Díaz Manzanera denuncia que trece fiscales trabajan «apiñados» en estancias «indignas»

La Fiscalía Superior pide al Ministerio que habilite once oficinas en un módulo sin estrenar de la segunda fase de la Ciudad de la Justicia

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍA

Una habitación sin ventanas que se diseñó para albergar un archivo se está empleando en la actualidad como despacho de cuatro fiscales. «Están apiñados», lamentó ayer el Fiscal Superior de la Región, José Luis Díaz Manzanera, sobre las malas condiciones de trabajo que sufren a diario 13 de los 38 fiscales destinados en la Ciudad de la Justicia de Murcia. «Solo tenemos 24 despachos», apuntó.

La falta de oficinas para estos profesionales es un problema que se arrastra desde hace más de dos años. De hecho, el exfiscal Superior, Manuel López Bernal, ya trasladó esta situación al Ministerio de Justicia y su testigo lo recogió Díaz Manzanera; primero, reuniéndose con el exministro popular Rafael Catalá, y tras la llegada del PSOE a La Moncloa, viajando a Madrid para recordar las carencias a la Secretaría de Estado.

«Hay fiscales que están en una ubicación realmente indigna», insistió ayer después de guiar al delegado del Gobierno, Diego Conesa, por la cuarta planta de la Fiscalía para mostrarle las condiciones en las que trabajan tres de sus colaboradores. «Esta situación ofrece mala imagen», zanjó mientras enseñaba a Conesa unas salas que no estaban destinadas a albergar despachos, como una estancia para comparecencias en la que ahora comparten espacio cuatro fiscales, otra habitación que no se puede ventilar porque no dispone de ventanas...

El objetivo de la ' tournée' era volver a reclamar que se habiliten once nuevos despachos en los tres módulos que están sin ocupar desde que se inauguró, en septiembre de 2012, la segunda fase de la Ciudad de la Justicia y que se construyeron para acoger futuras ampliaciones.

Hace dos años, la Fiscalía reclamó ocupar todo el tercer módulo, el que da a la Avenida de la Justicia, pero ahora Díaz Manzanera se conforma «con la mitad del módulo para habilitar once despachos dignos». El coste de las obras sería 280.000 euros y tendría que incluirse en los Presupuestos Generales del Estado. «El proyecto es viable técnicamente».

El malestar que se empieza a respirar en la cuarta planta de la Ciudad de la Justicia podría acabar en la Inspección de Trabajo si el Ministerio no pone remedio. De momento, el próximo martes se trasladará esta situación a un comité de seguridad y salud que se celebrará en la Gerencia Territorial de Justicia.

El delegado del Gobierno, Diego Conesa, se comprometió a trasladar estas quejas a la ministra Dolores Delgado. «Sumaremos esfuerzos para multiplicar resultados», dijo.

Falta de medios humanos

Díaz Manzanera también aprovechó la 'expedición' con Conesa para recordarle que la Fiscalía Superior precisa otros ocho fiscales de refuerzo. «Somos los peores de España en cuanto a ratio; tocamos a 24.000 habitantes por fiscal y somos la cuarta región del país en cuanto a carga de trabajo y rendimiento».

Seis de los refuerzos se distribuirían por Cartagena, Lorca y Cieza y los dos restantes cubrirían el área de Murcia, Molina de Segura y Mula.