«La química está presente tanto en la atracción sexual como en la cocina»

Pérez-Conesa muestra su libro. / La verdad
Pérez-Conesa muestra su libro. / La verdad

Joaquín Pérez-Conesa es Doctor en Química y gastrónomo

Pachi Larrosa
PACHI LARROSA

Doctor en Ciencias Químicas, investigador, miembro de la Academia de Gastronomía de Murcia, Joaquín Pérez-Conesa ha escrito varios libros sobre la ciencia subyacente a los fogones, entre ellos 'Cocinar con una pizca de ciencia', un libro pionero publicado cuando aún muy pocos cocineros se habían acercado a los científicos, y que está entre la bibliografía que se recomienda a los alumnos del Basque Culinary Center. Este cartagenero es un 'bon vivant', un caballero de los de antes, aventurero y navegante solitario que gusta de surcar tanto los fríos mares del Norte como el cálido remanso del Mar Menor. Todo un epicúreo, «el hombre de la elegancia y el poder», que dijo Hume. Mañana a las 19.30 horas presenta en el salón de actos de Cajamar, en la Plaza del Romea, la reedición de su 'Epistolario erótico-gastronómico'.

-Óigame: ¿cómo se le ocurre a un químico escribir un epistolario-recetario erótico-gastronómico, nada menos?

-No fue una ocurrencia repentina; es consecuencia de un proceso. Un buen día una amiga me envió las bases de un concurso de relatos cortos sobre gastronomía y erotismo convocado por la Universidad de Zaragoza. Yo entonces escribía en Tribuna La Muralla artículos de gastronomía y mi comunicante me propuso la posibilidad de añadir una pizca de erotismo a alguno de estos textos. Bueno, lo hice, mi relato quedó finalista y meses después me propusieron desde la revista cambiar del todo de mis artículos en esa dirección. Años más tarde decidí recopilarlos y editarlos en forma de libro.

-Siempre han ido de la mano las cosas del yantar y las del yacer.

-El eros es algo consustancial con la naturaleza humana, indisoluble del instinto básico, precursor del apetito sexual y del amor sensual. ¿Por qué esconderlo? ¿Acaso se esconde lo culinario, precursor del placer gastronómico? Ambas pulsiones permiten, respectivamente, la pervivencia de la especie y la supervivencia del individuo

-Nadie duda de que la alimentación es química. ¿Lo es el sexo?

-En lo químico hay atracción y repulsión entre moléculas, al igual que ocurre en el amor. En química, cuando dos moléculas se atraen, reaccionan y suelen dar lugar a otro ente más complejo. En el amor y el sexo es lo mismo; de hecho, el resultante es mucho más complejo.

-Usted ha recorrido los cinco continentes y ha probado centenares de cocinas. ¿Y semejante afán?

-Bueno, me gusta comer y mi espíritu investigador, curioso, me ha llevado a interesarme por lo que se come en cada lugar.

-Son 30 cartas a ¿supuestas? amantes asociadas a 30 recetas de cocina. Confiese: ¿cuánto hay de realidad y de fantasía?

-Bueno, en las fantasías, cuando uno crea una historia, siempre hay retazos de realidad... Ahí lo dejo.

-Ya se cómo dice. Otra cosa: ¿usted cree en la comida afrodisíaca?

-No creo que existan alimentos que inciten a la deshinibición y al placer sexual. Lo que creo es que el único afrodisíaco de verdad es el amor. Cuando este se desvanece, lo mejor es buscar el cambio

-¿El cambio?

-De pareja.

-Ah, ya. Y oiga: sus recetas son muy reales, y, además están presentadas de forma muy intuitiva y rigurosa. Pero el libro, ¿contiene instrucciones también sobre la parte erótica?

-Pues no, mire; ahí que cada cual saque sus consecuencias.

-Pues estamos 'apañaos'.