San Javier apaga su panel de vuelos

1990. La franja anaranjada de Iberia estuvo presente durante medio siglo en la pista de San Javier /LV
1990. La franja anaranjada de Iberia estuvo presente durante medio siglo en la pista de San Javier / LV

Aena pone fin a una historia de turismo pionero y premios europeos, pese a la sombra de Alicante

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

Si en algún sitio se hizo visible el lema que el ministro Manuel Fraga acababa de lanzar al mundo en los años 60, fue en la primera terminal de vuelos de la Región de Murcia. «Era como un chalecito, de hecho el primer día de trabajo me llevó mi padre en su coche y nos lo pasamos de largo porque parecía una casa», cuenta una empleada con 30 años de trabajo en el aeropuerto de San Javier, que por aquellos años era como el eslogan que trataba de sacar partido de la fama de un país silvestre, a medio construir: 'Spain is different'.

La terminal inicial, que se conserva aún en la zona de Operaciones, «tenía una terraza con mesas y sombrillas, y los extranjeros se tumbaban en el césped», recuerda una administrativa del aeródromo, que sin embargo empezaba a funcionar con todas las garantías en un recinto militar abierto al tráfico civil: un control aéreo puntero y sin las amenazas de huelga que sufrieron otros aeropuertos, una seguridad militar y una visibilidad en la pista durante todo el año que destacaban a menudo los pilotos.

El aeropuerto murciano surgió de la Comisión de la Asamblea Turística Provincial, reunida en 1963 para estudiar el desarrollo turístico de la provincia. Dos años más tarde ya se estaba construyendo una modesta terminal, los estacionamientos de aviones comerciales y la carretera de acceso desde La Ribera a Los Alcázares. Todo era tan incipiente que el mundo aún tenía la apariencia de un periódico antiguo: las tropas soviéticas invadían Checoslovaquia cuando aterrizó el primer vuelo de Iberia en San Javier, que se convertiría en un puente aéreo ininterrumpido de Murcia con Madrid durante 45 años.

El uso militar para las prácticas de los alumnos de la Academia y el comercial se compaginó como «un reloj» desde el principio en el aeródromo

La primera plantilla del aeropuerto de Murcia-San Javier tuvo que hacerlo todo. Recibió a los primeros turistas que aterrizaban en la Región, al principio en vuelos chárter, después, el 1 de noviembre de 1968, el primer vuelo regular, que llegó de Madrid en un Convair CV440 Metropolitan de Iberia. Después llegó el enlace regular con Barcelona en los Convair y con el Foker F-12, que fueron sustituidos después por el Caravelle 6R/SE210 y por el Douglas DC9.

«Los que van a Madrid, que me sigan con los bultos», recuerda Jesús Moreno, jubilado como supervisor de Operaciones y con casi medio siglo de servicio en San Javier, que gritaba a los pasajeros el encargado de guiar el pasaje hasta la escalerilla de la aeronave. «Luego cogía una banderita para que lo siguieran», evoca de la voluntariosa austeridad de los primeros años.

«Había una cuerda que separaba a los pasajeros que llegaban de los que se iban, unos morenos por el sol y, en la otra fila, blanquitos», describe el agente de vuelos privados Ignacio Segura. «Fue una historia de pioneros», afirma de aquellos inicios rudimentarios: «Se colocaba una tarima de madera para amontonar las maletas, nada de cintas móviles». Él mismo abría una mesa plegable en la terminal para despachar billetes a los turistas de la época del 'landismo', esa moda de pelambreras en pechos desabrochados entre 'guiris' con los primeros bikinis.

Segura recibió años después a pie de pista al rey de Malasia cuando se acercaba, con un séquito de treinta personas, a supervisar los submarinos que se compró en la naviera de Cartagena. A Jennifer López y a Paul Anka, el agente de vuelos chárter los tuvo que convencer para que pasaran por el arco de seguridad, ya que se creían a un palmo sobre las normas generales. Julio Iglesias y Matt Damon no pisaban la pista sin saludar a Segura, quien hizo las primeras gestiones con la British Airways y con los touroperadores que empezaron a traer los grupos de turistas checos y belgas. La modernidad tomaba tierra frente al Mar Menor.

Restringido a las mañanas

En 1990 se inauguró la nueva terminal bajo la dirección de Ángel Seibane, el segundo responsable civil de las instalaciones, ya que los primeros directores fueron militares, como muchos de los pioneros empleados. Aquellas plantillas iniciales eran el reflejo de la simbiosis de la Academia General del Aire y el aeródromo civil, que ha funcionado como un reloj, según confirman desde ambas partes. Hasta el año 2011, los vuelos comerciales estuvieron restringidos durante las mañanas ante la prioridad de los entrenamientos aéreos de los alumnos de la AGA, pero el Estado invirtió hace 7 años más de 67 millones de euros en construir la segunda pista, una nueva torre de control, la ampliación de la zona de salidas, el acondicionamiento de la plataforma de estacionamiento, un nuevo aparcamiento público y una nueva central eléctrica. El aeródromo que años atrás los críticos llamaron 'de la señorita Pepis', levantaba el vuelo. En los años 80 comenzaron a exportar por vía aérea flores frescas a Europa y, ya en los noventa, toneladas de atunes con destino a Japón en la panza de los cargueros de Air Rep. En 2007, antes de que la crisis soplara sobre el negocio turístico, San Javier registró más de dos millones de pasajeros. El agente Segura subió a uno de los aviones nada más aterrizar y eligió a una rubia británica como 'pasajera dos millones', a la que el consejero de turno y los coros y danzas agasajaron con flores y jotas al pie de la escalerilla.

Opinión

Las inversiones de Aena con fondos públicos no cesaron en sus últimos años. Una nueva cafetería, circuitos cerrados de seguridad, más mostradores de facturación, mejoras en la fachada exterior y modernización de la que mira a la pista. La última vuelta de llave condenará hoy para siempre las flamantes instalaciones. Y aunque nunca tuvo promoción, entre la sombra del 'gigante' alicantino y la amenaza de Corvera, latente desde hace 15 años, recuperó por sí solo el tráfico de antes de la crisis. Cerró 2018, su último año, con 1,5 millones de pasajeros. Y fue distinguido como Mejor Aeropuerto Europeo en su categoría. «Ese legado es como una lotería para Corvera», afirma Segura.

Últimos aterrizaje y despegue con el presidente de Aena y el coronel de la AGA

El presidente del operador Aena, Maurici Lucena, y el coronel director de la Academia General del Aire (AGA), Miguel Ivorra, presidirán hoy el cierre de los vuelos comerciales del aeropuerto de San Javier. Así, serán testigos del último aterrizaje, previsto a las 20.15 horas, y el último despegue, a las 20.40 horas, según informó Aena. Por otra parte, el delegado del Gobierno, Diego Conesa, visita Corvera a las 10 horas para supervisar el dispositivo de seguridad para mañana. Igualmente, el presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras, se reúne a las 12 horas con el equipo técnico para abordar los últimos detalles para la puesta en marcha del aeropuerto.

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