Villarejo alertó al marido de Cospedal de que iba a estallar el 'caso Umbra'

José Manuel Villarejo e Ignacio López del Hierro./la sexta y EFE
José Manuel Villarejo e Ignacio López del Hierro. / la sexta y EFE

«Esta gente va a preparar una hostia gorda en Murcia», advirtió un año antes de las detenciones de Berberena y la cúpula de Urbanismo

LA VERDAD

El excomisario José Manuel Villarejo, quien lleva meses en prisión preventiva por su presunta implicación en tramas de corrupción, alertó en 2009 al marido de la dirigente popular María Dolores Cospedal, el empresario Ignacio López del Hierro, de que las fuerzas de seguridad del Estado estaban preparando varias operaciones en la Comunidad Valenciana y en Murcia; concretamente, en este último caso, la denominada 'Operación Umbra', que acabó con la detención de quien fue concejal de Urbanismo, Fernando Berberena, y descabezó toda la cúpula del servicio de Urbanismo. Así lo desvelan las transcripciones de intervenciones telefónicas datadas en noviembre de ese año y que ha publicado el portal digital Moncloa.com y que se reproducen a continuación.

Villarejo: «Antes de nada, el martes o miércoles esta gente va a preparar una hostia gorda en la Comunidad (autónoma) de Murcia».

Ignacio López del Hierro: «¿En la de Murcia?»

V: «En la de Murcia. Entonces, vamos a ver cómo lo manejamos porque lo sabemos muy poca gente. Que no se filtre a ningún medio, nada, macho, que no se lo digan. Van a empezar por el Ayuntamiento. No me acaba de encajar una cosa rara y es que el alcalde lo van a dejar suelto. No sé si es que el alcalde está pasteleando».

(Recibe una llamada)

V: «Entonces, van a trincar el martes o miércoles a un 'pavo' que es el (concejal) de Urbanismo, con siempre».

ILH: «El que cae siempre».

V: El de Urbanismo tiene un bigotito según me han dicho, un poco bajito, no sé cómo se llama el 'pavo', Barberana o Barbarena, y (detendrán también) al núcleo. El alcalde (Miguel Ángel Cámara)…

ILH: «Lo dejan suelto, lo dejan suelto».

V: «¿Sabes? Entonces, por lo visto, dicen…están ahí pasteleando que cuenta cosas de la Comunidad. Sabes que la Comunidad está muy fuerte allí, muy tal.. Así que macho, te digo lo que te dije la otra vez: dadle al tarro a ver qué se os ocurre.

ILH: «…todos esos…, aprovechando el puente».

V: «Je, je, je. Bromas aparte, no seas maricón, a ver qué hay en el Ayuntamiento delicado, a ver que yo sé… el hijoputa… que averigüen lo que hay pero que lo hagan con todo y a ver si dicen. Hostia, es que ya te digo, lo sabemos cuatro o cinco (personas). No quiero que me pillen. Están ya un poquito moscas y tal».

La conversación demuestra que el entonces comisario Villarejo disponía de información sobre las investigaciones que en ese momento estaba impulsando el titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Murcia, David Castillejos. Sin embargo, no eran demasiado fiables en lo que se refería a las fechas en las que se iba a desarrollar la operación policial, ya que esta no se desató hasta casi un año más tarde, en octubre de 2010. Probablemente, esa inexactitud se debió a que era la Guardia Civil, a través de la Unidad Central Operativa (UCO), la que estaba llevando las gestiones, en lugar de hacerlo alguna unidad de la Policía Nacional, que es el cuerpo al que pertenecía el comisario.

También sobre el vertedero

Unos meses antes, Villarejo también había alertado a López del Hierro de que se estaba preparando una gran intervención policial contra quien era presidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll; un asunto que acabó teniendo importantes ramificaciones en Murcia por la conexión con el vertedero de Abanilla y con quien era su administrador, Ángel Fenoll.

Villarejo: «... le he dicho a Juan (Cotino), háblate con el de la Diputación de Alicante y dile que tiene un marrón, (con) una historia de financiación. No lo sé exactamente porque es una cosa que yo no controlo. Me he enterado de puta chiripa. Entonces esos tres datos se los di a Juan (Cotino), pero, vamos, es bueno que también tu parienta lo sepa, lo sepáis vosotros, para…».

También en este caso hubo de transcurrir casi un año, hasta julio de 2010, para que se desatara la intervención policial en la que fue detenido José Joaquín Ripoll.

En las conversaciones entre ambos amigos, en las que se trasluce el elevado grado de confianza con que actúan, también sale a relucir en una ocasión el nombre de un conocido cartagenero, el exministro Federico Trillo, a quien Villarejo menciona de forma poco halagüeña.

«El tonto del murciano Trillo», es como lo denomina el antiguo mando policial hoy encarcelado, quien añade seguidamente que «va a su guerra y es más tonto que un cipote vendado. No sabe de estrategia nada más que en plan 'bulldozer'».