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La Manga, una «aberración» planificada

Una incipiente Gran Vía de La Manga sobre el arenal aún casi virgen, a principios de los sesenta. / LA VERDAD
Una incipiente Gran Vía de La Manga sobre el arenal aún casi virgen, a principios de los sesenta. / LA VERDAD

Los periodistas Ana Tudela y Antonio Delgado recorren las heridas del 'boom' urbanístico en el Mediterráneo español en su libro 'Playa Burbuja'

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZMurcia

En los años sesenta del siglo pasado, el abogado y promotor Tomás Maestre Aznar (Madrid, 1925-2013) contrató vigilantes armados a caballo para que protegiesen las primeras obras de urbanización en La Manga. Aunque antes hubo que solucionar una emergencia: fumigar a conciencia la banda arenosa de veinte kilómetros de longitud para que mosquitos «gigantes» y escorpiones no se comiesen a los topógrafos. El sueño turístico de alto 'standing' alentado en los estertores del franquismo por el ministro Manuel Fraga se quedó, quién no lo sabe, en destino vacacional del montón después de ocupar irracional y codiciosamente casi cada metro cuadrado del inmenso arenal.

Esta y otras historias de avaricia, chapuza y destrucción de los recursos naturales las han recogido los periodistas Ana Tudela y Antonio Delgado en 'Playa Burbuja: un viaje al reino de los señores del ladrillo', un gran reportaje en forma de libro en el que, de Marbella a Castellón pasando por la Región de Murcia, recorren los estragos del 'boom' urbanístico que se inició hace veinte años con la Ley del Suelo de José María Aznar.

«No tenemos plan B»

«El ladrillo ha vuelto con muchísimo dinero», advierte a 'La Verdad' Ana Tudela, experta en periodismo de datos y cofundadora del portal Datatista. «Hay proyectos muy locos saliendo de los cajones y siempre con la misma justificación: la creación de empleo. Pero el litoral es finito, la primera línea de playa es la que hay y no tenemos plan B», resume la periodista madrileña, que documentó durante dos años con Antonio Delgado, montados en una Triumph Bonneville roja y blanca, las cicatrices que han dejado «tantas aberraciones en la costa». El resultado de este viaje en moto, en el que acumularon 15.000 kilómetros en las ruedas, se lee por momentos como una apasionante novela histórica cuyos escenarios podemos pisar en cualquier momento.

Los autores recorrieron 15.000 kilómetros en moto durante dos años desde Málaga a Castellón

La Región protagoniza tres de los catorce capítulos de 'Playa Burbuja', con datos inéditos y testimonios directos de personas que asistieron a la colmatación de la bahía de Portmán, al alicatado minucioso de La Manga y a la «receta para sopa verde» del Mar Menor:

Portmán

57 millones de toneladas de desechos mineros en la bahía

Saber que, entre 1959 y 1991, se arrojaron al mar en Portmán 57 millones de toneladas de estériles mineros contaminados hasta cegar completamente la bahía de La Unión, dejó impactada a Ana Tudela. «Esta es una de las historias que más me han sorprendido, y sobre todo por el tiempo que se ha tardado en ponerle una solución, cuando fue una catástrofe infinitamente más importante que la del 'Prestige'. ¿Cómo se ha consentido este destrozo en una bahía que originalmente era tan bonita como La Concha de San Sebastián?», se pregunta la autora de 'Playa Burbuja'.

La Manga

De una ordenación racional al batiburrillo urbanístico

«Tomás Maestre transformó La Manga en un emblema del turismo español por la Iglesia, por la Justicia y por la gracia del caudillo». Así se resume en el libro el entramado de intereses que dejó vía libre al legendario inversor inmobiliario para concebir una elitista ciudad de vacaciones sobre una sucesión de dunas donde plantar cimientos que soportasen torres de veinte plantas era todo un desafío. «Construir allí, con temporales de arena frecuentes en un terreno movible y desértico era algo así como hacer el AVE a La Meca», aventura Tudela, que describe La Manga como una «sucesión de aberraciones». Por encargo de Maestre, el arquitecto barcelonés Antonio Bonet Castellana quiso trazar un urbanismo racional y humano en La Manga, con espacios libres entre construcciones en altura que dejasen 'respirar' a los edificios y evitasen el efecto pantalla. Pero los inmensos gastos imprevistos para afianzar el terreno y dotar de servicios e infraestructuras un territorio salvaje dieron al traste con sus buenas intenciones. De la planificación a la improvisación y el batiburrillo. «¿Qué me critican, que he hecho La Manga? Destruyendo culebras y alacranes. Pienso que no será un lugar tan inhóspito cuando viene tanta gente. A mí me preocupan los pájaros pero me preocupan más los niños que pasan hambre porque sus padres no tienen trabajo», se defendía Tomás Maestre en una entrevista a 'La Vanguardia' en 1986. Una fuente imprescindible para documentar este capítulo fue el libro 'Huellas en la arena: la singular historia de La Manga a través de su proceso urbanístico', del arquitecto e ingeniero Salvador García-Ayllón, director general de Transportes, Costas y Puertos del Gobierno regional hasta junio de 2017.

Mar Menor

Arruinar una «fiesta de la naturaleza»

Ana Tudela y Antonio Delgado también detuvieron su Triumph en el Mar Menor, donde asistieron con asombro al deterioro de una «fiesta de la naturaleza» y «orgullo de aguas transparentes». La sopa verde no se cocinó de repente, recuerdan los autores de 'Playa Burbuja', sino que fue «necesario empeñarse durante décadas en modificar el entorno. Hasta que la naturaleza hizo 'crac'».

'Playa Burbuja' (516 páginas) se puede comprar por 28,45€ en la web de Datadista.

«En Marbella o Portmán, todo el mundo miró para otro lado»

«Una de las mejores enseñanzas de este trabajo ha sido comprobar la excelente labor de la prensa regional», destaca Ana Tudela, que se ha sorprendido de cómo la información periodística, rigurosa y constante, en general ha servido de poco para frenar proyectos megalómanos que han degradado grandes áreas de la costa mediterránea.

«La clave de lo que ha ocurrido en estos años es que todo el mundo miró para otro lado, en Marbella o en Portmán. El abandono de los ciudadanos ha sido total, con algunas excepciones, porque cuando a la gente le pones el empleo o el dinero por delante, lo demás le da igual, ya sea el hotel del Algarrobico o un cementerio nuclear. Por eso celebramos la existencia de esos héroes anónimos, como por ejemplo los que se enfrentaron a Jesús Gil o los ecologistas de Greenpeace que taponaron la tubería de Portmán y llamaron la atención del mundo».

Para Ana Tudela, aún se mantienen las «estructuras de poder caciquiles y muy controladas» que imponen sus «chanchullos». «El ladrillo es muy simple: 'déjame construir aquí'. Y eso sigue de forma muy parecida», asegura.

Ningún promotor inmobiliario va a enviar una felicitación navideña a Ana Tudela y Antonio Delgado, aunque les consta que su libro -publicado gracias a una suscripción popular que reunió casi 12.000 euros- está en despachos de algunos consejeros delegados.

-¿Volverán a la carretera?

-Nos ha quedado mucho por contar. Otro libro quizá no; aún no sabemos en qué formato, pero seguiremos contando algunas de las historias de 'Playa Burbuja'.

 

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