Los colegios se ponen el disfraz

Grupo de alumnos y profesores del colegio de educación especial Pilar Soubrier./
Grupo de alumnos y profesores del colegio de educación especial Pilar Soubrier.

Un millar de escolares se echan a la calle para vivir el Carnaval como un proyecto creativo dentro de su plan de estudios

A. S. / P. W. R.

El Carnaval es mucho más para los centros educativos que ponerse la máscara y vestirse un traje. Los colegios y escuelas infantiles lo han asumido como el resultado final de un proyecto creativo que ponen en marcha a comienzos de año y que tiene el colofón en el desfile. Ayer casi un millar de pequeños tomaron las calles más inmediatas a sus centros escolares.

Los primeros en desfilar fueron el centenar de pequeños de la escuela infantil Anaïs. Los bebés iban en sus silletas y en brazos de sus profesoras, mientras que los más 'mayorcitos' desfilaron poniendo en práctica las coreografías aprendidas en los últimos días. Este año la temática elegida ha sido la de los piratas. Los pequeños, según su directora, Francis Reverte, han aprendido todo lo que tiene que ver con el medio marino.

Desfilaron por el Camino Viejo del Puerto. Allí se encontraron con los escolares del Ana Caicedo que con la jornada de ayer culminaban el proyecto creativo sobre los medios de comunicación, en el que ha participado de manera muy estrecha, según su directora, Mari Ángeles Soler, «toda la comunidad escolar». Los más pequeños se vistieron de carteros. No les faltó ningún detalle. Incluso algunos portaban cartas y paquetes en carritos y en las sacas de sus pequeñas vespas.

Teléfonos móviles, aparatos de radio antiguos y locutores que graban todo lo que sucedía, fueron otros de los disfraces que lucieron alumnos, profesores y padres. El colegio Juan González desfiló por primera vez por las calles adyacentes al centro. Sus alumnos iban ataviados de piratas, príncipes, princesas, brujas, magos y arlequines. Los pequeños bailaron durante todo el trayecto al ritmo que marcaba la música.

El desfile más numeroso de cuantos se celebraron ayer en la ciudad tuvo lugar en La Viña. En él participaron los alumnos del colegio Pérez de Hita, junto con los escolares del Pilar Soubrier (de educación especial). En total, más de medio millar de niños que vistieron trajes realizados por las familias con materiales cien por cien de papelería y teniendo como protagonista «la temática para este curso que son los juegos de mesa», según afirmó el director del Pérez de Hita, Carlos Peña. Parchís, juego de la oca, puzzles, barajas y dominó, fueron algunos de los disfraces más repetidos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos