Baloncesto | Liga Endesa

El UCAM de Sito derrota al Barça y vuelve a sonreír

Sadiel Rojas celebra la victoria./Javier Carrión / AGM
Sadiel Rojas celebra la victoria. / Javier Carrión / AGM

Los murcianos siguen en descenso pero cortan su racha de nueve derrotas seguidas venciendo al equipo más en forma de Europa, líder de la Liga Endesa y campeón de Copa

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEAMurcia.

Enorme alegría en el Palacio. Era mucha la expectación que existía para albergar este partido después de las tres semanas de parón, de comprobar qué cara daría el equipo, ya con los conceptos traídos por Sito implantados en la plantilla, en el partido de mayor entrada de toda la temporada -6.726 espectadores-. La situación era y es límite para el UCAM, metido en puestos de descenso, y un calendario de lo más difícil por delante. Pero si el equipo recupera su ADN eso quiere decir que no hay rival que intimide, y un Barça que llegaba como líder de la Liga Endesa, campeón de la Copa del Rey y como un ciclón en la Euroliga era la piedra de toque. Y con Sito Alonso en el banquillo loca, la fiesta fue completa.

71 UCAM Murcia CB

Booker (18), Doyle (13), Radoncic (2), Soko (9) y Tumba (5) -quinteto titular- Urtasun, Kloof (4), Rudez (9), Mitrovic (0), Oleson (3), Cate (0) y Rojas (8).

70 Barcelona Lassa

Heurtel (13), Blazic (8), Claver (3), Oriola (5) y Seraphin (4) -quinteto titular- Pangos (9), Ribas, Hanga (4), Smits (0), Pustovyi, Kuric (14) y Tomic (10).

Parciales:
13-18, 21-15 (34-33), 16-16 (50-49) y 21-21 (71-70).
Árbitro:
Fernando Calatrava, Juan de Dios Oyón y Carlos Merino.
Incidencias:
Palacio de los Deportes de Murcia, 6.726 espectadores. 21ª jornada de la Liga Endesa.

El UCAM ganó, el Palacio vibró como en sus mejores días y se sumó una de esas victorias que se salen de las cábalas y que siempre son necesarias para alcanzar el objetivo de la salvación. Carácter, personalidad en los momentos delicados y roles establecidos, con Booker sintiéndose importante -máximo anotador del choque con 18 puntos-, el camino a seguir. Para ganar esta tarde al Barça y para seguir el año que viene en la mejor liga doméstica de Europa.

Dados los grandes alicientes dispuestos para el partido, este no podía empezar de otra manera que con un muy alto ritmo de juego que estaba además acompañado por un espectacular acierto en el caso de los azulgranas, capaces de estirar un poco más el frenético inicio. El UCAM andaba obsesionado con lanzar de tres, en parte por la dificultad de superar en posicional a los grandes físicos del cuadro rival, favorecidos por el alto listón puesto por los árbitros para pitar falta -tres tiros libres entre los dos equipos al descanso-, y el Barça amenazaba con irse (8-16, minuto 9).

Un Askia Booker desencadenado por Sito Alonso fue el mejor del choque, con 18 puntos de mucha personalidad

No había sido en líneas generales un buen primer cuarto de los murcianos, pero un 2+1 no completado por Kloof desde el tiro libre daba una posesión extra en el rebote ofensivo, y Oleson con un triple completaba lo que había sido una jugada de cinco puntos (13-18, final del primer cuarto).

De tan nivel es la plantilla del Barça que Pesic puede dar la impresión de no contar con un jugador para un día determinado y este, automáticamente, meterte en un buen lío. Así fue el comienzo de segundo cuarto de Kuric, con siete puntos seguidos para poner la máxima diferencia visitante (15-25, minuto 13). El UCAM volvería a entregarse al triple, pero esta vez con mejor selección de lanzamiento y con Rudez que sigue metiendo más triples de los que falla. Cuatro triples universitarios seguidos decían que sí, que había partido, y un último minuto antes del descanso de bravísima defensa y contundente ataque, con mates de Soko y Tumba, ponían al UCAM por delante justo antes del descanso (34-33).

