Los narcos ponen al límite a Aduanas

Un agente del SVA, en la popa del velero capturado. / j. m. rODRÍGUEZ

Localizar el velero con 7.000 kilos de hachís costó interminables días de vigilancia mar adentro y exprimir los vuelos de los aparatos

Gregorio Mármol
GREGORIO MÁRMOL

Encontrar una aguja en un pajar es difícil, pero no imposible. Hay que dedicarle tiempo y esfuerzo, así como tener una pizca de suerte. Igual que para encontrar un velero de 16 metros de eslora en algún punto del Mediterráneo occidental, por si va cargado de 'chocolate'. Esto último es lo que el Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) de la Agencia Tributaria logró hacer el viernes de madrugada con una embarcación en la que un grupo delictivo aún por identificar transportaba 7.000 kilos de hachís marroquí hacia el sur de Europa.

En esta operación desarrollada por agentes del SVA con información de la Aduana Francesa fueron detenidos dos marineros naturales de San Petersburgo (Rusia), a sueldo de la organización. El cargamento intervenido está valorado en unos 11 millones de euros.

Lanzar la operación 'Zacatín' estuvo plagada de dificultades. La Agencia Tributaria tenía el dato aportado por Francia de que en cualquier momento una embarcación de las características del yate 'Bella', de 16 metros de eslora y pabellón de los Estados Unidos, podría subir cargada de droga por el denominado corredor del Mediterráneo Oriental. No había muchos más detalles. Para cazar al 'Bella' había que tener los ojos bien abiertos, durante las muchas horas de patrulla que los aviones y helicópteros de la Agencia Tributaria realizan por ese corredor marítimo entre aguas marroquíes, españolas y argelinas, transitado sobre todo por buques mercantes.

En esta ocasión hubo suerte para culminar el concienzudo trabajo. Los medios aéreos del SVA detectaron el jueves por la noche un flamante velero como el que buscaban. Navegaba 100 millas al este de cabo de Palos. Iba a motor por una zona poco apropiada para barcos de recreo, con el identificador electrónico desactivado y su proa se hincaba en las olas con más determinación de lo normal, señal de que iba bien cargado. Blanco y en botella. El patrullero 'Colimbo IV' salió a toda prisa de su base de Cartagena para abordarlo hacia las tres de la madrugada del viernes. La primera sorpresa de los agentes fue que ni el nombre ('Amira') ni el puerto de registro que lleva rotulado en la popa se correspondían con los descritos en su documentación.

Los agentes también vieron desde la cubierta gran cantidad de fardos de saco de arpillera, por lo que detuvieron a la tripulación y se incautaron del barco y de la droga. De regreso a Cartagena, la Agencia Tributaria informó a las autoridades estadounidenses de la operación. Los arrestados pasarán en breve a disposición judicial.

Dos detenidos

El delegado especial de la Agencia Tributaria en la Región, Alfonso del Moral, destacó las dificultades de esta misión por la escasa información que tenían del objetivo que buscaban y las condiciones para detectarlo: «Era de noche, estaba en alta mar, allí donde está el límite la autonomía de los medios aéreos».

Con los siete mil kilos de hachís del 'Bella' descargados ayer en el Arsenal y los dos 'correos' a buen recaudo, Vigilancia Aduanera inicia ahora una fase para completar la investigación. Lo primero que harán sus agentes son comprobaciones para identificar correctamente el velero, ante las dudas que suscita la documentación que iba a bordo y el hallazgo de rótulos con un tercer nombre. Después exprimirán toda la información que den los instrumentos de navegación: de dónde venían, si habían hecho escalas en su trayecto desde Marruecos y si tenía rumbo fijo. No se descarta que el 'Bella' fuera un barco nodriza.

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