«Un meteorito es algo parecido a una misión espacial a bajo costo»

Vicente Cayuelas, con su meteorito. / j. C. Caval / AGM
Vicente Cayuelas, con su meteorito. / j. C. Caval / AGM

Vicente Cayuelas es 'cazador' de meteoritos

Coincidiendo con el Día Internacional del Asteroide se convocó un concurso a través de la Red y una 'app' para quienes se atrevieran a identificar algunos de estos cuerpos que, de forma constante, se precipitan sobre la atmósfera. El proyecto 'Cazadores de Asteroides' está impulsado impulsado por Miquel Serra (astrónomo del Instituto de Astrofísica de Canarias) y Raquel Cedazo (profesora de la Universidad Politécnica de Madrid). Setenta personas de diferentes nacionalidades probaron suerte, pero el ganador del concurso fue Vicente Cayuelas, un joven de 21 años de La Aparecida (Orihuela). Vicente ha estudiado Ciencias de Mar y energías Renovables en Murcia. El joven se alzó con la victoria tras detectar 21 asteroides. De esta forma, obtuvo 5.510 puntos. Pero no fue fácil. Durante 35 de las 48 horas de que constaba la prueba casi no apartó la vista de la pantalla. Su premio fue un meteorito auténtico, recogido en un cráter ruso.

-¿De dónde le viene la afición por la astronomía?

-Cierto día, mientras jugaba al tenis vi pasar un bólido y me pregunté qué podría ser. Comencé a investigar y me apasionó la materia.

-Y comenzó a hallar asteroides.

-Hasta la fecha he detectado 72. De ellos, doce no eran conocidos. El más pequeño que he detectado tiene un kilómetro y quince el más grande.

-¿Sin peligro para la tierra?

-Por suerte, no. Espero no descubrir nunca lo que en astronomía se denomina asteroide potencialmente peligroso o PHA (por las siglas de su nombre en inglés: potentially hazardous asteroid).

-¿Cómo determina dónde ha caído un objeto del espacio?

-Es necesario calcular la trayectoria para intentar determinar el lugar aproximado donde ha podido caer, sino se ha desintegrado. Mi interés es científico, por supuesto. Piense que la mayoría de ellos son una foto del inicio del sistema solar, incluso algunos meteoritos estudiados han sido portadores de componentes orgánicos básicos para la vida. Son como una misión espacial a bajo costo.

-¿Debe ser difícil encontrar un resto de asteroide en un campo, entre cientos de piedras?

-Es peor que encontrar una aguja en un pajar. Es cierto que se requiere formación básica. Al entrar en la atmósfera se queman y se forma en ellos una corteza vítrea. También puede atenderse a su densidad, lo que requiere un análisis. Hay que ver muchos para conocerlos.

-¿Por dónde va a buscarlos?

-Donde hayan caído. La última vez fui cerca de Lorca, por el pueblo de La Parroquia a buscar uno muy pequeño que podría haber caído, pero sin éxito. He llegado a irme cerca de Ciudad Real, y mi siguiente proyecto es cerca de Jaén.

-¿Conoce algún meteorito que haya caído en Murcia?

-Por supuesto, Murcia es afortunada en cuanto a meteoritos, que se sepan, han caído dos: uno en Molina de Segura, el más grande de la historia en España. Y otro cerca de Los Martínez del Puerto, aunque el meteorito se llama Cabezo de Mayo. Ambos cayeron a finales de 1800.

-¿Qué le ha supuesto esta distinción en su carrera?

-Una gran satisfacción por el trabajo. Y no era fácil: se trata de una competición mundial ante gente de mucho nivel. El concurso duraba dos días y estuve trabajando 35 horas.

-¿Cómo aguantó tanto tiempo mirando la pantalla?

-(Risas). Con bebidas energéticas, escuchando música...

-Pero las disfrutó.

-Por supuesto, es muy emocionante y otra forma de contribuir a la ciencia. Eso sí: tiene que gustarte. Si te atrae, el tiempo y el interés no es ningún problema.

-¿Qué otros proyectos lleva entre manos en la actualidad?

-Tengo un proyecto de búsqueda de una meteorito que por las provincias de Granada y Jaén. También me gustaría tener una colaboración más estrecha entre los astrofísicos que determinan las trayectorias y los buscadores. Con ese trabajo combinado haríamos unas recuperaciones más eficientes.

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