Saber resistir mentalmente a los equipos grandes durante todo el choque era una de las asignaturas pendientes del UCAM que había entrado en barrena. La reanudación del partido daba de nuevo con una actitud luchadora impecable del equipo de Sito Alonso, con Sadiel Rojas recordando al de sus mejores días en este club. Pero no era solo Rojas. También Tumba está teniendo una mala temporada y ejerció un excepcional trabajo sobre Tomic, y qué decir de Booker, héroe de la tarde. Es de los partidos en que el americano se gusta, con una confianza que asusta hasta a su propia afición cuando le ve armar el brazo, pero que celebraba su acierto con toda la rabia que este equipo guarda después de tanto tiempo sin ganar (50-48, minuto 26).

En la rotación de hoy Sito había apostado por hacer jugar siempre juntos a las duplas Kloof-Oleson y Booker-Doyle. El de Surinam no daba con la tecla en ataque estático, donde el talento de Booker estaba resolviendo lo que la pizarra no lograba, y nuevamente el Barça de Pesic demostraba por qué es una de las mejores defensas de Europa, colapsando a un UCAM que no volvería a anotar… como tampoco lo haría en juego el Barça, que hasta falló cinco de sus últimos seis tiros libres del tercer cuarto. Tal estaba siendo la entrega defensiva del UCAM que se pudo permitir estar cuatro minutos sin sumar punto algo y entrar al último periodo por delante del Barça (50-49).

Booker acerca la victoria, el rebote la hace peligrar

Un último cuarto que arrancaba espectacular, con un equipo en descenso jugando de tú a tú a uno de los grandes de Europa, con alternancias en el marcador y el mejor ambiente vivido esta te temporada en el Palacio. Unas alternancias que acabaron con la vuelta de Booker, un 'jugón' desencadenado y con el aval de Sito para tirar, fallar y volver a tirar. Siete puntos seguidos suyos daban la primera ventaja de dos posesiones en el último cuarto (64-60, minuto 36), y la grada creía y mucho en la victoria.

Pero de los detalles a mejorar quedaba aún uno por solventar. El rebote defensivo. Cuando más lo tenía de cara el UCAM más iba con todo el Barça, y jugadas en las que se sucedían los rebotes ofensivos provocaban más de un sudor frío. Una canasta llegada en tercera oportunidad de Heurtel después de un tiro libre fallado por Hanga, y un mate del húngaro tras robar en la subida del balón ponían de nuevo arriba en escasos segundos al Barça (64-65, minuto 38).

El UCAM concedió 18 rebotes ofensivos, igual que en la última derrota ante el Breogán, pero esta vez la victoria se quedó en Murcia

El UCAM seguirá dejándose la piel en defensa, y ello conducía a poder atacar en ventaja o jugar mejor sus cartas. Dos tiros libres de Booker, en una falta de pudo haber sido antideportiva, ponían por delante al UCAM de nuevo, que seguía con muchas opciones conforme el Barça desperdiciaba tiros libres.

Era el rebote en aro propio lo que estaba haciendo peligrar el triunfo, pero en el contrario era otra historia. Uno de Soko facilitaba el posterior 2+1 de Doyle, y poco después, tras un fallo de Soko, el que capturaba Mitrovic para servirle dos puntos fáciles a Rojas valía su peso en oro (71-68, 1:07).

Un 'instant replay' caprichoso

El partido se jugaría en un cara o cruz después de dos puntos de Kuric desde el tiro libre a falta de un minuto (71-70). El UCAM sabría jugar con calma estos últimos instantes, pero Doyle fallaba un triple después de consumir posesión que habría matado el choque. El rebote de Soko era providencial para seguir consumiendo segundos, pero Doyle volvía a errar en segunda oportunidad. La última posesión sería para el equipo de Pesic.

Ahí llegó la gran polémica del partido. Pangos sería el lanzador de un último y horrendo lanzamiento que no tocaría ni aro, y los árbitros pitarían fuera a favor del UCAM después de que el balón pareciera botar la línea y no llegar Hanga a salvarlo dentro de la legalidad. Se decidiría revisar, y después de unos interminables minutos de deliberación el trío arbitral otorgaba una última vida al Barça.

El equipo de Sito Alonso seguirá en descenso al menos una jornada más pese a la victoria

Pero Kuric falló y la alegría estalló libre después de unos minutos de inaguantable contención. El UCAM volvía a ganar en la Liga Endesa después de tres meses y nueve derrotas seguidas, y lo hacía ante el equipo más en forma de Europa. Una campanada que llena de optimismo a un equipo necesitado de creer en sí mismo y de que su afición crea en él.