«Merecéis un recinto acorde con la historia que atesoráis»

Grupos festeros durante el pasacalles que protagonizaron ayer por Trapería, en pleno corazón del casco histórico. /Vicente Vicéns / AGM
Grupos festeros durante el pasacalles que protagonizaron ayer por Trapería, en pleno corazón del casco histórico. / Vicente Vicéns / AGM

El periodista Antonio Botías reclama en el pregón de Moros y Cristianos que kábilas y mesnadas cuenten con un lugar digno para instalar el campamento

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOS

Moros y Cristianos entran de lleno en los días grandes de la Feria de Murcia. Lo hicieron anoche con el pasacalles festero, organizado por la kábila Almohades, que arrancó desde la plaza de la Cruz para llegar hasta el Teatro Romea, donde tuvo lugar la lectura del pregón a cargo del periodista y cronista oficial de Murcia, Antonio Botías.

La comitiva oficial, encabezada por el Rey Aben Hud 2019, Agustín Belda Lario y su favorita, su hija Carmina, y el Infante Alfonso 2019, Alejandro García Serón, junto a su esposa y reina, Berta García, así como el presidente de la Federación de Moros y Cristianos, Javier Arenas; el alcalde, José Ballesta, y numerosos miembros de la Corporación municipal, tomaron asiento en el teatro engalanado para la ocasión. El acto se inició con una marcha cristiana a cargo de la Banda Municipal de Música de Molina de Segura y la presentación del acto corrió a cargo de la vocal de Comunicación, Natalia Serrano.«Vengo esta noche a contarles una historia. Pero no una cualquiera». Con estas palabras arrancó el cronista de Murcia su pregón de Moros y Cristianos 2019, que reunió a representantes de las quince kábilas y mesnadas que celebrarán el próximo fin de semana sus lujosos desfiles.

El pregonero quiso dedicar su intervención a todas las murcianas que han hecho grande la fiesta desde su fundación en 1983. «A tantas moras y cristianas les debemos que, en los tiempos duros, cuando la fiesta parecía decaer, supieran volver a sostenerla y devolverla al lugar donde merece estar», destacó Botías. De hecho, la primera presidenta de una federación de Moros y Cristianos en España fue una murciana, Pilar de las Heras.

Tras proponer un recorrido por las raíces medievales de Moros y Cristianos en la Región, Botías cambió la prosa por los romances para ir desgranando las características propias de cada kábila y mesnada. Además, tuvo un emotivo recuerdo para los festeros que este año han fallecido. Al respecto añadió que «no os fuisteis, os llevaron pues en el cielo faltaban moros y cristianos grandes para formar una escuadra. No os fuisteis, os llamaron a una gloriosa Embajada, a celebrar entre nubes tan memorable Entrada».

El pregón completo

Respecto al campamento medieval que cada año se instala en el jardín del Malecón, el pregonero advirtió de que «el recinto está muy, pero que muy por debajo de la calidad y mérito que atesoran los Moros y Cristianos murcianos», y propuso que se buscara un lugar más digno donde los festeros «puedan seguir mostrando a Murcia la espléndida historia que atesoráis». Con estas palabras, Botías aludía a los problemas burocráticos que ha tenido que encarar este año la Federación de Moros y Cristianos para ceder y, finalmente, instalar sus jaimas y castillos en un espacio con un aforo más reducido -2.000 personas- y sin la posibilidad de montar barras para servir bebidas alcohólicas al público.

Ballesta: «Que no le quepa la menor duda a nadie. Vamos a seguir creciendo, trabajando juntos, siempre hacia delante»

La Coral Discantus y la Banda de Música de Molina de Segura amenizaron la velada, que concluyó con el himno a Murcia

Javier Arenas animó, «este año más que nunca, a vivir con intensidad los desfiles, a vivir las embajadas y a disfrutar estas fiestas que tanto queremos». Sus palabras, emocionadas, fueron recogidas con una fuerte ovación por el público. Arenas agradeció el apoyo de los festeros «porque a pesar de las adversidades que hemos encontrado por el camino, eso no ha hecho otra cosa que unirnos, ser más fuertes. En definitiva, que todos los festeros seamos uno».

Para la próxima Feria

El alcalde, José Ballesta, recogió el guante lanzado por el pregonero y fue sensible con el sentir de los festeros: «Javier -dijo dirigiéndose al presidente de la Federación- nos tienes a tu lado, a tu entera disposición. Que no le quepa la menor duda a nadie: vamos a seguir creciendo, trabajando juntos, siempre hacia delante». Queda un año por delante para la Feria de 2020, pero el Ayuntamiento ya trabaja con la Federación de Moros y Cristianos en la búsqueda de un espacio idóneo, más amplio, para instalar el campamento medieval.

La música estuvo presente en la velada a cargo de la Banda Municipal de Molina de Segura y de la Coral Discantus. El himno de la Federación y el himno a Murcia pusieron el broche de oro al acto celebrado en el Teatro Romea. Desde allí, la comitiva festera y las autoridades se dirigieron al campamento medieval, situado en los jardines del Malecón. Al pasar por la plaza Martínez Tornel, se encendió el alumbrado especial de la Gran Vía, como preludio de la posterior inauguración del campamento medieval.

«Murcia os debe su reconocimiento y aplauso»

«De entrada les aseguro que no vengo a pregonar esta noche una fiesta inventada, una fiesta que tenga que justificarse, una fiesta que deba pedirle disculpas a nadie por existir». Con estas palabras el pregonero, Antonio Botías, aludía a unos desfiles que se iniciaron en Murcia en 1983.

«Nada le debéis a nadie. Al contrario, es Murcia deudora del reconocimiento y el aplauso». Y añadió que «ahora que muchos presumen de la defensa del patrimonio histórico, vosotros lo hacéis desde hace tres décadas largas. Y lo hacéis con rigor y elegancia, con determinación y alegría».

Y concluyó su exposición expresando su deseo «de que me permitáis que disfrute y vibre con vosotros en el Desfile de la Entrada, que saboree nuestra historia en la fundación de Mursiya y que me sienta orgulloso de mi murcianía al contemplar la llegada del infante Alfonso de Castilla y la posterior entrega de llaves de la ciudad. Y, por último, que una vez más compruebe cómo Murcia sí es tierra de solidaridad y tolerancia».