Erdogan se atreve con las tropas de EE UU

Un hombre envuelto en la bandera turca saluda a un convoy militar en la frontera con Siria./EFE
Un hombre envuelto en la bandera turca saluda a un convoy militar en la frontera con Siria. / EFE

El Pentágono admite un ataque ocurrido en una zona siria en la que los turcos «saben que estamos», mientras los kurdos retroceden sobre el terreno

MIKEL AYESTARANCorresponsal. Jerusalén

Turquía logró su primera gran victoria militar en la ofensiva 'Manantial de paz' al hacerse con el control de Ras al Ain, localidad fronteriza de unos 30.000 habitantes en la que se desplegó el Ejército Nacional Sirio (ENS), formado por facciones islamistas que combaten a las órdenes de Ankara. El plan de Recep Tayyip Erdogan avanza pese a las críticas internacionales y los llamamientos de Estados Unidos a «interrumpir» la operación.

Esta apelación no llega al norte de Siria, donde el Ejército turco llegó incluso a bombardear un puesto de observación estadounidense próximo a Kobane la madrugada de este sábado. «La explosión ocurrió a unos cientos de metros de un lugar en el que los turcos saben que estamos desplegados», informó el Pentágono sobre un incidente entre dos Estados miembros de la OTAN en el que no hubo heridos. Tras el anuncio, el Centro de Coordinación y Operaciones Comerciales de las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS) indicó que «las fuerzas estadounidenses regresaron a su posición en la colina Mishtanur» y no dio más detalles sobre el papel que desempeñan ahora allí los militares.

Pese a que la operación en el norte de Siria recibió la luz verde de Donald Trump, desde Washington insisten en la posibilidad de imponer «sanciones muy fuertes» a Ankara para «disuadir a Turquía de cualquier ampliación de su ofensiva militar», apuntó el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin. El líder turco descartó cualquier atisbo de duda en sus filas y fue tajante al afirmar que «nada nos detendrá, no importa lo que digan».

Las palabras de Washington no paran los bombardeos y por eso los exaliados de EEUU en la lucha contra el Estado Islámico (EI) volvieron a pedir a Washington «que cierre el espacio aéreo a la aviación turca». En menos de una semana ya han perdido Ras al Ain y otras catorce localidades, y el próximo objetivo turco es Tal Abyad.

Irán se ofrece para mediar

Las FDS, lideradas por las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) a las que los turcos consideran «terroristas» por sus vínculos con el PKK, recordaron que «nuestros aliados nos habían garantizado protección (...) pero inesperadamente y sin aviso nos abandonaron y, en una decisión injusta, retiraron sus tropas de la frontera turca». En el cuarto día de ofensiva y con poco margen de maniobra ante el poderío militar turco, reclamaron a Trump que «asuma su obligación moral y respete sus promesas».

Las FDS centran su esfuerzo en intentar detener el avance turco y por ello «asegurar los centros de detención de yihadistas del EI ya no es una prioridad, el mundo puede hacerse cargo de ellos si realmente les importan», declaró Redur Xelil, alto mando de las FDS. El viernes cinco presos del EI escaparon de una prisión de Qamishli tras un bombardeo cercano de Turquía y el grupo yihadista atentó con un coche bomba en el centro de la ciudad y mató a cuatro personas.

Irán, uno de los países clave en la guerra de Siria por su apoyo firme desde primera hora a Damasco, movió ficha diplomática para intentar resolver el caos generado por la retirada de EEUU.

El ministro de Exteriores, Javad Zarif, apeló al acuerdo de Adana que Ankara y Damasco firmaron en 1998, por el que los sirios se comprometieron a no cobijar al PKK en la zona fronteriza. «Este pacto es el mejor camino para garantizar la seguridad», apuntó Zarif a la cadena turca TRT en unas declaraciones en las que se ofreció como mediador para que «kurdos, Gobierno y Ejército de Siria y turcos logren una frontera segura».

Los sirios se mostraron dispuestos a aceptarlo, pero Ankara puso como condición que Damasco recupere el control de todo el noreste del país, ahora en manos de las FDS. El proceso que llevó a la firma del acuerdo de Adana incluyó el arresto del líder del PKK, Abdulá Ocalán, quien estuvo bajo la protección del Gobierno de Hafez el-Asad desde 1979 hasta 1998 y fue detenido un año después de salir de Siria.

Alemania suspende la venta de armas a Turquía

Alemania limitará aún más la exportación de armamento a Turquía como consecuencia de la ofensiva militar turca en el noreste de Siria. «El Gobierno (alemán) no expedirá nuevas autorizaciones para todo armamento que pueda ser utilizado por Turquía en Siria», afirmó el titular de Exteriores germano, Heiko Maas, en un adelanto de la entrevista que publica el dominical 'Bild am Sonntag'.

Según el ministro, Berlín mantiene desde 2016 una línea muy restrictiva en lo que respecta a la exportación de armamento a Ankara pero hasta ahora no se había suspendido la venta. La exportación de material militar a Turquía ascendió en 2018 a 242,8 millones de euros, prácticamente un tercio del total de los 770,8 millones de todas las vendidas en el exterior el año pasado.

Miles de personas en ciudades alemanas como Colonia y Fráncfort y otras europeas como París, Atenas, Bruselas o La Haya mostraron este sábado en las calles su rechazo a la ofensiva de Erdogan, a la que atribuyeron propósitos de «depuración étnica», y manifestaron en apoyo a los kurdos de Siria.