Aduanas apresa un barco moldavo con 10 toneladas de 'chocolate'

Dos de los ocho tripulantes del mercante trabajan para abrir la bodega de proa, en presencia de policías aduaneros, a su llegada al puerto de Escombreras. / J. M. RODRÍGUEZ / AGM

Los agentes de la base de Cartagena culminan seis meses de investigación con un duro revés para los traficantes de hachís que dominan la ruta del Mediterráneo Oriental

Gregorio Mármol
GREGORIO MÁRMOL

Los investigadores del Servicio de Vigilancia Aduanera, que rastrean como linces todos los movimientos de barcos en el pasillo de navegación que se extiende desde Cartagena hasta las costas argelinas de Orán, tenían echado el ojo a un pequeño mercante moldavo que desde hace seis meses realizaba sospechosas navegaciones en aguas por las que las bandas de narcotraficantes suelen mover toneladas de hachís entre Marruecos y Europa oriental. El pasado fin de semana, el 'ELG', que así se llama ese barco desde el año pasado, fue detectado de nuevo en la zona de operaciones que los policías de la Agencia Tributaria de Cartagena tienen asignada y decidieron echarle el guante a mediodía del lunes. Comprobaron que el mercante, tripulado por ocho ucranianos, iba cargado con diez mil kilos de hachís, que ayer fue desembarcado en uno de los muelles de Escombreras. La mercancía ilícita habría alcanzado en el mercado un valor de 15 millones de euros. Es el mayor golpe al narcotráfico este año en la zona.

El 'ELG' fue abordado a 98 millas náuticas al sureste de Cartagena por los aduaneros del patrullero 'Abanto', con base en el Arsenal de esta ciudad. Al tratarse de un mercante de 79 metros de eslora y 10 de manga, se vieron reforzados por sus compañeros del 'Paíño', de Palma de Mallorca. En la llamada 'operación Seifa' también intervinieron medios aéreos de Vigilancia Aduanera.

La investigación arrancó hace seis meses, cuando los expertos de la Oficina de Inteligencia Marítima de Vigilancia Aduanera en Cartagena comenzaron a sospechar de ese buque. Llamó la atención por su pabellón moldavo, un país que no tiene salida directa al mar; por haber cambiado de nombre en tres ocasiones desde su botadura en 1983; y también porque sus características técnicas -solo 2,5 metros de calado- no eran las mejores para navegar por mares como el Mediterráneo.

Un avión sorprendió al mercante en pleno alijo, cuando era surtido desdeArgelia por planeadoras

Los funcionarios seguían de cerca los movimientos del 'ELG', que en los últimos cinco meses se movió entre los puertos de Gibraltar, Orán, Fatih (Turquía) y Abu Qir, en Egipto. Toda esa información se puso al servicio de la Subdirección General de Operaciones del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de Hacienda, que decidió el momento de actuar con la colaboración de las autoridades francesas, italianas y turcas, así como del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) y del Centro de Coordinación para la Lucha Antidroga del Mediterráneo.

A primera hora del lunes, un avión de Vigilancia Aduanera detectó el mercante abarloado a varias planeadoras que lo surtían de fardos de hachís desde la costa argelina. Tras acabar el trasiego, el avión inició un seguimiento del 'ELG' y ubicó en su ruta de huida al 'Abanto', que lo abordó cuando las condiciones de seguridad fueron las adecuadas. Las investigaciones apuntan a que el destino de la droga es el mercado centroeuropeo.

350 fardos en una bodega

En el reconocimiento de la bodega de proa del barco, los funcionarios de Vigilancia Aduanera descubrieron 350 fardos de los utilizados habitualmente para el tráfico de hachís, con un peso aproximado de 10.000 kilogramos.

El delegado especial de la Agencia Tributaria en Murcia, Alfonso del Moral, recordó ayer en el puerto de Escombreras, donde presenció el desembarco de la droga, que la Ruta del Mediterráneo Oriental para el tráfico de hachís es habitual para el transporte de grandes cantidades de esta sustancia ilícita entre el norte de África y países del Mediterráneo Oriental. Dichas rutas, así como las zonas habituales de transbordo y los buques sospechosos, son vigilados coordinadamente por Vigilancia Aduanera y las autoridades francesas e italianas

El año pasado se llevaron a cabo seis operaciones en embarcaciones que surcaban ese pasillo marítimo cargados de droga, interceptando 37.146 kilos de 'chocolate'. Ya este año, en abril, las autoridades italianas apresaron el velero español 'Luna III' con 6.000 kilos de la misma droga en aguas próximas a Sicilia en una operación conjunta con Vigilancia Aduanera. Más recientemente, hace un mes, fue abordado el velero español 'Ocean Sea' cuando se acercaba a las costas de la isla de Ibiza con un cargamento de 5.000 kilos también de hachís.