Morán critica el «lenguaje bélico» empleado por Murcia y Alicante para defender el Trasvase

Hugo Morán, junto a miembros de la Asociación de Municipios Ribereños./AMREEB
Hugo Morán, junto a miembros de la Asociación de Municipios Ribereños. / AMREEB

El secretario de Estado de Medio Ambiente en funciones lamenta que el presidente de la Región y el de la Diputación alicantina se refirieran a la disputa por el agua del Tajo como la «batalla final»

EPGuadalajara

El secretario de Estado de Medio Ambiente en funciones, Hugo Morán, considera que es «de justicia» que los municipio ribereños de Entrepeñas y Buendía estén en los órganos de gestión del Trasvase Tajo-Segura, como ya lo está la Mancomunidad de los Canales del Taibilla. Además, apuntó que su presencia tendría que «satisfacer» al Gobierno de la Región y a la Diputación de Alicante, por lo que no debe suponer «ningún trauma».

De esta manera se pronunció Morán en la localidad ribereña de Sacedón (Guadalajara), después de que este lunes el Gobierno regional y la Diputación de Alicante avisaran de que no permitirán que se recorte ni un solo litro de agua del Trasvase, que buscarán alianzas y que no entienden que los ribereños estén en los órganos de gestión.

«Lo que se hace es que, igual que la cuenca demandante tiene su representación, que la tenga la cedente. No creo que eso deba suponer ningún trauma ni a un territorio ni a otro», insistió Morán.

«Creo que, más que preocuparles, les tendría que satisfacer porque van a tener la posibilidad de que se conozca de la mano de los representantes del propio territorio los criterios de acuerdo a los cuales se maneja la gestión de una infraestructura que la ley nos obliga a gestionar», precisó el secretario de Estado, acompañado en su visita de los alcaldes de los municipios ribereños y del vicepresidente del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro.

En una visita sobre el terreno a la comarca ribereña, tal y como se comprometió con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y acompañado, entre otros, de una representación de los pueblos afectados por el trasvase, Morán señaló que «utilizar lenguaje bélico» no parece ser lo más adecuado, en referencia a la «batalla final» anunciada desde la Región.

En declaraciones a los periodistas, el secretario de Estado de Medio Ambiente incidió también en que se va a tener que asumir la realidad de que las decisiones climáticas no pueden estar condicionadas por las decisiones políticas tras insistir en que él es más partidario de adecuar las respuestas políticas a las realidades físicas «y no al revés».

A su juicio, es dentro de este marco donde se debe encontrar la fórmula para que los territorios que vayan adecuando a las nuevas realidades.

«Obligados a repensar»

El secretario de Estado reconoció que, de una u otra manera, la necesidad de garantizar un caudal ecológico por encima del que hoy atiende las necesidades del Tajo «obliga a repensar» los mecanismos de las reglas de desembalse, y por lo tanto, afectará al sistema en su conjunto.

En cuanto a los plazos, apuntó que la planificación viene tasada por normativa del marco europea, y explicó que, en este caso en concreto, el proceso de consultas públicas se abrirá probablemente en la segunda quincena del mes de septiembre. A partir de ahí se iniciaría un periodo de participación ciudadana de seis meses, y acto seguido tocará ya la puesta en marcha de la elaboración del plan en su primer borrador.

Morán recordó que todos los planes de cuenca tienen que estar aprobados a finales de 2021. En cuanto a si ese cambio de normativa en el horizonte de varios años va a implicar que el Memorándum del Tajo cambie, aseveró que el informe que se va a solicitar al Cedex pretende buscar una fórmula para conseguir que en los embalses de cabecera haya una lámina de agua razonable que ponga fin al estrés hídrico actual.

En este sentido apunto igualmente que dicho informe debe tener en cuenta las previsiones de futuro y así establecer un mecanismo que garanticen una capacidad de retención suficiente de agua.

Cinco sentencias a falta de cumplir

En cuanto a la vertiente de judicialización que hay en estos momentos en torno a los caudales de agua, explicó que hay que cumplir aún con cinco sentencias que determinan la obligación de dotar al Tajo del caudal ecológico y que ello conlleva una revisión de toda la normativa de la infraestructura.

En este sentido, indicó también que dichas sentencias determinarán «con claridad» que el mecanismo de gestión y planificación con el cual se mantenían los niveles de caudales ecológicos del Tajo en el ciclo de planificación vigente no atendían a las exigencias de la directiva marco del agua y que, por lo tanto, deberían ajustarse a las mismas, que según ha puntualizado, es lo que se está haciendo ahora.