The Who, los iconoclastas del rock británico

Roger Daltrey y Pete Townshend, miembros de The Who, en 2006./
Roger Daltrey y Pete Townshend, miembros de The Who, en 2006.

Las memorias del cantante Roger Daltrey ahondan en la leyenda de una banda que abrió una brecha social y musical en los años 60

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

The Who fue un grupo iconoclasta, pero en sentido literal: su compositor, Pete Townshend, tenía la costumbre de destrozar una guitarra eléctrica Rickenbacker durante los conciertos y Keith Moon hacía lo mismo con la batería. Junto a los Rolling Stones y los Beatles, cambiaron el rock británico para siempre, tanto que 57 años después siguen al pie del cañón. «Uno no se retira de este negocio, es el negocio el que te retira a ti», asegura su cantante, el legendario Roger Daltrey, que resume la trayectoria del cuarteto en las memorias 'Mi historia', publicado por la editorial Libros del Kultrum.

«Mi madre aguantó hasta la madrugada del 1 de marzo de 1944 para alumbrar a este humilde servidor», escribe Daltrey, y la fecha no es baladí. Nacido en plena Segunda Guerra Mundial, la vida del músico estuvo marcada por la huella de este acontecimiento. Primero, porque su música sirvió para ahondar la sima entre la generación de los padres, que hicieron la guerra, y la de los hijos, que querían romper con el silencio impuesto por los que volvieron del frente. Y segundo, porque canciones como 'My generation' (1965) o 'I'm a boy' (1966) o la ópera rock 'Tommy' (1969) mostraron la brecha social y de pensamiento del Reino Unido entre los mayores y los jóvenes.

En contraposición a sus compañeros de grupo, hijos de las clases medias, Roger Daltrey fue un buen representante del proletariado británico, del que se convirtió en símbolo. Expulsado del colegio a los quince años, el cantante dedica irónicamente su biografía al director de su centro escolar, el autoritario Mr. Kibblewhite. Alcohol, drogas, dinero y sexo fueron la punta de lanza del 'Swinging London', que no se explica sin The Who.