La UCAM se lleva su sede fiscal a Madrid porque en Murcia «nos tratan muy mal»

José Luis Mendoza /Ros Caval/ AGM
José Luis Mendoza / Ros Caval/ AGM

Mendoza: «Tenemos paralizadas todas las obras y los títulos universitarios aprobados; se nos estrangula y no nos dejan crecer»

Fuensanta Carreres
FUENSANTA CARRERES

El presidente de la Universidad Católica (UCAM), José Luis Mendoza, volvió ayer a la carga con sus duros reproches a las instituciones murcianas, a las que ha declarado la guerra desde que se mantienen paralizadas las obras de ampliación del campus.

El malestar de Mendoza, que siente que su Universidad está siendo maltratada por el Gobierno regional y el Ayuntamiento de Murcia, ha llegado al punto de que el presidente de la institución anunció ayer su decisión de trasladar la sede fiscal de la institución a Madrid, donde confía en recibir mejor atención que la dispensada por las instituciones públicas de la Región. «¿Qué futuro nos espera? De hecho, me llevo la Universidad a Madrid, la sede a Madrid, y el domicilio fiscal y social en septiembre; no podemos seguir aquí, donde nos están tratando muy mal. Somos la institución que genera más riqueza y empleos en Murcia, con 3.445 puestos de trabajo, cuatro veces más que El Corte Inglés, y mira cómo nos tratan», denunció durante la presentación de un nuevo patrocinio a sus equipos deportivos. Mendoza aclaró después que al hablar de traslado de la sede se refería únicamente a la fiscal, y no al campus de Los Jerónimos.

Indignado por la situación, el presidente de la Universidad Católica retó al futuro Gobierno regional a replantear la situación. «Esto tendrán que reflexionarlo los nuevos políticos, el nuevo Gobierno. Espero que haya sentido común y que se dé la importancia que tiene a una institución como la nuestra sin ánimo de lucro», reclamó vehemente.

El conflicto entre el presidente de la UCAM y las instituciones murcianas tiene su origen en la ampliación de las instalaciones del campus que la universidad privada tiene en la pedanía murciana de Guadalupe, frenadas por la paralización por parte del Gobierno regional del Plan Especial de la zona norte. La UCAM está además indignada por el convenio que impide a sus alumnos de Medicina hacer prácticas en los hospitales públicos de Murcia, obligándoles a desplazarse «a kilómetros». Mendoza denunció ayer de nuevo la situación: «¿Cómo a una institución que genera riqueza y puestos de trabajo se la estrangula, se la paraliza? Tenemos paralizadas todas las obras, todos los títulos universitarios aprobados hace cinco años, y no nos dejan crecer. Necesitamos muchas aulas porque la demanda que tenemos es brutal para el próximo año y nada, tenemos que irnos fuera. Empezamos en Málaga, empezamos en Madrid y en Roma, si Dios quiere. Fuera se nos reconoce, y aquí, pues nadie es profeta en su tierra», lamentó.

Para avalar sus demandas, el presidente de la UCAM desglosó los parámetros de calidad en los que, según sus datos, la institución, destaca. «Somos la décima universidad entre más de 5.000 calificadas por el segundo 'ranking' mundial más importante. Además, el 96% de los alumnos de Medicina han superado el MIR, y el 'ranking' lo tenía la Universidad Autónoma de Madrid con un 74%. Y aquí nadie respira. A ver qué notas han sacado los demás, ¿por qué no dicen nada? A años luz», retó el presidente de la universidad privada, quien también dijo que, siempre según sus datos, «en los exámenes de oposiciones en Madrid para ingenieros de Caminos, los cinco primeros puestos son de la Universidad Católica. La calidad triunfa en todos los ámbitos de la vida», dijo el presidente de la UCAM. Denunció, además, la falta de ayudas institucionales a sus equipos deportivos.

Los desencuentros entre la UCAM y el Gobierno regional son una constante desde que las obras de ampliación se paralizaron. Mendoza no invitó el pasado septiembre a los representantes del Ejecutivo de López Miras a la apertura de curso, y en otro acto público previo arremetió también contra el Gobierno regional.

Hacienda le reclama cuatro millones por desgravar «donaciones»

Al rosario habitual de quejas y demandas del presidente de la Universidad Católica, quien de dos años a esta parte aprovecha cualquier ocasión para cargar contra el Gobierno regional y el Ayuntamiento de Murcia, Mendoza añadió ayer otro motivo de descontento. Según denunció ante los periodistas que cubrían el acto de presentación del nuevo patrocinio, la Agencia Tributaria le reclama cuatro millones de euros por donaciones que, al parecer, la UCAM ha desgravado y que Hacienda considera «un gasto. ¿Qué futuro nos espera teniendo como tenemos una Agencia Tributaria que dictamina que todas las donaciones que hemos hecho en Murcia al deporte, a asociaciones de enfermos y pobres, millones y millones de euros en los últimos cuatro años, lo consideran un gasto que no desgrava y tengo que pagar cuatro millones de euros. La gente no querrá venir a Murcia», denunció ayer.

La reclamación de Hacienda, dijo Mendoza, no cambiará su forma de proceder. «Lo vamos a hacer a pesar de ello, aunque tengamos que pagar. Es uno de los objetivos fundamentales, porque hay que ayudar a los demás, a las personas necesitadas y a los enfermos. Somos una universidad que viene a servir a la Región de Murcia y a sus ciudadanos. Dando la vida por los demás. Ese es el fundamento del amor, y las cosas las hacemos por amor, ayudando a quienes lo necesitan, amando al otro».