Renault se desploma en Bolsa tras aparcar su fusión con Fiat Chrysler

Renault se desploma en Bolsa tras aparcar su fusión con Fiat Chrysler

Los títulos de la automovilística francesa caen un 6,5% después de que la italiana retirara su oferta ante la intervención del gobierno galo en las negociaciones

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Los inversores ya han reaccionado ante el anuncio de Fiat Chrysler de retirar la oferta para integrarse con Renault, anunciada a principios de la semana pasada. Y lo han hecho penalizando las acciones del grupo automovilístico de origen francés, cuyos títulos caen a estas horas un 6,5%. Los mercados apostaban por una operación que generaría uno de los grandes conglomerados mundiales en un momento de numerosos retos tecnológicos por delante que impusan al sector a realizar nuevas fusiones. Por su parte, las acciones de Fiat Chrysler repuntan levemente un 0,5%, al considerar que no es precisamente el grupo italiano el más perjudicado por que esta integración no se vaya a llevar a cabo.

Estos movimientos bursátiles llegan después de que la automotriz Fiat Chrysler anunciara esta madrugada que retiraba de la mesa la propuesta para una fusión con Renault, alegando la incapacidad de alcanzar un acuerdo con el gobierno francés. Fiat Chrysler «se mantiene firmemente convencida» del interés de la oferta, pero «las condiciones políticas no existen actualmente en Francia para llevar adelante tal acuerdo», expresó el conglomerado en una nota.

Poco antes, Renault había anunciado que su consejo administrativo, reunido por segunda jornada consecutiva para estudiar la propuesta, no había adoptado una decisión a pedido del Estado francés, accionista con 15%. Según fuentes coincidentes, el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, «hizo saber que deseaba una reunión del Consejo el [próximo] martes», después del viaje a Japón que tiene programado para el fin de semana. Conforme esas versiones, Le Maire deseaba discutir esta cuestión con su homólogo japonés.

Son muchos los condicionantes y frentes que tenía abiertos Renault para llevar a buen puesto esta operación. Por una parte, se encontraba la posición del gobierno francés, que ya había alertado sobre los riesgos de una «precipitación» con relación a esta fusión. Durante la reunión del consejo de Renault en la noche del miércoles, los consejeros eran favorables a iniciar las conversaciones, con excepción de un delegado de los sindicatos franceses y los dos representantes de Nissan, quienes se abstuvieron, indicó a AFP una fuente próxima de las conversaciones.

El ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, planeteó la semana pasada al presidente de Renault, Jean-Dominique Senard, diversas garantías para seguir adelante con las negociaciones de una fusión al 50% con Fiat Chrysler, entre ellas que la fusión no suponga el cierre de ninguna de las fábricas de Francia, el mantenimiento total de los empleos en su territorio. Asimismo, lanzó ciertas garantías sobre la representación de la dirección «para que los intereses de Francia estén bien representados».

Según la propuesta de FCA a Renault, el nuevo grupo sería propiedad al 50% de los accionistas del ítalo-estadounidense y al 50% de los de Renault. Las acciones cotizarían en Nueva York y Milán. Según Fiat-Chrysler, la fusión crearía el tercer grupo automovilístico del mundo, con ventas anuales de 8,7 millones de vehículos y «una fuerte presencia en regiones y segmentos claves».

Las fábricas españolas, pendientes

El mercado español también se encontraba pendiente de este proceso corporativo. El Gobierno indicó que se encontraba al tanto de la fusión entre Renault y Fiat Chrysler. Con tres grandes plantas del fabricante galo en España (dos en Castilla y León y otra en Sevilla, más la de Nissan en Barcelona), fuentes del Ministerio de Industria consideran que «es prioritario» el mantenimiento del empleo en esas instalaciones, así como el futuro industrial de las mismas. También el sindicato UGT -el mayoritario en las plantas del fabricante francés en España- exigía que se priorice «el empleo nacional» y que se implique de forma efectiva en defensa de las plantillas potencialmente afectadas.

El grupo Renault cuenta con 15.800 trabajadores repartidos en cuatro grandes plantes del conglomerado por diferentes marcas. De ellos, 4.000 trabajadores pertenecen a la planta de Palencia, de donde salieron el año pasado más de 257.000 unidades; otros 4.000 se encuentran en Valladolid (con una producción de 235.000 coches); unos 3.000 en la planta de motores de esa misma ciudad; 1.300 trabajadores en la instalación de fábrica de velocidades en Sevilla; y Nissan cuenta con 3.500 empleados (82.500 vehículos) en Barcelona.