Todos con la mente puesta en Ureña

Los tendidos se llenaron de aficionados, que no quisieron perderse el último festejo de la feria taurina de septiembre. /JAVIER CARRIÓN / AGM
Los tendidos se llenaron de aficionados, que no quisieron perderse el último festejo de la feria taurina de septiembre. / JAVIER CARRIÓN / AGM

La expectación por ver a los rejoneadores fue máxima, aunque las conversaciones de los corrillos se centraron en el estado de salud del diestro lorquino, tras su grave cornada en Albacete

Juan Ruiz Palacios
JUAN RUIZ PALACIOSMurcia

Llegó Juan Luis Bernal acompañado de su sobrina, Iciar Martínez. Y, como buen aficionado, intentaba explicarle a la pequeña los entresijos del mundo del toro, pero por mucho que lo intentaba, la cría lo tenía claro: «A mí lo que me gusta es cuando los toreros hincan las rodillas en la arena». Mientras tanto, el ambiente en la última de feria era espectacular. Todo el mundo quería disfrutar de una gran tarde de toros, pero se vivía por momentos una sensación de incertidumbre. Los aficionados no dejaban de preguntar por el estado de salud del diestro lorquino Paco Ureña, que sufrió un pitonazo en el ojo izquierdo el pasado jueves cuando toreaba en Albacete. «Ojalá se recupere pronto y no pierda la visión. Tengo la cabeza pensando en mi paisano; ahora el tiempo nos dirá si le quedarán secuelas o no», decía el presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, a su llegada a La Condomina. Iba acompañado de la consejera de Cultura, Miriam Guardiola; el presidente del Paso Azul de Lorca, José María Miñarro; el del Paso Blanco, Lázaro Soto; y el alcalde lorquino, Fulgencio Gil. En medio de la charla, la titular de Cultura confesaba que «hay que respetar el mundo del toreo; es tradición y emoción».

Las 'palomas' corrieron por las barras antes de que comenzara la última feria, con la plaza llena de adeptos de Ventura y Cartagena

Otro de los temas de conversación en la previa del festejo fue el balance de las corridas de toros. Oiga, y había opiniones de todo tipo. El presidente de la Comunidad aseguraba que «la feria ha sido un éxito rotundo. Espero que los rejoneadores pongan la guinda al pastel». Alfonso Avilés, máximo responsable del Club Taurino de Murcia, destacaba «el triunfo de los toreros en las corridas y la reaparición de Pepín Liria con motivo del 25 aniversario de su alternativa, que fue un éxito. Yo estoy muy contento, sobre todo por la respuesta del público». En cambio, para el aficionado santomerano Paco Antón, «las tardes han sido muy malas porque el ganado fue muy flojo. Eso sí, ambiente nunca falta».

Y hablando de ambiente, quien no se perdió ni una sola tarde este año es Ángel Serrano, florero de profesión y amante de la fiesta. El domingo se encontraba junto a familiares y amigos a las puertas del coso, 'gin-tonic' en mano, intentando comprar en algún local una bolsa de hielo porque el de su nevera se derretió. Detrás de él, las 'palomas' corrían como la pólvora en la barra que monta a las puertas de su negocio, cada tarde de festejo, el carnicero Ángel Mompeán. Y frente a Serrano estaba repartiendo publicidad Laura Clares, una joven con rasgos de Cleopatra y una simpatía de esas que le alegran el día a más de uno.

La atmósfera en las inmediaciones del coso fue la más festiva de toda la feria. En las barras instaladas en el exterior de la plaza no faltaba música, ni 'gin-tonics', ni bailes. Porque lo mismo sonaba Rocío Jurado que Luis Fonsi. Allí, un grupo de vecinos de Barriomar, seguidores de Diego Ventura, explicaban que adoran «la espectacularidad de sus caballos y su gran oficio. Ha sido el único torero a caballo que indulta un toro en Murcia». Añadían que «también somos de Andy Cartagena, que es de la tierra y lo seguimos a todos los sitios donde va». Las meriendas volvieron a tener un gran protagonismo. No faltaron desde botas de vino hasta el preciado Moët Chandon, pasando por empanadillas, pasteles de carne, bocadillos y un sinfín de mordiscos que calmaron los estómagos de los asistentes durante el descanso del festejo.

Tampoco quiso perderse la tarde taurina el rejoneador cartagenero Pencho Solano, que siguió la corrida desde el callejón junto a su hermano.

Un alemán entre equinos

Fueron muchos los amantes del mundo del caballo que acudieron el domingo a la plaza de toros de Murcia. Pero destacó la presencia de Herber Stein y Steffi Grecues; un matrimonio de alemanes expertos en el mundo equino. Él está afincado en Elche y tiene una finca con caballos. «Trabajé en la Escuela Caballista de Jerez de la Frontera. Me encantan los caballos y soy un amante del rejoneo», decía. Su esposa no dudaba al afirmar que «nos encanta Diego Ventura porque es muy rápido en el manejo de los animales y... ¡Guau! Se nos pone la piel de gallina», enseñaban los brazos con el vello erizado.

Y de San Javier y Pilar de Horadada llegó un grupo de colegas, todos ellos amantes de la ciudad de Murcia. «Venimos cada vez que podemos porque nos gustan los toros que echan en esta plaza y el ambiente que se vive en Murcia durante septiembre». Pero entre la fiesta y el rejoneo, muchas mentes volvían a recordar a Ureña, porque el torero de Lorca estaba en el pensamiento de todos. ¡Mucha fuerza, Paco!

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos