El frío daña 6.500 hectáreas y deja 2,5 millones en pérdidas

Cultivos helados en el campo de Cartagena. /Pablo Sánchez / AGM
Cultivos helados en el campo de Cartagena. / Pablo Sánchez / AGM

Las heladas se ensañan con las cosechas de lechuga, alcachofa y brócoli en el Campo Cartagena y el Guadalentín

LA VERDAD MURCIA.

Las heladas de las últimas horas han pasado ya la primera factura al campo murciano. El presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, destacó ayer que «los daños durante las últimas noches pueden superar las 6.500 hectáreas y los dos millones y medio de euros», tras las primeras inspecciones en terrenos realizadas por parte de los técnicos de las oficinas comarcales agrarias (OCA).

El Campo de Cartagena y el Valle del Guadalentín son las zonas con mayor superficie afectada por las heladas, y en concreto, los municipios de Lorca, Totana y Fuente Álamo, con graves daños.

La organización profesional agraria Asaja Murcia explicó que el frío se ha ensañado duramente con los cultivos hortícolas del Valle del Guadalentín, especialmente, en Lorca, Totana, y también en Fuente Álamo. Más del 40% de las lechugas, alcachofas y habas se han perdido por causa del frío.

Según explicó el secretario general de Asaja Murcia, Alfonso Gálvez Caravaca, «la helada ha afectado de forma fuerte a los hortícolas, especialmente brócoli y alcachofas, también a la lechuga en el Campo de Cartagena, donde nos encontramos evaluando las pérdidas, pero que pasarán del 35% en algunas zonas». Gálvez Caravaca confiaba en que la pasada madrugada fuera más «benévola, pues tenemos mucha preocupación porque se ensañe con los cítricos, especialmente con el limón; confiamos en que no se produzcan más daños».

Los servicios técnicos de la organización agraria Asaja Murcia continúan evaluando las pérdidas ocasionadas, que desde el punto de vista económico son cuantiosas, y que han afectado duramente a muchos agricultores y municipios. «Sin duda, esta adversa climatología ha perjudicado gravemente a la campaña hortofrutícola que ya de por sí era difícil y complicada», resumió Gálvez Caravaca.