La Audiencia pone la lápida al 'caso Rotondas' pese a sus ilegalidades

José Fermín Serrano, junto al letrado Raúl Pardo-Geijo. / N. GARCÍA / AGM
José Fermín Serrano, junto al letrado Raúl Pardo-Geijo. / N. GARCÍA / AGM

El fiscal imputaba tráfico de influencias, falsedad y prevaricación al exconcejal Berberena y al artista Alfonso Albacete por la colocación irregular de la escultura 'Horatholos'

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

Murcia. Descanse en paz el 'caso Rotondas'. La Audiencia Provincial de Murcia acaba de escribir el epitafio sobre la lápida de uno de los asuntos de supuesta corrupción que más atención mediática ha merecido en los últimos años: el referente a la colocación irregular de la escultura 'Horatholos' del artista Alfonso Albacete en una rotonda de la avenida Juan de Borbón de Murcia, cuyo expediente administrativo se inició cuando ya la obra de arte se erguía en esa vía de entrada a la capital de la Región. Unas diligencias que se abrieron en 2015 y en las que aparecían como imputados el exconcejal de Urbanismo, Fernando Berberena; su excuñado y propietario de la galería La Aurora, José Fermín Serrano; el reputado artista Alfonso Albacete; y el antiguo jefe del Servicio de Grandes Infraestructuras del Ayuntamiento, el ingeniero Juan Antonio Blanco.

Los magistrados de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial no ponen en duda, y dan por bueno, en un auto al que 'La Verdad' ha tenido acceso, que los dos expedientes que sirvieron para justificar, por un lado, que en lugar de la fuente proyectada se colocara esa escultura, y por otro, para camuflar el pago de unos 200.000 euros al artista, fueron «irregulares». Sin embargo, en opinión de la Sala, ello «no implica por sí la existencia de un ilícito penal».

Y ello porque no se ha acreditado, por parte de la Fiscalía, cuál habría sido el trámite administrativo concreto que se debía haber seguido para la modificación del proyecto inicial, como tampoco cuál correspondía acometer para abonar al artista su trabajo. Por otro lado, señala la Audiencia que el Ministerio Público «tomó como palabra indubitada» la afirmación del resto de funcionarios municipales que declararon en la causa, quienes afirmaron desconocer que 'Horatholos' estaba ya puesto en la rotonda cuando se inició el expediente y que, de haberlo sabido, jamás lo habrían avalado. Pero el tribunal desacredita esas afirmaciones recordando que la colocación de la obra de arte era de conocimiento público, pues se publicó en los medios de comunicación y además estaba en una de las principales vías de acceso a la ciudad. Y pese a ello ningún reparo pusieron.

Por último, asumiendo los argumentos legales que el letrado defensor Raúl Pardo-Geijo ha venido esgrimiendo, la Sala tampoco considera acreditado que el pago de 60.000 euros que Alfonso Albacete hizo en 2008 al dueño de la galería La Aurora, José Fermín Serrano, respondiera a los servicios de mediación que habría realizado ante el entonces concejal Fernando Berberena. Al contrario, sostiene el tribunal que el artista ha dado explicaciones creíbles sobre el motivo de esa entrega de dinero, que se correspondería con una liquidación de honorarios pendientes cuando fichó por otra galería.

La resolución no admite recurso, por lo que es firme y certifica la defunción de esta causa, que surgió en el año 2015 a partir de la investigación del denominado 'caso Umbra' sobre corrupción municipal.