Eurovisión, bajo la amenaza del boicot

Un grafiti en contra de Israel en Palestina. /Stephen Farrell (Reuters)
Un grafiti en contra de Israel en Palestina. / Stephen Farrell (Reuters)

Peter Gabriel, Ken Loach y otras personalidades de la cultura piden que no se celebre en Israel por la «violación sistemática» de los derechos palestinos

MIKEL AYESTARANJerusalén (Israel)

Eurovisión regresará el 18 de mayo a Israel veinte años después, y la llamada al boicot vuelve a surgir desde la comunidad internacional. En 1999 el certamen se celebró en Jerusalén -tras la victoria el año anterior de 'Diva', de Dana International-, pero esta vez el Estado judío ha tenido que cambiar de plan y optar por Tel Aviv. Desde la victoria de la cantante Netta Barzilai en Lisboa hace un año, comenzaron los llamamientos al boicot y esta misma semana decenas de personalidades británicas -entre ellos, el cantante Peter Gabriel, el cineasta Ken Loach y la diseñadora Vivienne Westwood- llamaron a la BBC a presionar para pedir un cambio de sede.

En una carta conjunta publicada en el diario 'The Guardian' denunciaron que «Eurovisión es tal vez un entretenimiento ligero, pero no está exento de consideraciones ligadas a los derechos humanos y no podemos ignorar la violación sistemática por Israel de los derechos de los palestinos». El mensaje desde Reino Unido ha coincidido con la petición de cambio de ubicación realizada por sesenta asociaciones LGTBI de veinte países.

La BBC ha rechazado la posibilidad de boicotear el certamen y, según declaraciones recogidas por la agencia AFP, ha señala que «el festival de la canción de Eurovisión no es un evento político. La competición siempre respaldó los valores de amistad, inclusión, tolerancia y diversidad, y pensamos que no sería apropiado utilizar la participación de la BBC con fines políticos».

Las llamadas al cambio de sede de esta semana han sido el último logro del movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS), que intensifica así su campaña para intentar que el concurso no se celebre en Israel. El BDS denuncia que «el régimen de apartheid de Israel trabaja para presentar la 'cara más bonita' del país, utilizando el arte para lavarle la cara a décadas de desposesión y opresión hacia el pueblo palestino». Omar Barghouti, uno de sus fundadores, ha asegurado a la agencia Reuters que «nos tomamos Eurovisión muy en serio porque somos conscientes de que el Gobierno israelí se muere por albergar un evento tan megacultural».

De momento, ninguno de los países participantes se ha echado atrás y desde Israel el portavoz de Exteriores, Emmanuel Nahson, ha advertido de que «somos conscientes de que los activistas antiisraelíes del BDS tratarán de interrumpir Eurovisión. Nosotros abriremos nuestras puertas a todo el mundo, siempre que no vengan aquí como enemigos». Los preparativos avanzan y ya se conocen los nombres de los cuatro conductores de la gala. Erez Tal, Assi Azar, y Lucy Arou, presentadores de la televisión israelí, acompañarán a Bar Refaeli en el escenario. La súpermodelo, ex de Leonardo DiCaprio, atraviesa una situación complicada con lajJusticia debido a sus supuestos delitos fiscales, pero será uno de los grandes atractivos del certamen.

El BDS se ha reforzado y extendido por todo el mundo gracias al apoyo de miles de seguidores en las redes sociales que comparten su idea central de presionar a Israel «hasta que cumpla con la legislación internacional». El movimiento persigue «el final de la ocupación y colonización de las tierras ocupadas en 1967 y el desmantelamiento del muro, el reconocimiento de los derechos de los árabes israelíes como ciudadanos de pleno derecho y el respeto, protección y apoyo al derecho al retorno de los refugiados palestinos como estipula la resolución 194 de Naciones Unidas», tal y como recoge su web oficial.

Tres objetivos que afectan a todos los palestinos y que superan las barreras impuestas por las luchas internas de poder entre Hamás y Fatah, y la división física impuesta por Israel entre Gaza y Cisjordania. El primer ministro, Benyamin Netanyahu, considera a Irán y al BDS «los mayores desafíos a nivel internacional» para el país. Eurovisón será una nueva prueba para conocer el peso real de este movimiento.