Los pitos se cuelan a la hora del aperitivo

Un grupo de sardineros reparte juguetes, este sábado, durante su desfile por el centro de Murcia./Alfonso Durán / AGM
Un grupo de sardineros reparte juguetes, este sábado, durante su desfile por el centro de Murcia. / Alfonso Durán / AGM

El sol acompaña a miles de murcianos que inundan el centro para vivir las fiestas con amigos

ALBERTO GÓMEZMurcia

Al contrario de lo que sucedió en los días centrales de la Semana Santa, que estuvieron pasados por agua a causa de las lluvias, este sábado la jornada del Entierro gozó de un tiempo primaveral que en el centro del día llegó a rozar los 30 grados, lo que contribuyó a que los murcianos optaran por salir a la calle para vivir el día festivo y llenar de ambiente el centro de la capital.

A la hora del aperitivo, la zona de la plaza de las Flores y las aledañas como Cardenal Belluga, Trapería y Santo Domingo fueron un hervidero de gente que se reunió con familiares y amigos para disfrutar del sol y degustar un refrigerio en buena compañía.

Este ambiente situó a los locales de restauración como los grandes beneficiados. Sacaron sus terrazas a la calle y experimentaron una gran jornada de consumiciones. Tanto los bares como los restaurantes comenzaron a servir comida y bebida a media mañana y, en algunos casos, lo han seguido haciendo hasta bien entrada la tarde.

La de este sábado también fue una buena jornada para las barracas, que este domingo vivirán su último día de actividad cuando bajen el telón las Fiestas de Primavera. En el caso de estos establecimientos, el repunte en el consumo que vivieron sentó mejor después de que la inauguración la tuvieran muy deslucida por culpa de las lluvias que estuvieron presentes el 21 de abril, cuando arrancaron los festejos.

Este domingo, en torno a las 17.00 horas, se cerrarán las barracas, pero durante el sábado el protagonismo fue para los sardineros, que se colaron con su algarabía y sus pitos a tomar el aperitivo con los miles de murcianos que se encontraban en el centro de Murcia.

El personaje de Doña Sardina, encarnada por la periodista murciana Sandra Díez; y el de Gran Pez, que este año protagoniza el actor Enrique Martínez; se dieron este sábado un baño de masas completando un recorrido desde la plaza del Cardenal Belluga hasta la plaza Circular, lugar desde el que se lanzó una monumental traca de fuegos artificiales. La comitiva sardinera repartió miles de juguetes por las calles más céntricas de Murcia.

El Tontódromo, la plaza Santo Domingo y la de Julián Romea y la calle Pérez Casas recibieron la visita de los 23 grupos sardineros. Desde Apolo a Eros, pasando por Ceres, Marte, Odín, Aquiles, Selene, Mercurio o Baco hicieron sonar sus pitos sin parar a modo de convocatoria a los murcianos invitándoles a que vivan la fiesta en medio de un ambiente de alegría en el que lo más importante era pasar un buen rato en compañía de amigos y familiares.

Hachoneros por todas partes

A media mañana, un río de hachoneros comenzó a dejarse notar haciendo sonar pequeños instrumentos y repartiendo obsequios y pitos. Su particular vestimenta, formada por una camisola-túnica y tocada por capirotes a rallas se mezcló con la gente por zonas céntricas como La Glorieta de España.

Las bandas musicales también llevaron el ambiente durante toda la mañana entonando melodías pegadizas fácilmente reconocidas por el público, que, en muchas ocasiones, no dudó en seguirlas poniéndose a bailar o, incluso, cantar muchas veces. Uno de los números que más llamó la atención fue el que protagonizó un grupo de tambores procedentes de Rusia, que acompañó a Doña Sardina y al Gran Pez durante el recorrido que completaron hasta La Rotonda.

Para estar prevenido ante vicisitudes que pudieran surgir, el Centro de Coordinación de Emergencias diseñó un dispositivo sanitario especial. Se atendieron 36 incidencias, la mayoría por síncopes y lipotimias. De ellas, 27 fueron resueltas 'in situ' y 8 requirieron traslado hospitalario revistiendo más gravedad el caso de un hombre de más de 60 años que se vio afectado por el calor. Además, 250 agentes de la Policía Local velaron por la seguridad e impidieron el acceso al centro de Murcia de vehículos particulares que pesaran más de 3.500 kilos. También estuvo en aviso un retén de 41 bomberos.

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