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Otro bocado a Cabo Cope

Una nueva roturación ilegal en el parque regional, esta vez en el sector aguileño. ¿Alguien quiere restar valor al espacio protegido? ¿Quiénes, por qué?

Zona roturada en el límite del parque regional. Al fondo, Cabo Cope./LV
Zona roturada en el límite del parque regional. Al fondo, Cabo Cope. / LV
Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Una excavadora arrasó el martes la vegetación en una franja de 170 metros de largo por ocho de ancho en la falda de Cabo Cope. La máquina se llevó por delante toda la cubierta vegetal, dejando la tierra tan descarnada como se aprecia en la foto, hasta que la Policía Local de Águilas la detuvo tras el aviso de unos vecinos. La parcela, que no es agrícola, es propiedad de la inmobiliaria de un banco. Los motivos de la roturación ilegal (no tiene licencia municipal ni de la Dirección General de Medio Natural), recabados este miércoles por los agentes medioambientales, son los siguientes: una «limpieza de escombros y basuras que había dispersos, depositados ilegalmente».

Según la Consejería de Medio Ambiente, se trata de una «limpieza de matorral en terreno forestal degradado, con especies vegetales como cambrón, esparto, albaida, artemisa, orobal, limonium y salsola, etc, además de invasoras como acacias y otras», que ha afectado a 1.350 m2. También es un hábitat óptimo de tortuga mora, añado de mi cosecha, porque las he visto allí con frecuencia.

La franja de terreno desprovista de vegetación.
La franja de terreno desprovista de vegetación. / LV

Conozco bien esta zona del parque, justo en el límite de la última manzana urbanizada de Calabardina, y es cierto que había unos escombros y puede que algo de basura en la zona más cercana al bordillo. Pero nada que no pudiera retirarse a mano con un camión pequeño en un par de horas. O a lo sumo actuando solo en el primer metro de terreno junto a la calle. Porque la 'herida' que ha dejado la máquina en el espacio protegido suena a sabotaje.

Otro sabotaje, tras el que sufrieron hace un par de semanas las playas de Calnegre (la Fiscalía ya investiga la destrucción de vegetación protegida y mobiliario en el dominio público marítimo de estas calas de Lorca), y que se suma a otros movimientos de terrenos recientes en esta misma zona (en el saladar que se extiende al otro lado de la carretera que conduce a la Torre de Cope, y que fueron paralizados), y a otras roturaciones en otros puntos del parque para instalar invernaderos.

Mapa de la zona arrasada por la máquina excavadora.
Mapa de la zona arrasada por la máquina excavadora. / LV

La Consejería no entra a valorar si estas agresiones al parque regional tienen la intención de restar valor al espacio protegido, en lo que sería una venganza maquiavélica por parte de propietarios descontentos por ver frustradas sus expectativas de negocio. Es lo que mantiene sin dudas, por ejemplo, Ecologistas en Acción, que ha condenado duramente este «ataque ambiental». Urbanizadoras que se quedaron colgadas de la brocha cuando pinchó el proyecto Marina de Cope, la agroindustria que se extiende como una mancha de aceite por toda la llanura litoral, particulares que aspiraban a pegar un pelotazo...

Hay muchos intereses económicos y, seguramente haciendo cada uno la guerra por su cuenta, algunos están apostando por la política de tierra quemada. Qué pena tener que estar pendiente de cuál será el próximo ataque al Parque Regional de Cabo Cope-Calnegre. Para lamentarlo y para contarlo.