Amy Levy sale del ostracismo gracias a Gonzalo Gómez

Amy Levy (Londres, 1861-1889). / CHAMAN EDICIONES
Amy Levy (Londres, 1861-1889). / CHAMAN EDICIONES

El traductor murciano y Chamán Ediciones ponen en las librerías por vez primera en español 'Historia de una tienda'

Manuel Madrid
MANUEL MADRID

La historia de Amy Levy (Londres, 1861-1889), tanto o más interesante como su obra, ha podido llegar al gran público en español gracias a un traductor literario, Gonzalo Gómez Motoro (Murcia, 1982), y a una editorial de Albacete, Chamán Ediciones. El proyecto es, en realidad, un empeño personal del traductor, que cuenta a 'La Verdad' su fascinación por esta mujer, una de las primeras sufragistas y feministas europeas, y por esta novela, 'Historia de una tienda', el retrato de las llamadas 'nuevas mujeres' que rompieron barreras para entrar en espacios vedados como el mundo universitario, los clubes y los negocios. «Yo encontré el original en inglés en una librería de Montpellier, donde he vivido 7 años enseñando español. Me pareció muy interesante, y me lancé a traducir el libro, haciendo una cosa que no se suele hacer en la traducción literaria. Porque, normalmente, se trabaja en base a un encargo que realizan los editores. Aquí fue justo al contrario. Era plenamente consciente de la temeridad».

Gómez Montoro recuerda que 'Historia de una tienda', sobre cómo las hermanas Lorimer se enfrentan al machismo y a los convencionalismos sociales montando un negocio de fotografía en Londres, solo se había traducido anteriormente al italiano; sus otras dos novelas ('Miss Meredith' y 'Reuben Sachs', de 1889) siguen inéditas en español. Sufragista, lesbiana, judía y suicida -se mató con 28 años inhalando monóxido de carbono, descubre el traductor, por una depresión causada por su evolutiva sordera y por el poco tirón de sus libros en aquella sociedad victoriana conservadora y patriarcal-, Amy Levy tuvo entre sus admiradores a Oscar Wilde. Fue también poeta, tiene tres libros de poesía, «y alguno hay traducido en internet», y también es autora de cuentos, también inéditos. «Era la segunda de los siete hijos de un matrimonio judío de clase media acomodada, poco practicantes. Hizo una enseñanza media en Brighton, cuando lo normal es que en esos años [los años 70 del siglo XIX] las chicas en Inglaterra no fueran al instituto. Ella fue la primera mujer judía que estudió en la Universidad de Cambridge. Fue una de las primeras sufragistas, perteneció a la Sociedad Fabiana, y fue gran amiga de la hija de Karl Max, Eleanor Marx, y muy amiga de George Bernard Shaw, autor de 'Pigmalión', en la que se basó después 'Pretty woman' y 'My fair lady'. Estuvo varios años viajando por Europa como preceptora, ya que en aquella época estaba de moda entre las familias burguesas tener a una inglesa o a una francesa que enseñara a los niños en su lengua materna. Cuando volvió a Inglaterra se relacionó con el movimiento feminista, socialista y sufragista».

En el mundo anglosajón, Amy Levy es una mujer reivindicada desde sectores feministas, «pero no deja de ser una escritora de segunda fila, aunque su figura se está revalorizando desde colectivos LGTBI y desde movimientos políticos, así como en congresos y en artículos científicos». Ella es, incide Gómez Montoro, precursora del 'modernism', movimiento literario al que pertenecen novelas fundamentales de la literatura como 'Mrs. Dalloway' (1925), de Virginia Woolf. De no haberse suicidado, opina el traductor, su nombre figuraría «entre los grandes nombres de la literatura inglesa de finales del siglo XX y principios del siglo XX». Fue la primera mujer judía incinerada en Inglaterra. Este trabajo de Gonzalo Gómez Montoro, editado por Anaís Toboso y Pedro Gascón, es el duodécimo título que traduce, y entre ellos destaca 'La segunda Lady Chatterley', de D. H. Lawrence. «Amy Levy tiene un estilo engañosamente fácil, pero me ha costado más de lo que creía». A su muerte, Oscar Wilde escribió: «Una escritora deslumbrante e inteligente». Una mujer a descubrir.

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