Mercado de fichajes

El misterio de las grandes operaciones económicas del Barça

Josep Maria Bartomeu, presidente del Barça./Albert Gea (Reuters)
Josep Maria Bartomeu, presidente del Barça. / Albert Gea (Reuters)

Llegaron De Jong, Neto y Mirotic, entre otros en todas las secciones, Griezmann está al caer y se negocia por Neymar: los números no salen en apariencia, pero Bartomeu está tranquilo

P. RÍOSBarcelona

El FC Barcelona presentó este martes a Neto, portero brasileño que cumplirá 30 años en unos días y que llega del Valencia a cambio de 26 millones más 9 posibles en variables, al parecer, sin demasiados requisitos para ser añadidos. 'Curiosamente', sumados son los 35 millones que el equipo azulgrana ingresará del Valencia por Jasper Cillessen en una evidente maniobra de ingeniería financiera para cuadrar los balances económicos anuales de entradas y salidas (se anunció la operación antes del 30 de junio) y para disfrazar un trueque de porteros a pelo. Sólo es un ejemplo, pequeño e inocente, de los malabarismos económicos que está haciendo el club azulgrana en un verano mareante en el que las cuentas sólo le salen a Josep Maria Bartomeu, presidente, vicepresidente deportivo tras la dimisión de Jordi Mestre y parece también que vicepresidente económico por los riesgos que parece dispuesto a asumir.

Todo comenzó en enero, cuando Frenkie de Jong, pese a su voluntad de vestir de azulgrana, ya había descartado al Barça y dudaba entre el Manchester City y el PSG al ver que desde el Camp Nou racaneaban con el Ajax y con su contrato. Bartomeu cogió un avión por la mañana para desatascar la situación y por la tarde ya tenía el compromiso del centrocampista que quería la afición culé y la foto. 75 millones más 11 en variables y quién sabe qué incentivos individuales tuvieron la culpa.

Muy pendiente siempre de las redes sociales, Bartomeu, normalmente destrozado por los internautas, comprobó que el barcelonismo valoraba de forma positiva su determinación y le cogió el gusto. El populismo vende más que la prudencia. Por aquellos días ideó lo que está ocurriendo ahora. Fichajes 'galácticos', aquel término que sólo se empleaba de forma despectiva para el Real Madrid, en todas las secciones. Con el Camp Nou y el Espai Barça iniciando su gran remodelación, necesitaba dinero y parece que encontró la solución en Estados Unidos, con una nueva vía de financiación a través de acuerdos con las grandes aseguradoras del mundo, con créditos a corto plazo en mejores condiciones que las hipotecas bancarias, aunque con el riesgo de cumplir en no más de cinco años. Para unos son peligrosos fondos de inversión, una bomba de relojería en una economía que gasta más que ingresa. Para otros, 140 millones, de momento, que se devolverán sin complicaciones con todo lo que genera el club azulgrana en márketing.

Así, en el Barça de fútbol, mientras esperan que el 'caso De Ligt' todavía pueda dar un giro para que el central acabe en el Camp Nou por otros 75 millones y no en la Juventus, se abonarán esta semana al Atlético los 120 millones de la cláusula de rescisión de Antoine Griezmann y Leonardo, director deportivo del PSG, ha reconocido «contactos superficiales» por Neymar, una operación que de consumarse se acercará a los 200 millones ya sea en efectivo o con algún jugador de por medio como Philippe Coutinho, Samuel Umtiti u Ousmane Dembélé. Habría que vender muy caro a los dos primeros, por ejemplo, para cuadrar cifras.

Pero Bartomeu, más aficionado al baloncesto que al fútbol en su origen, también se ha lanzado a invertir en el Palau Blaugrana para volver a competir en Europa. Nikola Mirotic, llegado de la NBA, es el bombazo del verano para un equipo que ya se ha reforzado con Cory Higgins y Brandon Davies y que espera a Alex Abrines, otro ex NBA. Mirotic cobrará más que muchos futbolistas del primer equipo. Se habla de 26 millones por cuatro años. Peligro.

Y además han llegado Cindric, el jugador más cotizado del momento, al Barça de balonmano y Helder Nunes, otro crack mundial, al de hockey sobre patines. En fútbol sala se ha firmado a Daniel, que brillaba en Movistar Inter, y en fútbol femenino a Jennifer Hermoso, debilitando al Atlético. Todos, independientemente de si llegan libres o no, mejorarán sustancialmente sus nóminas en el Barça. Entender económicamente esta situación es complejo hasta para los especialistas en la materia, tan complicado como comprender que 500 millones de deuda neta se convirtieron en 157 de la noche a la mañana porque cambió el criterio contable y ahora se aplica el de LaLiga. Nike y Rakuten firmaron grandes contratos de patrocinio, pero no son un pozo sin fondo.

Puede que Bartomeu ya tenga un apellido comercial pactado para el nuevo Camp Nou, algo por lo que se espera recaudar 300 millones por diez años. Pero el proyecto de remodelación está presupuestado en 639 millones. A Bartomeu le quedan dos años de mandato hasta 2021. No se presentará a la reelección porque no puede por un tema de estatutos del club, pero seguro que dejará un delfín de la actual junta en la rampa de salida de las futuras elecciones. Se juega mucho. El Barça, también. Y los barcelonistas esperan que realmente esté calculando bien los riesgos de lo que parece un despilfarro.