capital por la negativa de Riu, propietaria del inmueble, de llevar a cabo trabajos de refuerzo del inmueble, denunciando al grupo hotelero por primer la reducción de costes a la seguridad.

El Juzgado de Primera Instancia número 67 de Madrid acordó suspender inmediatamente las obras ante el riesgo que alegaba Baraka, que vendió en junio de 2017 el edificio a Riu después de comprárselo a la empresa china Delian Wanda por 272 millones de euros. Unos meses más tarde, el juzgado levantó esa suspensión. La juez consideró que el contrato suscrito entre las partes solo encomienda a Baraka los trabajos de comercialización de la parte comercial a cambio de una comisión y remarcó que el grupo murciano no aportó prueba alguna que justificara esa posesión ni un derecho de uso.

Riu vio en esa acción de Baraka un intento de «entorpecer» la actividad de la cadena hotelera «sin ningún fundamento legítimo», y que calificó como «maniobra injustificada» para dificultar el normal transcurso de las obras. Este rascacielos de 27 plantas inaugurado en 1953, obra de los hermanos Otamendi y cerrado durante los últimos 12 años, reabrirá con 585 habitaciones -parte de ellas en julio-, una azotea con vistas 360º y un espacio de negocios de 3.000 metros cuadrados, que llega a 5.000 al sumar las zonas de hostelería.